San Bernardino de Siena en Xochimilco: historia, arte sacro y fe viva

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San Bernardino de Siena en Xochimilco: historia, arte sacro y fe viva

El Convento de San Bernardino de Siena, hoy catedral de Xochimilco, guarda un retablo del siglo XVI, murales y obras de arte sacro que lo convierten en un tesoro de fe y patrimonio.

20 marzo, 2026
San Bernardino de Siena en Xochimilco: historia, arte sacro y fe viva
Parroquia San Bernardino de Siena, Catedral de Xochimilco,.

El Convento de San Bernardino de Siena, fundado en el siglo XVI de la Orden de Frailes Menores (OFM), se encuentra en el Centro Histórico de la Alcaldía de Xochimilco, Ciudad de México. Su nombre proviene del vocablo náhuatl Xochimilco, que se compone de xochitl (flor); milli (cementera); co (en). Se traduce como: “En los sembradíos de flores”.

San Bernardino de Siena. Crédito: Especial
San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

Historia del Convento de San Bernardino de Siena en Xochimilco

Fundación franciscana y evangelización

Es una fundación de la Orden de Frailes Menores (OFM) de la Provincia del Santo Evangelio. Fray Pedro de Gante es el primero en llegar a la zona, pero no es hasta 1535 que levanta un establecimiento permanente con fFray Martín de Valencia, a la cabeza de los primeros doce franciscanos, que llegan a la Nueva España en 1524. 

Para 1538 se reduce el establecimiento a una vicaría. Para esa época existía una aldea con una gran iglesia y convento. Vetancurt cuenta que cuando los indios se enteraron de que los frailes se mudarían por falta de un alojamiento adecuado, de inmediato empezaron con la construcción de una rectoría grande y adecuada. Había dos frailes.    

Gran parte del dinero para realizar la obra fue aportado por los indios principales de Xochimilco, Martín Cerón de Álvaro fue el uno más generosos. 

Del convento colonial a catedral de la Diócesis de Xochimilco

La iglesia se construye de nuevo en 1546, época de Fray Francisco de Soto, cuando salió a España. En la obra también interviene Fray Juan de Gaona, quien llegó a la Nueva España en 1538. De esta época es la iglesia descrita por Mendieta en 1595 como “bien solemne, pues tiene setenta tercias de vara de ancho con ser de una nave”. 

En 1585, Ponce señala que se habían anidado los pasillos del claustro y que se terminaron los dormitorios, celdas, viviendas, dependencia e iglesia; aunque la parte superior de la puerta de la iglesia estaba en ruinas. El segundo claustro se construye después de 1590, durante el período de Fray Pedro de Gamboa como guardián.

En 1569 habitaban el convento cuatro franciscanos que tenían a su cargo la evangelización de 5,000 indios. Cuando Fray Jerónimo de Mendieta fue guardián del convento, los indios del pueblo se agruparon por barrios en el atrio para contarse.

En 1585 había ya seis frailes. A partir de 1609 funcionó el colegio conventual donde se dieron clases de retórica, teología, artes y oficios. Formó a reconocidos artesanos en platería, carpintería, lapidaria y otros oficios.  

Desde aquí se atendían las visitas de Milpa Alta y Tlalpan. En Xochimilco se atendían 13 pueblos de visita: Santiago Tepalcatlalpan; San Lucas Xochimanca; San Mateo Pochtla; San Miguel Topilejo; San Francisco Tlalnepantla; San Salvador Cuautenco; Santa Cecilia Ahuautla; San Andrés Ocoyoacac; San Lorenzo Tlatecpan; San Martín Tiatilpan; Santa María Nativitas; Zacapan y Santa Cruz Acalpixcan.

Parte posterior de la iglesia de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial
Parte posterior de la iglesia de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

En el siglo XVII, al interior de los franciscanos se dio una disputa entre los frailes peninsulares y criollos por querer ocupar los cargos más altos. En 1614, los criollos de la Provincia del Santo Evangelio desde Xochimilco escribieron a Paulo V solicitándole que se les otorgara ese tipo de cargos. Lograron obtener una orden a través de la cual tanto criollos como peninsulares podían turnarse cada tres años en el provincialato y otras jerarquías de la Provincia. 

Por este convento pasaron algunos de los más insignes frailes de la orden: Bernardino de Sahagún; Andrés de Olmos; Francisco de Soto; Gerónimo de Mendieta; Toribio de Benavente (Motolinía) y Agustín de Vetancurt.    

La Iglesia estuvo en manos de los franciscanos hasta el año 1756, cuando pasó a manos del clero secular. El último guardián del convento fue Fray Mariano Manuel Galindo. En 1932 fue declarado Patrimonio Nacional y en 2019 se convierte en la Catedral de la Diócesis de Xochimilco. 

Arquitectura del templo y convento

El atrio y el portal de peregrinos

San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

Es de los más grandes conventos del siglo XVI en la Nueva España. Tiene dos niveles. Pocos metros antes de entrar a la iglesia se tienen que bajar cuatro escalones. La explanada está cubierta de un jardín con muchos árboles.

Al centro, un pasillo empedrado que va del arco de entrada a la puerta de la iglesia. El atrio está bardeado y tiene dos entradas. La principal cuenta con tres arcos y la lateral con dos. La barda se construyó en 1898; de esa época deben ser las entradas. No se conservan la cruz atrial, las capillas abiertas y las capillas posas. 

San Bernardino de Siena. Crédito: Especial
San Bernardino de Siena. Crédito: Especial
San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

Fachada plateresca, torre y arco botarel

El portal de peregrinos está a la derecha de la iglesia. Tiene dos arcos de medio punto. Son de cantera. Al centro, una columna y en los extremos dos pilastras empotradas. Se enmarca en un alfiz. En la parte superior hay dos ventanas rectangulares. Es la entrada al convento. 

San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

Iglesia

San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

Exterior

San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

La fachada es lisa y tiene tres elementos: la portada, el remate de las almenas y la estructura del reloj. Está grabada la fecha de 1590. La portada es de mediados del siglo XVI y el estilo es plateresco. Cuenta con dos cuerpos. El primero es de arco de medio punto, con columnas estriadas empotradas con capiteles corintios. El segundo es una ventana coral rectangular enmedio de dos relieves decorativos. En la parte superior, ocho almenas. La estructura que sostiene el reloj es de 1872. Arriba de este, un arco de medio punto con una campana. 

La torre se construyó en 1717. Está a la derecha de la fachada y arremetida. Tiene tres cuerpos y un remate. El primero es el sostén y es liso por los cuatro costados. En el segundo hay arcos de medio punto alargados en los cuatro lados. Lo mismo en el tercer cuerpo, que es más pequeño. El remate es una cúpula.

San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

En el siglo XVIII se construyó el Arco Botarel. Se llama así a los arcos que se encuentran a distancia de una bóveda. Cumplen las mismas funciones que los otros.

Portal de peregrinos, arco y torre de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial
Portal de peregrinos, arco y torre de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

La portada de la puerta lateral, la del evangelio, es muy bella. Tiene tres cuerpos. En el primero, un arco achatado en medio de adornos de flores que revelan las manos indígenas. En la parte superior, el cordón franciscano y flores. En el segundo cuerpo, un nicho sin imagen. En el tercero, de forma triangular, al centro, un nicho sin imagen. 

San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

En la parte exterior de la iglesia, que es de piedra, destacan los contrafuertes que flanquean la construcción. Responden a las condiciones de un sitio de frecuentes temblores y terremotos, como era la capital de la Nueva España. 

San Bernardino de Siena. Crédito: Especial
San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

Interior de la iglesia y retablo mayor

San Bernardino de Siena. Crédito: Especial
Interior de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

La iglesia es de una sola nave con techo de cañón corrido. Se conserva buena parte de la estructura original. La cúpula se termina en 1700. Es octagonal y tiene ventanas también octagonales. En las cuatro pechinas pinturas del siglo XIX. 

Altar mayor de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial
Altar mayor de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial
Imagen horizontal del altar mayor de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial
Imagen horizontal del altar mayor de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

El retablo del altar mayor es uno de los tres que se conservan completos del siglo XVI. Los otros están en Huejotzingo, Puebla y Cuauhtinchan, Oaxaca. El de Xochimilco está dedicado a San Bernardino de Siena. 

Tiene cuatro cuerpos, el remate y siete calles. En la calle central del retablo se encuentran San Bernardino, una Virgen, un crucifijo y la Virgen de Guadalupe. En las calles que le siguen, en los dos lados, entre columnas, nichos con esculturas. Cuatro en cada una.

Las dos calles que siguen, también entre columnas, ocho grandes cuadros, cuatro en cada una de las calles. En las siguientes dos calles, las de los extremos, se repiten los nichos con esculturas, cuatro en cada una. En total, en el retablo hay 16 esculturas. Los ocho cuadros se atribuyen a Andrés de la Concha. Entre ellos son admirables la Anunciación y la Adoración de los pastores. El remate es una imagen del Padre eterno rodeado de querubines y de dos de las virtudes teologales: la Fe y la Esperanza.

A un lado del altar mayor se encuentra una sillería tallada en cedro rojo, compuesta por seis sítiales, en ambos lados, divididos por brazos. La sillería y los dos  púlpitos que se encuentran en el templo fueron hechos por el ebanista Juan Rojas en el siglo XVIII.

Obras de arte y retablos coloniales

Lado derecho (Sur):

  1. Sagrada Familia. En el segundo tramo de la nave. De los siglos XVII-XVIII. 
  2. EVirgen Purísima. En el tercer tramo de la nave. Siglo XVIII. No se encuentra en el lugar original y está incompleto en su base. 
  3. Cristo. En el cuarto tramo de la nave. Siglo XVI – XVII. 
  4. Cristo. En el  quinto tramo de la nave. Finales del siglo XVII. Está incompleto en su base. De 1628 son los cuadros que pinta Baltasar Echave Ibia. (Bautismo…)  
  5. Martirio de San Pedro. En el sexto tramo de la nave. Siglo XVII. Se hizo sin tener un diseño arquitectónico y no tiene columnas, arquitrabes ni frisos. En 1628 pinta los cuadros Baltasar de Echave Ibia. 

Lado izquierdo (Norte):

  1. Cristo. Segundo tramo de la nave. Siglo XVI.
  2. Virgen del Carmen con las ánimas del purgatorio. Quinto tramo de la nave. Siglo XVIII.   
  3. Pasión de Cristo. Sexto tramo de la nave. Siglo XVII. Está incompleto. 
  4. San Sebastián Mártir.  Séptimo tramo de la nave. Siglo XVIII. Sobre la historia de este retablo, García Granados dice que en 1576 la población de Xochimilco fue afectada seriamente por el cocolixtle, por lo que fray Jerónimo de Mendieta echó suerte para saber a qué santo debían encomendarse, saliendo agraciado el Apóstol Santiago. Pasado un año y en vista de que la peste no disminuía, decidió encomendarlos a San Sebastián, con lo que el cocolixtle desapareció. En agradecimiento a estos santos, les mandó construir sus retablos a ambos lados del altar mayor.

En los distintos altares existen pinturas, esculturas y tallas de gran calidad realizadas por grandes artistas del período colonial. De las pinturas destacan las de Echave Orio, padre e hijo, Simón Pereyns, Sánchez Salmerón, Caravaggio,   Francisco Martínez y Cristóbal Villapando. Sobresalen las esculturas de Luis Arciniegas y Juan Martínez Montañés.

A finales del siglo XIX, el arquitecto Mariano Lezano construyó un ciprés de estilo neoclásico que cubría buena parte del retablo mayor. Años más tarde, el arquitecto Roberto Álvarez Espinoza realizó estudios con el propósito de argumentar que le ciprése tapaba el retablo del siglo XVI. Se retiró. 

En la capilla del Santísimo se ve un Calvario, que es un cuadro muy oscuro. En el Baptisterio hay dos pilas de cantera gris. Son del siglo XVII-XVIII. Y también un Cristo crucificado de caña de maíz del siglo XVI. 

Pila bautismal del Convento de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial
Pila bautismal del Convento de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

Murales y capilla de la Tercera Orden

Convento de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

Dentro del espacio del atrio, a mano derecha del Portal de peregrinos, está la capilla de la Tercera Orden. La fachada tiene tres cuerpos. En el primero, un arco achatado enmarcado en dos pilastras. El segundo es un nicho también enmarcado en pilastras. El tercero es un nicho que tiene pilastras. Remata en un triángulo cortado con una cruz. Todo es de mampostería. El interior es una nave con  cuatro tramos. Es una construcción de finales del siglo XVII.  

Convento: Un espacio vivo de fe en Xochimilco

Convento de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

La forma es cuadrangular. En cada lado, seis arcos de medio punto rebajados tanto en el claustro bajo como en el alto. Son de cantera.  Los del claustro bajo son más altos que los del alto. En el segundo nivel hay un barandal de piedra entre arco y arco. En las cuatro esquinas del claustro alto hay una remate cuando se juntan las arcadas y en el centro un ángel. Las columnas son toscanas. Al centro una fuente. 

En el interior del patio hay un contrafuerte, seguramente construido después del siglo XVI, que es muy grande. Rompe el espacio del claustro en dos niveles. Esta estructura “estorba” y hace que pierda limpieza y belleza el conjunto.        

Convento de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

Murales 

Hay muy pocos elementos originales. Una cenefa en la sacristía y algunos restos en el claustro bajo, pero sobre todo en el segundo. Los frescos en la bóveda son del siglo XIX y no tienen mayor valor artístico. 

Comentario 

Convento de San Bernardino de Siena. Crédito: Especial

El retablo mayor y los laterales en las paredes de la nave son de una enorme belleza y riqueza. Las esculturas y las pinturas de retablo mayor son extraordinarias. Es un altar del siglo XVI completo. 

Nos da la idea de lo que se perdió. ¿Cuántos altares como estos hubo en el siglo XVI en la Nueva España? Duele su destrucción.

El atrio es muy grande y, después de pasar el muro que lo rodea, uno se introduce en un espacio sagrado y, al mismo tiempo, atemporal. El ruido y ajetreo de la ciudad se quedan fuera. El tiempo es otro. 

La propuesta arquitectónica del siglo XVI sigue vigente hoy día. El gran espacio del atrio, la iglesia, el convento. Los altares decorados con extraordinarias pinturas y esculturas. La convocatoria a los grandes artistas. 

Para poder ubicar dónde están los cuadros de Echave Orio, padre e hijo, Simón Pereyns, Sánchez Salmerón, Caravaggio, Francisco Martínez, Cristóbal Villapando y las esculturas de Luis Arciniegas y Juan Martínez Montañés. Se requiere hacer el recorrido de la mano de un especialista. Algún día lo voy a hacer. 

Los terremotos de septiembre de 2017 dañaron seriamente la estructura. Fue uno de los edificios con mayores daños en la Ciudad de México. El conjunto se reabrió en diciembre de 2019. En noviembre fue declarada catedral de la nueva Diócesis de Xochimilco. 



Autor

Rubén Aguilar Valenzuela es profesor universitario y analista político.