¿Por qué San Luigi Scrosoppi es el patrono de los futbolistas?
San Luigi Scrosoppi dedicó su vida a los huérfanos y a la educación de los jóvenes. Su ejemplo de caridad, alegría y servicio lo llevó a ser proclamado patrono de los futbolistas.
Cuando se piensa en los santos relacionados con el deporte, pocos imaginan que el patrono de los futbolistas fue un sacerdote italiano del siglo XIX que dedicó su vida a cuidar huérfanos, educar a jóvenes y confiar plenamente en la Providencia de Dios. Sin embargo, la Iglesia encontró en San Luigi Scrosoppi un ejemplo de valores que también se viven dentro de la cancha: el trabajo en equipo, la perseverancia, la solidaridad y la alegría.
Canonizado por San Juan Pablo II en 2001, este sacerdote nacido en Udine, Italia, destacó por su incansable labor en favor de los niños abandonados y de las personas más vulnerables. Su vida estuvo marcada por una profunda confianza en Dios y por una caridad que transformó la realidad de cientos de jóvenes.
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¿Quién fue san Luigi Scrosoppi?
Luigi Scrosoppi nació el 4 de agosto de 1804 en Udine, al norte de Italia, en el seno de una familia profundamente cristiana. Desde los 12 años ingresó al seminario diocesano y fue ordenado sacerdote en 1827, siguiendo el camino vocacional que también habían recorrido sus hermanos Carlos y Juan Bautista.
Su ministerio se desarrolló en una época marcada por la pobreza, las epidemias y las consecuencias de los conflictos que golpeaban la región de Friuli. Ante esta realidad, decidió dedicar gran parte de sus esfuerzos a la atención de niños y, especialmente, de niñas huérfanas y abandonadas.
Junto con sacerdotes, maestros y jóvenes voluntarios fundó la Casa de los Huérfanos, una obra sostenida gracias a la caridad y a una profunda confianza en la Providencia divina. Allí las niñas recibían educación académica y formación para el trabajo, aprendiendo lectura, escritura, aritmética, costura y bordado.
Respecto a su confianza en la Divina Providencia, escribió:
“La providencia de Dios, que prepara las mentes y los corazones para emprender su obra, fue el único fundamento de este Instituto… esa amorosa y tierna Providencia que nunca abandona a quienes confían en Él.”
De esta experiencia surgió posteriormente la Congregación de las Hermanas de la Providencia, dedicada al servicio de los más necesitados.
Respecto al servicio de las Hermanas, Luigi les escribió:
“El cansancio, el esfuerzo perseverante, el trabajo constante y la atención constante que se requiere para ayudarlas y enseñarlas no deben desanimarlos, porque saben que lo hacen todo por Jesús.”
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Hijo espiritual de San Felipe Neri
Aunque en un primer momento se sintió atraído por la espiritualidad franciscana, Luigi encontró su camino definitivo en el carisma de San Felipe Neri. En 1846 ingresó a la Congregación del Oratorio, abrazando un estilo de vida marcado por la alegría, la humildad y la cercanía pastoral.
Su espiritualidad se caracterizó por una profunda sencillez. Rechazaba la vanidad y la búsqueda de protagonismo, mientras dedicaba sus energías a acompañar a los pobres, a los huérfanos y a los jóvenes en formación.
Durante los años de unificación italiana enfrentó un fuerte clima anticlerical que provocó la supresión de varias obras religiosas, entre ellas la Casa de los Huérfanos y la comunidad oratoriana de Udine. Sin embargo, nunca abandonó a quienes dependían de él y continuó trabajando por los más vulnerables hasta que su salud comenzó a deteriorarse.
Antes de morir, en 1884, animó a las Hermanas de la Providencia a no perder la confianza en Dios. Falleció el 3 de abril de ese año, rodeado del cariño y la gratitud de la población de Udine.
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¿Por qué Luigi Scrosoppi es patrono de los futbolistas?

El empresario austriaco, Manfred Pesek, junto con un grupo de especialistas, y con el apoyo del obispo Andrea Bruno (obispo de Udine) y el obispo Alois Schwarz (entonces obispo de Gurk, Austria) y de la sección ‘Iglesia y Deporte’ dentro del Consejo Pontificio para los Laicos, comenzaron una iniciativa para elegir un patrono para los futbolistas y aficionados a este deporte. Entre los criterios para elegirlo, debían articularse virtudes específicas que se cultivan en el futbol, sumado a un ministerio especial con los niños.
Tanto los promotores deportivos como las autoridades eclesiales buscaban un santo capaz de representar los valores humanos y cristianos presentes en el deporte.
Su amor por los jóvenes, su dedicación educativa, su espíritu alegre, su paciencia y su capacidad para trabajar por el bien común hicieron que fuera considerado un modelo para deportistas y aficionados.
Por ello, el 22 de agosto de 2010 fue proclamado patrono de los futbolistas. La iniciativa buscó destacar que el deporte puede convertirse en una escuela de virtudes como la lealtad, el compromiso, la solidaridad, el respeto y el trabajo en equipo.
Y el 5 de diciembre de 2025 se inauguró una estatua de tamaño natural de San Luigi Scrosoppi en la Iglesia de San Valentino, cerca del Estadio Olímpico de Roma, con una ceremonia presidida por Mons. Rino Fisichella, Pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización.





