Iglesia en México
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Recomendaciones para una buena sanitización de los templos

La Arquidiócesis de México dio a conocer recomendaciones de cara al retorno gradual a las actividades con fieles.
Sanitización de templos
Sanitización de templos

La Arquidiócesis Primada de México emitió una serie de recomendaciones e instrucciones para una adecuada y correcta  sanitización de los templos, con la finalidad de garantizar a los fieles su salud y proteger los bienes muebles e inmuebles, especialmente los que son patrimonio histórico de la nación.

A través del documento titulado: “Recomendaciones e instrucciones sobre la desinfección (sanitización y fumigación) de nuestras iglesias, para el retorno gradual a las celebraciones litúrgicas”, el Obispo Auxiliar,  Mons. Carlos Enrique Samaniego López, ofrece cuatro claves para cumplir con este objetivo, atendiendo las recomendaciones internacionales en la materia.

El obispo Carlos Samaniego pide a los sacerdotes de la Arquidiócesis de México que ante cualquier oferta de desinfección, sanitización o fumigación, o si existen dudas sobre los procesos de limpieza, de desinfección, y en general de conservación,  consultar al sacerdote Salvador Barba Maldonado o a la Licenciada en Restauración Claudia Alejandra Garza, para que determinen qué medidas se pueden llevar a cabo, y así evitar daños irreversibles al patrimonio de nuestra Iglesia.

“A través de los Sres. Vicarios Episcopales podrán conseguir sus teléfonos”, informó.

¡Cuidado con las vaporizaciones o nebulizaciones!

En primer lugar, el obispo pide no realizar fumigaciones o desinfecciones generales por medio de vaporizaciones o nebulizaciones en las iglesias de valor patrimonial histórico y artístico, o que contengan bienes culturales como pintura mural, pintura de caballete, esculturas, retablos, textiles, muebles antiguos, vasos sagrados, etc.

Y es que –explica – estos productos usados comercial e industrialmente pueden llegar a generar daños irreversibles no sólo en el patrimonio, sino principalmente en la salud de quien lo aplica, en los sacerdotes, en los fieles y en el medio ambiente.

En este sentido, deja en claro que debido a que los recintos llevan cerrados  más de dos meses, es imposible que el virus se mantenga activo en los diversos materiales constitutivos, por lo que resultan innecesarias las acciones de fumigación, desinfección y sanitización en los bienes culturales.

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Instrucciones para el uso de alcohol

En cuanto a la desinfección de superficies modernas y de constante uso, como suelos, manijas de puertas, bancas, confesionarios, vitrinas y reclinatorios de reciente creación, monseñor Carlos Samaniego recuerda que se recomienda el uso de alcohol etílico al 70% en agua, siempre y cuando no sean bienes culturales, pues estos son altamente sensibles a dichas sustancias.

Advierte no se deben utilizar productos comerciales que contengan cloro, amoniaco o detergentes. “Es importante conocer la naturaleza de todos los productos utilizados para la limpieza y no realizar mezclas de los productos mencionados pues podrían generarse reacciones químicas altamente tóxicas”.

Y una vez que se haya efectuado la limpieza con soluciones de alcohol, se recomienda la ventilación de los espacios para evitar que los vapores afecten tanto al personal que lo aplica, a los sacerdotes y a los fieles, así como al patrimonio cultural.

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Para que las imágenes no sean foco de contagio

Las recomendaciones también contemplan aquellos casos en los que, por sus diversas circunstancias, no es posible retirar de sus ubicaciones imágenes susceptibles de ser tocadas, y que por lo tanto, pudieran convertirse en focos de contagio.

Al respecto, el obispo Carlos Samaniego exhorta a los responsables de los recintos a delimitar los espacios de forma visible para establecer líneas de seguridad, y pedir a los fieles evitar tocar o besar las imágenes. Con ello se evitará que las imágenes deban ser aisladas o desinfectadas por profesionales de la conservación.

“Del mismo modo y de la manera más atenta, se invitará a los fieles a expresar su devoción de otra forma, recalcando el hecho de que por su bien se les pide no tocar o besar las imágenes”.

Cuando las imágenes tienen que ser aisladas

En caso de que se tenga la sospecha de que algún bien cultural, sobre todo las imágenes, fue contaminado por contacto con alguna persona con síntomas, es importante notificar al personal responsable del recinto y aislar el objeto, si es que es posible moverlo, y hacerlo con guantes y mascarilla.

“Si no es posible, se deberá delimitar y restringir el acceso al área. El objeto o área en aislamiento deberá permanecer con una señalización indicando la fecha de inicio y fin del aislamiento. Por lo regular se recomienda que los bienes culturales se aíslen mínimo durante 9 días”.

 

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