La “tercera ola de covid-19”, tiempo de caridad y esperanza

Estos tiempos exigen valentía y responsabilidad, creatividad y generosidad, pero sobre todos, exigen renovar nuestra esperanza.
México atraviesa por una tercera ola de contagios de covid-19. Foto: ONU México.
México atraviesa por una tercera ola de contagios de covid-19. Foto: ONU México.

Participa cada lunes a las 21:00 horas (tiempo del centro de México) en La Voz del Obispo en Facebook Live.  Este lunes 2 de agosto podrás conversar con el autor de este texto, Mons. Héctor Pérez Villarreal, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de México. 

 

El nivel de contagios se ha multiplicado de manera exponencial en estas últimas tres semanas: las camas de hospitales se vuelven a llenar y todo indica que esto continuará por unas semanas más; los medios le han llamado a este fenómeno: “la tercera ola de covid-19”.


Al haber pasado ya un año y medio con la amenaza de la muerte cercana a nosotros, y después de haber vivido unos meses en los que parecía que la convivencia se restablecería de manera permanente, tal vez muchos de ustedes sentirán angustia y tristeza, rebeldía e indiferencia. La angustia, al pensar que regresaremos al confinamiento del invierno pasado; la rebeldía al negarnos a creer que está volviendo a suceder, y simplemente ignorar la amenaza.

Un ambiente de incertidumbre se respira entre nosotros; muchas familias han sobrevivido a dificultades personales o económicas, y les aterra pensar que esta situación se extenderá; maestros y alumnos urgen regresar a las clases presenciales, pero la certeza de poder hacerlo, sin arriesgar irresponsablemente sus vidas, todavía no se logra; los pequeños y medianos empresarios que han visto afectadas drásticamente sus ventas, y que veían que poco a poco se iban recuperando, no quisieran aceptar un cierre masivo como el que vivimos hace un año.

Es un hecho innegable que esta tercera ola no llega en las mismas condiciones que hace un año y meses. No podemos ignorar lo que hemos aprendido: este virus sí es letal; se propaga fácilmente por el aire y, quien es infectado, puede contagiar incluso antes de sentir los primeros síntomas. También hemos aprendido a protegernos de él: el tapabocas en lugares concurridos; la higiene de nuestras manos; la sana distancia; el evitar reuniones masivas y encuentros en lugares muy pequeños y cerrados.

Por eso pienso que esta tercera ola es una gran oportunidad para vivir la Caridad y fortalecer nuestra Esperanza. La caridad cristiana comienza por cuidar nuestra salud viviendo las medidas sanitarias necesarias para así cuidar a los demás, pero no termina ahí; debemos estar cercanos a nuestros familiares mayores, atentos a los vecinos que cayeron enfermos, promover reuniones de oración que nos ayuden a vivir esta etapa con mayor paz, atender a los que sufren, física o emocionalmente por teléfono y con el apoyo que requieran.

Además, es un buen tiempo para fortalecer nuestra esperanza; como cristianos sabemos que Dios es nuestra Esperanza porque Cristo ha vencido la muerte con su Amor. Si Jesús pudo superar tal adversidad, con mayor razón lo podremos hacer quienes nos acogemos a su Amor. La Esperanza se funda así en la fidelidad de Dios a sus promesas, y Él nos ha dicho: “Yo estaré con ustedes, hasta el fin del mundo”. Por eso nuestra esperanza no es vana ilusión, sino certeza en la Palabra ofrecida por Dios.

Los invito a tomar en serio los momentos que vivimos ante esta tercera ola de covid-19. No se trata de resolverlos con aislamientos extremos que matan nuestro diario vivir, tampoco de vivir con miedos que paralizan la Caridad y la responsabilidad con nuestra comunidad; menos se trata de negar la amenaza y salir irresponsablemente como si nada sucediera. Estos tiempos exigen valentía y responsabilidad, creatividad y generosidad; pero sobre todos, exigen renovar nuestra esperanza, esta Esperanza que mueve a la Caridad y que nos permite compartir con gozo y paz aún los momentos difíciles, pues sabemos que Dios es fiel y cumplirá su Palabra.

 

Mons. Héctor M. Pérez Villarreal, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de México

 

Este texto pertenece a nuestra sección La Voz del Obispo y se complementa con la transmisión en vivo que realizará su autor este lunes 2 de agosto a través de Facebook Live a las 9 PM. ¡Participa!

 

 

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