El Credo – Oración

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor...
El Credo
El Credo de los Apóstoles o credo corto está dividido en tres grandes partes. La primera trata de Dios Padre Creador; la segunda, de Dios Hijo, Redentor; la tercera, de Dios Espíritu Santo Santificador.

El Credo es la oración que resume la fe que profesan los católicos (profesar significa creer y confesar). Y se llama Credo porque las oraciones suelen recibir el nombre de la palabra o frase con que empiezan. Credo significa ‘creo’ en latín, es la palabra inicial de esta profesión de fe.

Credo Niceno-Constantinopolitano
(Credo largo)

El Credo Niceno Constantinopolitano o Credo largo  surgió en los dos primeros Concilios ecuménicos de la Iglesia (en los años 325 y 381), es el más largo. “Sigue siendo el símbolo común a todas las grandes Iglesias de Oriente y Occidente” (CIC # 195).


Creo en un solo Dios,
Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo, 
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios,
Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros lo hombres,
y por nuestra salvación
bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo,
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, 
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, 
que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

El Credo de los Apóstoles
(Credo corto)

Es “el resumen fiel de la fe de los apóstoles. Su gran autoridad le viene de que era el que se profesaba en la Iglesia de Roma, sede de Pedro, el primero de los apóstoles” (CIC # 194). Es el Credo más corto:

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.
Amén.

Para un creyente proclamar el Credo es entrar en comunión con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, es entrar también en comunión con toda la Iglesia que nos transmite la fe y en el seno de la cual creemos.
Las oraciones fueron tomadas del Catecismo de la Iglesia Católica.