Iglesia en México
rmb

Ante el coronavirus, la CEM propone estas tres acciones

El responsable de la Pastoral de Salud recordó que prevenir, curar y acompañar son clave ante cualquier enfermedad.
Es vital que actuemos de manera precisa como sociedad ante el coronavirus.
La Arquidiócesis de México tomará medidas para evitar la propagación del coronavirus.

Frente a la alerta mundial de salud por la presencia y propagación del coronavirus, así como de otras enfermedades que aquejan a la sociedad mexicana, la Dimensión de Pastoral de Salud de la Conferencia del Episcopado Mexicano pidió a los fieles católicos trabajar en la prevención, la sanación y el acompañamiento de los enfermos.

También puedes leer: El Papa Francisco envía consuelo a afectados por coronavirus

“Prevenir, curar y acompañar”, es el título del mensaje firmado por el obispo de Tulancingo y responsable de la Pastoral de la Salud, en el cual explicó que “la vida y la salud física son bienes preciosos confiados por Dios, por lo que es necesario cuidar de ellos teniendo en cuenta las necesidades de los demás y el bien común”. “Y ante las amenazas de la influenza, el cáncer, el coronavirus, el dengue, o la obesidad, proponemos: prevenir, curar y acompañar”.

La prevención –continuó monseñor Díaz Martínez– debe comenzar con la limpieza en el hogar, la higiene personal, el ejercicio, la comida sana, la vacunación, la bebida saludable y el cuidado de la casa común.

Confió en que estas medidas ayudarán a evitar problemas, dolores, gastos y preocupaciones; por lo tanto –añadió– optemos por la prevención. “Es mejor invertir para prevenir ahora, que invertir y reinvertir para curar mañana”.

También recordó el mandato de Jesús de sanar a los enfermos, y dijo que la Iglesia realiza esta tarea mediante los cuidados que proporciona a los enfermos, como por la oración de intercesión con la que los acompaña.

Leer: Iglesia en México pide calma a fieles ante expansión de coronavirus

El obispo llamó a invertir los bienes para “enterarnos objetivamente del padecimiento y remediar el dolor o la enfermedad de los hermanos que sufren. ¡Dios nos pagará!”

Sobre el acompañamiento a los enfermos, el obispo dijo que la Iglesia es clave para fortalecer a la familia que sufre, “y cuando oramos por los enfermos, nos acercamos al Reino”.

Dijo que es alentador saber que en casi todas las parroquias de la Iglesia que peregrina en nuestro México, hay voluntad para acompañar a los enfermos.

“Dios nos llama a ser corresponsables en el cuidado de nuestra salud, en todos los niveles: persona, familia y hogar; trabajo, escuela, templos; ciudad, estado, país, y solidaridad internacional”, concluyó.

Comentarios