¿Qué es la Liturgia de las Horas?

La Liturgia de las Horas forma parte de la liturgia, y junto con la Misa, son la oración pública y oficial de la Iglesia Católica.
Liturgia de las Horas
Liturgia de las Horas

La Liturgia de las Horas, conocida también como el Oficio Divino, forma parte de la liturgia, y junto con la Celebración Eucarística, son la oración pública y oficial de la Iglesia. Su finalidad es consagrar y santificar las diversas horas del día.

Las horas del Oficio Divino se encuentran divididas en cinco:

1. El Oficio de lectura.


2. Oración de la mañana-Laudes

3. Oración de día – Tercia, Sexta y Nona

4. Oración de la tarde – Vísperas

5.  Oración de la noche – Completas

Dentro del Oficio Divino, las Laudes y Vísperas son consideradas como las horas principales; es por eso que situaremos especial atención en las Laudes.

De acuerdo a la Ordenación General de la Liturgia de las Horas, en su Capítulo II, la santificación del día mediante las distintas horas litúrgicas, inciso II, núm. 38:  Los Laudes matutinos están dirigidos y ordenados a santificar la mañana, como salta a la vista en muchos de sus elementos.

San Basilio expresa muy bien este carácter matinal con las siguientes palabras: “Al comenzar el día oramos para que los primeros impulsos de la mente y del corazón sean para Dios, y no nos preocupemos de cosa alguna antes de habernos llenado de gozo con el pensamiento en Dios, según está escrito: ‘Me acordé del Señor y me llené de gozo” (Sal 76, 4), ni empleemos nuestro cuerpo en el trabajo antes de poner por obra lo que fue dicho: ‘por la mañana escucharás mi voz, por la mañana te expongo mi causa, me acerco y te miro’ (Sal. 5, 4-5)”.

Esta Hora, que se tiene con la primera luz del día, trae, además, a la memoria el recuerdo de la Resurrección del Señor Jesús, que es la luz verdadera que ilumina a todos los hombres (c£ Jn 1, 9) y “el sol de justicia” (Mt 4, 2), “que nace de lo alto” (Lc 1, 78). Así se comprende bien la advertencia de san Cipriano: “Se hará oración a la mañana para celebrar la Resurrección del Señor con la oración matutina”.

Te puede interesar: Los salmos, una oración verdadera e infalible

Las Laudes están conformadas de la siguiente manera:

1. Invocación inicial: Si las Laudes son la primera celebración del día se inicia con el verso introductorio: “Señor, abre mis labios. Y mi boca proclamará tu alabanza”

2.  Invitación a la alabanza divina: Se comienza diciendo el salmo 94, 99, 66 o 23 con su antífona correspondiente.

3.  Himno: Es una composición poética que da el color propio de la hora o fiesta.

4. Salmodia: Está conformada por un salmo matinal, un cántico del Antiguo Testamento y un salmo de alabanza, las cuales se dicen con sus respectivas antífonas.

5. Lectura breve: Es una lectura corta tomada de las Sagradas Escrituras.

6. Responsorio breve: Es un versículo que se recita o se canta por un solista y la comunidad responde.

7. Antífona del Cántico Evangélico: Es una breve frase que acompaña el inicio y el final del Cántico evangélico.

8. Cántico evangélico: Para el rezo de Laudes se utiliza el Cántico de Zacarías o Benedictus.

9. Preces: Son las oraciones que consagran a Dios las obras del día.

10. Padrenuestro.

11. Oración final: Con ella se concluyen las Laudes, elevando una alabanza a Dios y ofreciendo la jornada.

Los Laudes es una buena oportunidad para aprender algunos tonos salmódicos que nos permitan orar por medio del canto en este tiempo de pandemia.

Es organista titular y custodio del órgano monumental de la Insigne y Nacional Basílica de Santa Maria de Guadalupe y de la Antigua Basílica de Guadalupe