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Comentario al Evangelio

Lecturas de la Misa y Evangelio del 24 de mayo del 2026

¿No era suficiente que Jesús hubiera muerto y resucitado para que se completara en nosotros la obra de la salvación? ¿Por qué celebramos cincuenta días después de la Pascua la efusión del Espíritu Santo?

22 mayo, 2026
Lecturas de la Misa y Evangelio del 24 de mayo del 2026
Pentecostés.
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Lecturas y Evangelio del 24 de mayo de 2026

  • Primera Lectura: Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2, 1-11
  • Salmo: Salmo 103
  • Segunda Lectura: De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 3-7. 12-13
  • Evangelio del día: Evangelio según san Juan: 20, 19-23
  • Comentario al Evangelio

Primera lectura

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2, 1-11

El día de Pentecostés, todos los discípulos estaban reunidos en un mismo lugar. De repente se oyó un gran ruido que venía del cielo, como cuando sopla un viento fuerte, que resonó por toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecieron lenguas de fuego, que se distribuyeron y se posaron sobre ellos; se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en otros idiomas, según el Espíritu los inducía a expresarse.

En esos días había en Jerusalén judíos devotos, venidos de todas partes del mundo. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma.

Atónitos y llenos de admiración, preguntaban: “¿No son galileos todos estos que están hablando? ¿Cómo, pues, los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay medos, partos y elamitas; otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene. Algunos somos visitantes, venidos de Roma, judíos y prosélitos; también hay cretenses y árabes. Y sin embargo, cada quien los oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua”.

Palabra de Dios.

Salmo

/R/ Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya.

Bendice al Señor, alma mía; 
Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. 
¡Qué numerosas son tus obras, Señor! 
La tierra llena está de tus creaturas. /R/

Si retiras tu aliento, 
toda creatura muere y vuelve al polvo. 
Pero envías tu espíritu, que da vida, 
y renuevas el aspecto de la tierra. /R/

Que Dios sea glorificado para siempre 
y se goce en sus creaturas. 
Ojalá que le agraden mis palabras 
y yo me alegraré en el Señor. /R/

Segunda lectura

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 3-7. 12-13

Hermanos: Nadie puede llamar a Jesús “Señor”, si no es bajo la acción del Espíritu Santo.

Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo.

En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Porque así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque todos nosotros, seamos judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu.

Palabra de Dios.

Evangelio

Evangelio según san Juan: 20, 19-23

Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría.

De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”.

Palabra del Señor.

Comentario al Evangelio

¿No era suficiente que Jesús hubiera muerto y resucitado para que se completara en nosotros la obra de la salvación? ¿Por qué celebramos cincuenta días después de la Pascua la efusión del Espíritu Santo?

Dios puede, en su omnipotencia hacer lo que guste en el tiempo y en el espacio que ocupamos. Considero que la realización de etapas en el camino de la salvación responde más a nuestra naturaleza humana que es compleja, que a la Naturaleza de Dios. Entre la caída de nuestros primeros padres y la elección de un pueblo para hacer alianza pasaron muchos siglos.

¿Podía Dios haberse encarnado de inmediato en una generación después de Adán y Eva? En sentido absoluto sí, pero el ser humano requiere mucho más tiempo para madurar y caminar en la historia de la salvación. Jesús en sus últimas palabras antes de padecer, anunció el don del Espíritu Santo para que los discípulos pudieran asimilar lo que Jesús les había dicho.

Más aún, la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas es igualmente progresiva. Nos acompaña a lo largo de nuestros días e ilumina los acontecimientos con sus dones para que nosotros podamos interpretar y dar una respuesta adecuada al proceso de salvación en que nos encontramos.

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