Desde la familia

Un abuelo a todo dar

La vida es un constante aprendizaje, cada etapa que vivimos dentro de la familia nos presenta diferentes retos y enseñanzas, primero como hijos, luego como padres, y cuando pareciera que hemos concluido con las responsabilidades y los desafíos, ¡aparecen los nietos! que con su llegada revolucionan todo y a todos los integrantes de la familia de origen, dando la primera lección a los abuelos: aún hay mucho que aprender y qué hacer, pero sobre todo, aún hay mucho que dar y recibir.

El amor que despiertan los nietos es equiparable al de los hijos, pero más apacible, sin temores, sin miedo a mostrar su incondicionalidad y sin responsabilidades directas. Los nietos inyectan vida, energía, ilusiones, y logran exhibir la ternura que muchos abuelos mantenían oculta por no mostrar “debilidad” ante sus hijos.

En la época que vivimos, el papel que desempeñan los abuelos en la vida de sus nietos ha cobrado relevancia, pues se han convertido en un gran apoyo para las familias en que ambos cónyuges deben trabajar, o que por alguna causa son padres o madres solos.  De cualquier manera, la relación abuelos – nietos siempre podrá ser una gran oportunidad para ambos, llena de vitalidad, alegría, ternura y sabiduría. Cualquiera que sea tu circunstancia, aquí te comparto algunos tips para ser un abuelo o una abuela a todo dar que deje huella en la vida de sus nietos:

Leer: Abuelos y mayores, no se jubilen de una tarea fundamental: evangelizar

1.Nunca olvides que el derecho y el deber para educar a los hijos es exclusivo de los papás. No intervengas, ni opines en su estilo de crianza, y no te entrometas en las decisiones sobre su educación. Si te solicitan un consejo, puedes darlo como una sugerencia, pero nunca rompas las normas que los padres han establecido.

2.Los niños son naturalmente perceptivos, recuerda que tienen dos familias de origen, y los papás tomarán lo que les apetezca de cada una de ellas, así que no rompas las reglas y evita hacer comparaciones o comentarios que los confundan o predispongan: “igualito a tu papá”, “eso no se hace en nuestra familia”.

3.Dice el Papa Francisco que “los abuelos son la sabiduría de la familia, de vez en cuando cuéntales historias familiares que les permitan conocer y amar sus raíces y desarrollar su sentido de pertenencia.

4.Invítalos a tu casa, juega con ellos, interésate en sus cosas y escúchalos con atención, sin regaños ni reproches. Tus consejos serán siempre apreciados y pueden ir despertando la capacidad de reflexionar.

5.Reza siempre por tus nietos, reza con tus nietos; los abuelos somos transmisores de fe, dice Su Santidad Francisco, “¡Qué importantes son los abuelos en la vida de la familia, para comunicar el patrimonio de humanidad y de fe esencial para toda sociedad!” La oración siempre será la mejor forma de hablar a Dios de nuestros nietos, también de protegerlos y de amarlos.

Ser abuelo o abuela es una bendición y un regalo de Dios y es también una oportunidad más de dejar la huella del servicio en nuestro camino por la vida.

 “Hagamos que los viejos, que los abuelos, las abuelas estén cerca de los niños, de los jóvenes, para transmitir esta memoria de la vida, para transmitir esta experiencia de la vida, esta sabiduría de la vida”. S.S. Francisco

Más de la autora: La violencia en las calles inició en casa

 

 

Consuelo Mendoza García es ex presidenta de la Unión Nacional de Padres de Familia  y presidenta de Alianza Iberoamericana de la Familia.

*Los artículos de la sección de opinión son responsabilidad de sus autores.

Compartir




Publicidad