Jesús dio a sus discípulos el poder de curar
Como vemos, Jesús comunicó a los enviados poderes específicos para aquello a lo que los había enviado, no eran poderes irrestrictos y mucho menos poderes para dañar a nadie
Jesús dio a sus discípulos poder de expulsar espíritus inmundos y curar toda clase de enfermedades y
dolencias ¿Estos poderes representan solo un poco de los muchos poderes que Jesús tenía?
Este domingo llegamos a una sección del evangelio de San Mateo conocida como el “discurso
apostólico” (según Biblia de Jerusalén 1998, Mt 10,1-42). Nos indica que la motivación principal de
Jesús es que ve a la gran multitud de personas como ovejas sin pastor y esto requeriría un mayor
número de trabajadores para la mies.
El envío que hace el Señor, es a realizar básicamente lo que él mismo hacía en sus recorridos misioneros (Mt 4,23) por las poblaciones judías de Galilea, a saber: predicar la cercanía del Reino de Dios y, en segundo lugar, realizar signos poderosos de vida, específicamente, los exorcismos y las curaciones milagrosas. Jesús, a lo largo de los relatos evangélicos muestra tener muchos otros poderes. Por ejemplo, saber lo que las personas estaban pensando (cfr. Mt 9,3-4), poder caminar sobre las aguas y calmar tormentas (Mt 8,23-27; 14,26.32) y multiplicar comida (Mt 14,13-21).
Es cierto que en algún momento del ministerio de Jesús los discípulos quisieron tomar por su cuenta algún otro poder como hacer bajar fuegodel cielo (cfr. Lc 9,54). Jesús también manifestó poder de devolver al vida a quienes habían muerto, por ejemplo el hijo de la viuda de Naím (Lc 7,11-17), la hija del jefe de la sinagoga (Mt 9,18-26) y su amigo Lázaro (Jn 11).
Como vemos, Jesús comunicó a los enviados poderes específicos para aquello a lo que los había enviado, no eran poderes irrestrictos y mucho menos poderes para dañar a nadie.


