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La Cruz de la Evangelización, el punto de partida hacia La Villa

Este monumento recuerda a decenas de misioneros que dedicaron su vida a evangelizar.
La Cruz de la Evangelización está ubicada en la ex Glorieta de Peralvillo y también es conocida como Monumento a los Peregrinos.
La Cruz de la Evangelización está ubicada en la ex Glorieta de Peralvillo y también es conocida como Monumento a los Peregrinos.

A inicios de la Calzada de los Misterios, en Peralvillo, se encuentra un monumento de concreto de 22 metros de alto llamado La Cruz de la Evangelización, el cual fue bendecido por San Juan Pablo II el 23 de enero de 1999, en su camino hacia la Basílica de Guadalupe, cuando entregó el documento conclusivo del Sínodo de los Obispos de América.

También conocido como Monumento a los Peregrinos, está inspirado en la Cruz de la Evangelización que en Santo Domingo fue entregada por Juan Pablo II a los obispos de todo el continente, en el marco del V Centenario del inicio de la evangelización en América, el 12 de octubre de 1992, y que se caracteriza porque la parte superior de la cruz está en diagonal.

El monumento que se encuentra en Peralvillo tiene la imagen, tamaño natural, de cuatro religiosos que están orientados hacia los cuatro puntos cardinales, y recuerda a todas las órdenes religiosas que participaron en la conquista espiritual de México, que fue mucho más compleja y difícil que la lucha armada.

Los primeros misioneros que llegaron a nuestro país fueron tres franciscanos que arribaron por Veracruz el 30 de agosto de 1523: Fray Pedro de Gante, Fray Juan de Ayora y Fray Juan de Tecto. Les siguieron los 12 primeros franciscanos, que ya venían con un programa de evangelización, y que estaban encabezados por Fray Martín de Valencia. Ellos arribaron el 13 de mayo de 1524 y fundaron las primeras cuatro provincias eclesiásticas.

El 2 de julio de 1526 se sumaron los primeros 12 dominicos cuyo superior fue Fray Tomás Ortiz, y luego, el 22 de mayo de 1533 llegaron siete agustinos.

Los jesuitas vinieron el 28 de septiembre de 1572; los Carmelitas Descalzos en 1585, y los Mercedarios, que tuvieron presencia desde la expedición de Hernán Cortés con el Padre Bartolomé de Olmedo, se establecieron primero en Guatemala, en 1533, y para 1574 abrieron en la Ciudad de México su centro de formación con la intención de que estudiaran en la Real y Pontificia Universidad de México; para 1593, abrieron su primer convento en el barrio de San Lázaro.

La Cruz de la Evangelización recuerda a todas estas órdenes religiosas y a decenas de misioneros que consagraron su vida al cuidado, enseñanza y defensa de los indios, y por esta razón, tiene un sentido especial el hecho que de este sea el punto de arranque de todas las peregrinaciones que acuden al Tepeyac, cuando van a postrarse a los pies de la Virgen de Guadalupe.

Este sábado 12 de enero, la Arquidiócesis de México peregrinará al Tepeyac para poner en manos de la Morenita los proyectos pastorales del 2019.