Papa Francisco: No descuidemos la oración. Aquí las razones

La oración es oxígeno en medio de las preocupaciones, ¿cómo sabremos qué hacer sino oramos?
El Papa Francisco durante el rezo del Ángelus. Foto: Vatican Media.
El Papa Francisco durante el rezo del Ángelus. Foto: Vatican Media.

En su mensaje previo al rezo del Ángelus, el Papa Francisco habló sobre la función de la oración en la vida cotidiana y pidió no descuidarla: Dediquémosle tiempo, utilicemos breves invocaciones para repetir a menudo, leamos el Evangelio cada día.

Al reflexionar sobre el Bautismo del Señor, el Evangelio dice que en el momento en que Jesús recibe el Bautismo “estaba orando” (Lc 3, 21).

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“Sí, Jesús – lo repiten muchas veces los Evangelios – pasa mucho tiempo en oración: al inicio de cada día, a menudo de noche, antes de tomar decisiones importantes… Su oración es un diálogo, una relación con el Padre. Así, en el Evangelio de hoy podemos ver los ‘dos momentos’ de la vida de Jesús: por una parte, desciende hacia nosotros en las aguas del Jordán; por otra, eleva su mirada y su corazón orando al Padre”, explicó el Santo Padre.

Nos ‘saca’ de los problemas de la vida

La oración es importante en nuestra vida porque es un respiro en medio de las angustias y una forma de ver más allá de ellas, consideró el Papa Francisco.

“Todos estamos inmersos en los problemas de la vida y en muchas situaciones intrincadas, llamados a afrontar momentos y elecciones difíciles que nos abaten. Pero, si no queremos permanecer aplastados, tenemos necesidad de elevar todo hacia lo alto. Y esto lo hace precisamente la oración”.

Es el modo en que Dios actúa en nosotros

La oración, enfatizó, no es una vía de escape, ni un rito mágico, ni una repetición de algo aprendido de memoria.

Rezar es el modo de dejar que Dios actúe en nosotros, para captar lo que Él quiere comunicarnos incluso en las situaciones más difíciles, rezar es para tener la fuerza de ir adelante. Mucha gente que siente que no puede más y reza: ‘Señor, dame la fuerza para ir adelante'”.

Es dialogar con Dios, es escuchar su Palabra, es adorar, estar en silencio encomendándole lo que vivimos, explicó.

“Y a veces también es gritar con Él como Job, otras veces es desahogarse con Él. Gritar como Job; Él es padre, Él nos comprende bien. Él jamás se enoja con nosotros. Y Jesús reza”.

Es respiro entre las angustias

“La oración – para usar una bella imagen del Evangelio de hoy – “abre el cielo” (cfr. v. 21). La oración abre el cielo: da oxígeno a la vida, da respiro incluso en medio de las angustias, y hace ver las cosas de modo más amplio. Sobre todo, nos permite tener la misma experiencia de Jesús en el Jordán: nos hace sentir hijos amados del Padre”.

Ante ello, el Papa Francisco pide preguntarse:

-¿Cómo va mi oración?

-¿Rezo por costumbre, rezo desganado, sólo recitando algunas fórmulas, o mi oración es el encuentro con Dios?

-Yo, pecador, ¿siempre en el pueblo de Dios, jamás aislado?

-¿Cultivo la intimidad con Dios, dialogo con Él, escucho su Palabra?

El Santo Padre enfatizó la necesidad de no descuidar la oración.  “Dediquémosle tiempo, utilicemos breves invocaciones para repetir a menudo, leamos el Evangelio cada día. La oración que abre el cielo”.

Aprendan la fecha de su Bautismo

Al hablar sobre la oración y la Solemnidad del Bautismo del Señor el Papa pidió a los fieles aprender la fecha de su Bautismo.

” ¿Cuándo fui bautizada? ¿Cuándo fui bautizado? Esto no deben olvidarlo, y recuerden aquel día como un día de fiesta”, dijo.

“Si yo preguntara ahora a cada uno de ustedes: ¿cuál es la fecha de tu Bautismo? Tal vez algunos no lo recuerdan. Esto es algo hermoso: recordar la fecha del Bautismo, porque es nuestro renacimiento, ¡el momento en que hemos sido hijos de Dios con Jesús! Y cuando regresen a casa – si no lo saben – pregúntenle a la mamá, a la tía, a la abuela o a los abuelos: “Pero, ¿cuándo fui bautizado o bautizada?”, y aprender esa fiesta para celebrarla, para agradecer al Señor”.

 

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