Hambre mundial: reto, escándalo, crimen e injusticia

En un mensaje dado a conocer en el marco de la Precumbre de la ONU sobre Sistemas Alimentarios, el Papa Francisco condenó el desperdicio de alimentos.
El Papa Francisco. Foto: L'Osservatore Romano
El Papa Francisco. Foto: L'Osservatore Romano

El Papa Francisco envió un mensaje al mundo en el marco de la Precumbre de la ONU sobre Sistemas Alimentarios, que se inauguró este lunes 26 de julio en Roma y concluirá el miércoles 28. El mensaje del Santo Padre fue hecho llegar al Secretario General del organismo, Antonio Guterres, en voz de Monseñor Paul Richard Gallagher, Secretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados.

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Cambio radical

En su mensaje, el Papa Francisco señaló que el avance de la tecnología no basta para aumentar la capacidad del planeta si el resultado es la explotación de la naturaleza hasta el punto de dejarla estéril, ampliando no solamente desiertos externos sino también desiertos espirituales internos.


Señaló que la dinámica actual de explotación de la naturaleza constituye un verdadero escándalo, un crimen que viola los derechos humanos básicos y una injusticia que el mundo tiene el deber de extirpar mediante acciones concretas, buenas prácticas y políticas locales e internacionales audaces”.

Sistemas alimentarios vs. el hambre mundial

En este sentido, el Papa Francisco señaló que es necesaria una transformación cuidadosa y concreta de los sistemas alimentarios, a fin de que sean ambientalmente sostenibles y respetuosos con las culturas lo cales.

Los objetivos, en esencia -indicó-, deben ser aumentar la resiliencia, fortalecer las economías locales, mejorar la nutrición, reducir el desperdicio de alimentos, y brindar dietas saludables para todos.

“Pero el cambio debe empezar desde adentro, porque el objetivo del ‘hambre cero’ no se consigue con la mera producción de alimentos, sino que necesita una nueva mentalidad, un nuevo enfoque integral y diseñar sistemas alimentarios que protejan la tierra y mantenga la dignidad de la persona humana”.

Centralidad del sector agrícola y rural

En segundo lugar -señaló el Papa Francisco en su mensaje-, es necesario garantizar suficientes alimentos a nivel mundial y promover el trabajo decente a nivel local, a fin de poder alimentar el mundo de hoy sin comprometer el futuro.

Otros puntos esenciales tocados por el Papa se refieren al restablecimiento de la centralidad del sector rural y a la urgencia de que “el sector agropecuario recupere un rol prioritario en el proceso de toma de decisiones políticas y económicas”, especialmente en la fase post-pandémica.

En particular, El Santo Padre instó a considerar a los pequeños agricultores y a las familias campesinas como “actores privilegiados”, cuyos conocimientos tradicionales no deben pasarse por alto ni ignorarse, a fin de comprender mejor sus necesidades reales.

Familia, la clave contra el hambre mundial

El Papa subrayó que la familia es un componente esencial de los sistemas alimentarios, ya que en ella se aprende a disfrutar el fruto de la tierra sin abusar de él, y se descubren las mejores herramientas para difundir estilos de vida respetuosos del bien personal y colectivo.

Por lo tanto -expresó el Papa en el mensaje leído por Mons. Paul Richard Gallagher-, las necesidades de las mujeres rurales, los jóvenes y los agricultores de las zonas más pobres y remotas, deben satisfacerse plenamente mediante políticas eficaces.

“Somos conscientes de que los intereses económicos individuales, cerrados y conflictivos nos impiden diseñar un sistema alimentario que responda a los valores del bien común, a la solidaridad y a la ‘cultura del encuentro’. Si queremos mantener un multilateralismo fructífero y un sistema alimentario basado en la responsabilidad, es primordial la justicia, la paz y la unidad de la familia humana”.

Finalmente, el Papa señaló que es de todos la responsabilidad de lograr un mundo en donde el pan, el agua, las medicinas y el trabajo fluyan en abundancia y lleguen primero a los más necesitados.

“La Santa Sede y la Iglesia católica -aseguró- se pondrán al servicio de este noble fin, ofreciendo su contribución, uniendo fuerzas y voluntades, acciones y sabias decisiones para construir una sociedad pacífica y próspera, y sembrar semillas de paz que nos permitan caminar en autentica fraternidad”.

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