Opinión

¿Qué son las ‘terapias de conversión’, prohibidas en la CDMX?

Hace unos días, se aprobó en el Congreso de la Ciudad de México una modificación al Código Penal para prohibir las “terapias de conversión”.

Según el mismo Código Penal, estas terapias consisten en usar violencia mediante tratos crueles e inhumanos con el objetivo de modificar la identidad de género de una persona.

Antes de comentar sobre la reforma aprobada, vale la pena que recordemos que toda persona es digna, al ser creada a Imagen y Semejanza de Dios. En cada persona debemos ver a un hijo, un hermano, padre, madre, abuelos, etc.

Dice Nuestro Señor que amemos a nuestro prójimo o a nuestro semejante; son palabras que se usan para referirse a cualquiera más allá de mí.

Es común que, heridos por el pecado original, como lo somos todos, nos separemos con nuestros actos del estado de gracia, y pequemos.

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Los pecados encuentran un campo fértil en nosotros cuando nos sentimos indignos de Dios, indignos de buscar la actuación virtuosa; creemos entonces que las virtudes sólo son para los santos, esas estatuas inmóviles puestas en los templos como ejemplo y como  intercesores, para pedirles favores.

Sin embargo, la virtud es para todos, pues todos somos dignos, es decir, todos somos hijos de Dios y podemos comportarnos como tales.

El esfuerzo de crecer en gracia de Dios

Por su puesto, implica un esfuerzo alejarnos de las conductas placenteras que pueden ser destructivas, también implica un esfuerzo alejarnos de las malas compañías o comenzar a buscar una virtud ante las burlas del mundo que se siente derrotado ante el pecado y quiere que todos nos comportemos ajenos a nuestra dignidad de hijos de Dios. Recordemos que Nuestro Señor, con todo su Amor, decía a quienes sanaba o perdonaba: “No peques más”.

Pero la dignidad, así como debe ser respetada por uno mismo, también debe ser respetada hacia los demás, y cualquier trato cruel es una falta grave a la dignidad de la otra persona, por eso debemos evitar siempre los tratos crueles hacia cualquier persona, cualquiera que sea el motivo de la disputa.

Regresando a la reforma aprobada en el Congreso, ahora en la Ciudad de México se prohiben las terapias que usen la violencia para modificar la identidad de género. Formalmente es probable que no existan en esta ciudad esas mal llamadas terapias, y eso es una buena noticia.

Por lo tanto, es importante que los terapeutas profesionales en materia familiar, los ministros de culto y los padres de familia sepan que la reforma al Código Penal no castigará a quienes den una orientación cristiana, especialmente a los pequeños menores de edad, pues Cristo sólo nos enseña a amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo, alejándonos de aquellas conductas que ofenden nuestra propia dignidad y la de los demás.

En conclusión, las terapias y orientaciones cristianas no están prohibidas en la Ciudad de México.   

*Jesus Valdez de los Santos es Coordinador de la Comisión de Vida de la Arquidiócesis Primada de México.

Los textos de nuestra sección de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.

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