Iglesia en México

Que salga a la luz la verdad de Ayotzinapa: presidente de la CEM

A 5 años de la desaparición de los 43 normalistas, pidió se haga prevalecer el estado de derecho.
Manifestación por los 43 desaparecidos de Ayotzinapa. Foto: Vatican Media
Manifestación por los 43 desaparecidos de Ayotzinapa. Foto: Vatican Media

A 5 años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Monseñor Rogelio Cabrera, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), aseguró que se sigue esperando a que se esclarezca el crimen y se sancione a los culpables.

“Sigue siendo urgente que las autoridades resuelvan la situación. Seguimos esperando que se esclarezca el crimen, se sancione a los culpables y se haga prevalecer el estado de derecho, a fin de garantizar una vida más digna. Eso es lo que pide México y pide el mundo. Nuestra esperanza no muere”, dijo en entrevista a Vatican News, medio oficial del Vaticano. 

Fue el 26 de septiembre del 2014 cuando ocurrió la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa. Tenían la intención de tomar autobuses para viajar de Iguala, en Guerrero, a la Ciudad de México y participar en la marcha anual conmemorativa de la matanza estudiantil de 1968.

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Oficialmente, se sabe que durante la noche del 26 de septiembre y la madrugada del 27 hubo fuego cruzado entre policías y presuntos integrantes de una célula de narcotráfico contra los autobuses en los que viajaban los estudiantes.

Luego del enfrentamiento, cinco jóvenes de Ayotzinapa murieron, unos veinte de ellos resultaron heridos y 43 jóvenes están desaparecidos desde ese día.

De acuerdo con Monseñor Cabrera, los obispos de México siguen unidos al dolor y sufrimiento de los padres de familia de estos jóvenes y de las comunidades afectadas. “Las parroquias más cercanas han estado todos estos años muy de cerca, caminando junto a estos hermanos. No les ha faltado nuestra oración”, afirmó.

Y a 5 años de esta desgracia, los obispos “sentimos la necesidad de anunciar que el dolor puede transformarse en esperanza e ilusión de vida”, dijo, porque es necesario sanar las heridas y las relaciones básicas de las personas.

“Como Iglesia seguimos anunciando y construyendo la dignidad humana, que es la base de nuestro compromiso y participación social”.

Con información de Vatican News