La voz del Papa
rmb

Papa Francisco: Que el Señor ayude a los asustados por la pandemia

En su Misa en Santa Marta pidió por quienes tienen miedo de la pandemia de COVID-19.
El Papa Francisco en la Capilla de Santa Marta. Foto: Vatican News.
El Papa Francisco en la Capilla de Santa Marta. Foto: Vatican News.

El Papa Francisco, en su Misa en la Capilla de Santa Marta, se refirió a la gente que está asustada por la pandemia de coronavirus COVID-19.

“Oremos hoy por tantas personas que no logran reaccionar: que están asustados por esta pandemia. Que el Señor les ayude a levantarse, a reaccionar por el bien de toda la sociedad, de toda la comunidad”, dijo.

El Santo Padre reflexionó en torno a las lecturas de hoy, entre ellas el salmo responsorial, en el que rezamos:

El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas.  Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan.

También reflexionó sobre la lectura del Evangelio de Juan (Jn 8, 1-11), que habla de dos mujeres a las que algunos hombres quieren condenar a muerte: Susana, a quien se le acusaba de forma falta y una mujer que había cometido adulterio.

“¿Qué hace el Señor con esta gente?”, se preguntó el Papa Francisco.

🔴 EN VIVO I Santa Misa del Papa Francisco desde la Casa de Santa Marta30 marzo 2020¡Feliz inicio de semana, deja tus intenciones!

Publicada por Desde la Fe en Domingo, 29 de marzo de 2020

“Salva a la mujer inocente, le hace justicia. Perdona a la mujer pecadora. A los jueces corruptos los condena; a los hipócritas los ayuda a convertirse, y ante el pueblo dice: “Aquel de ustedes que no tenga pecado, que tire la primera piedra”, y uno a uno se van.

“Cada uno de nosotros tiene sus propias historias. Cada uno de nosotros tiene sus propios pecados. Y si no se los recuerda, piensa un poco: los encontrarás. Agradece a Dios si los encuentras, porque si nos lo encuentras, eres un corrupto”.

“No nos avergoncemos de estar en la Iglesia: avergoncémonos de ser pecadores. La Iglesia es la madre de todo. Agradezcamos a Dios que no somos corruptos, que somos pecadores. Y cada uno de nosotros, mirando cómo actúa Jesús en estos casos, confíe en la misericordia de Dios. Y rece, confiando en la misericordia de Dios, pida el perdón. “Porque Dios me guía por el camino correcto con motivo de su nombre. Aunque pase por un valle oscuro, el valle del pecado, no temo ningún mal porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado, sosiegan”.

La oración del Papa de hoy

El Papa concluyó la Misa con la siguiente oración

A tus pies, oh Jesús mío, me postro y te ofrezco el arrepentimiento de mi corazón contrito que se abisma en su nada en tu santa presencia.

Te adoro en el Sacramento de tu amor, la inefable Eucaristía.

Deseo recibirte en la pobre morada que mi corazón te ofrece; esperando la felicidad de la comunión sacramental, quiero tenerte en espíritu.

Ven a mí, oh Jesús mío, que yo vengo a Ti.

Que tu amor inflame todo mi ser para la vida y la muerte.

Creo en ti, espero en ti, te amo. Que así sea.

Puedes leer: El Papa Francisco pide a un alto al fuego en el mundo por COVID-19

América, no cometan genocidio virósico

El Papa Francisco dirigió el pasado 28 de marzo una carta a Roberto Andrés Gallardo, presidente del Comité Panamericano de Juezas y Jueces por los Derechos Sociales, en la que el Santo Padre transmitió su preocupación social por los países de América.

En la misiva, el Pontífice expresó su aceptación a los gobiernos que han tomado medidas ejemplares con prioridades bien señaladas para defender a la población. Estos gobiernos muestran la prioridad de sus decisiones: primero la gente, señala el Papa Francisco sobre la pandemia de COVID-19. 

No defender a la gente, dice el Santo Padre, supone un “un descalabro económico”. Sería triste que se optara por lo contrario, llevaría a la muerte a muchísima gente, algo así como un “genocidio virósico”, escribe en la carta Francisco.

Prepararse para el después es importante, agrega, ya que se “notan algunas consecuencias” que deben ser enfrentadas: hambre, sobre todo para las personas sin trabajo fijo, violencia, la aparición de los usureros, que como asevera el Pontífice, son “la verdadera peste” del futuro social.

Información de Vatican News.

Comentarios