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El Papa Francisco pide a un alto al fuego en el mundo por COVID-19

El Santo Padre pidió detener las hostilidades y concentrarse en el tratamiento de la epidemia.
El Papa Francisco tras rezar el Ángelus del 29 de marzo de 2020. Foto: Vatican Media.
El Papa Francisco tras rezar el Ángelus del 29 de marzo de 2020. Foto: Vatican Media.

Después de rezar el Ángelus este domingo 29 de marzo, el Papa Francisco pidió que todos los países que tienen conflictos hagan un alto al fuego y se concentren en la prevención y tratamiento de la epidemia de coronavirus COVID-19.

“Que nuestro compromiso conjunto contra la pandemia pueda llevar a todos a reconocer nuestra necesidad de fortalecer los lazos fraternales como miembros de una única familia humana”.


“En particular, suscite en los responsables de las naciones y otras partes implicadas un renovado compromiso para superar las rivalidades”, agregó.

El llamado del Papa Francisco es una respuesta a la exhortación del Secretario General de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, quien el 23 de marzo pidió un “alto al fuego global e inmediato en todos los rincones del mundo” debido a la pandemia.

En el mundo este 2020, los conflictos bélicos que mayores muertes y desplazamientos han causado están en Yemen, Irak, Siria, Sudán del Sur, Somalia y Afganistán, de acuerdo la ACNUR.

La guerra y los conflictos internos debilitan los sistemas de salud, tan necesarios en estos momentos.

El Papa llamó a fomentar la creación de corredores para la ayuda humanitaria, la apertura a la diplomacia, la atención a quienes se encuentran en situaciones de más grande vulnerabilidad.

“¡Los conflictos no se resuelven a través de la guerra! Es necesario superar los antagonismos y contrastes, mediante del diálogo y la búsqueda constructiva de la paz”.

Pongan particular atención en las cárceles

Ante la emergencia sanitaria del coronavirus, el Papa Francisco hizo un llamado a las autoridades de los países a tomar medidas para proteger a las personas en las cárceles y a quienes viven en grupos, como personas en asilos y miembros del ejército.

“He leído un memorándum oficial de la Comisión de Derechos Humanos que habla del problema del hacinamiento en las prisiones, que podría convertirse en una tragedia. Hago un llamamiento a las autoridades para que sean sensibles a este grave problema y tomen las medidas necesarias para evitar futuras tragedias”.

Quiten las piedras para que florezca la vida

El Santo Padre comentó este domingo la lectura del Evangelio del día (Jn 11, 1-45), que narra la Resurrección de Lázaro, de quien hizo remover la piedra que cubría su tumba y gritó: “¡Lázaro, sal de allí!”. Y salió el muerto, atados con vendas las manos y los pies, y la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo: “Desátenlo, para que pueda andar”.

El Papa hizo un llamado a quitar las piedras del corazón y todo lo que sabe a muerte:

“La hipocresía con la que vivimos la fe, es muerte; la crítica destructiva a los demás es muerte; la ofensa, la calumnia, es muerte; la marginación de los pobres es muerte. “El Señor nos pide que quitemos estas piedras de nuestros corazones, y la vida entonces volverá a florecer a nuestro alrededor”, dijo.

Al terminar su mensaje de este domingo, dijo:

“Por favor no se olviden de rezar por mí, yo lo hago por ustedes”.

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