Obispos de México: Debemos actuar contra el crimen, no negar la realidad

Ante el asesinato de dos jesuitas en Chihuahua, los obispos llamaron al gobierno a iniciar un diálogo nacional por la paz
Mons. Ramón Castro, secretario general de la CEM. Foto: Religión Digital.
Mons. Ramón Castro, secretario general de la CEM. Foto: Religión Digital.

Los Obispos de México lanzaron un llamado a la unidad luego del asesinato de los jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora en Chihuahua, así como del guía de turistas Fernando Palma, y pidieron al gobierno convocar a un diálogo nacional para emprender acciones con el fin de alcanzar la paz mediante una participación conjunta de todos los órdenes de la sociedad.

En un mensaje firmado por 23 obispos y lanzado este miércoles, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) afirmó que “el crimen se ha extendido por todas partes trastocando la vida cotidiana”, por lo que “no es útil negar la realidad y tampoco culpar a tiempos pasados de lo que nos toca resolver ahora”.

En México, la violencia actualmente trastoca al campo y la ciudad, afirmaron los obispos, pues se ejerce presión con extorsiones hacia quienes trabajan honestamente en los mercados, en las escuelas, en las pequeñas, medianas y grandes empresas.




“El crimen se ha adueñado de las calles, de las colonias y de pueblos enteros, además de caminos, carreteras y autopistas y, lo más grave, han llegado a manifestarse con niveles de crueldad inhumana en ejecuciones y masacres que han hecho de nuestro país uno de los lugares más inseguros y violentos del mundo”, afirmaron.

Por ello, el reciente asesinato de los sacerdotes Javier Campos, Joaquín Mora y del guía de turistas Fernando Palma es “una muestra más de la falta de valores y sensibilidad a la que se ha llegado, perdiendo todo respeto a la dignidad humana. Los datos oficiales nos hablan de casi 122,000 asesinatos a manos de los criminales durante los tres años y medio”.

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No sirve de nada negar la realidad

En su mensaje, los obispos hacen un llamado a la sociedad mexicana a la unión para la construcción de la paz.

“Creemos que no es útil negar la realidad y tampoco culpar a tiempos pasados de lo que nos toca resolver ahora. Escucharnos no hace débil a nadie, al contrario, nos fortalece como Nación”.

Por eso llamaron al Gobierno Federal y a los distintos niveles de autoridades a revisar las estrategias de seguridad que están fracasando.

“Es tiempo de escuchar a la ciudadanía, a las voces de miles de familiares de las víctimas, de asesinados y desaparecidos, a los cuerpos policiacos maltratados por el crimen. Es tiempo de escuchar a los académicos e investigadores, a las denuncias de los medios de comunicación, a todas las fuerzas políticas, a la sociedad civil y a las asociaciones religiosas”.

“Queremos manifestar nuestra cercanía y solidaridad con todas las víctimas, más allá de nuestras diferencias políticas o sociales, reconociendo que todos somos hermanos”.

Como Iglesia hay que redoblar esfuerzos

Asimismo, los obispos llamaron a los sacerdotes, a religiosos y religiosas a trabajar cada día por la construcción de la paz.

“Como Iglesia tenemos que reconocer que no hemos hecho lo suficiente en la evangelización de los pueblos y que es necesario redoblar esfuerzos. Queda mucho por hacer en la reconstrucción del tejido social, desde la labor pastoral que nos es propia”.

“Queremos sumarnos a las miles de voces de los ciudadanos de buena voluntad que piden que se ponga un alto a esta situación. ¡Ya basta! No podemos ser indiferentes ni ajenos a lo que nos está afectando a todos”.

Por ello al concluir su mensaje hicieron un llamado a las autoridades políticas a convocar a un diálogo nacional donde participen todos los órdenes sociales en busca de la pacificación. “Creemos que la paz es posible, que tiene que ser posible. En esta tarea todos los ciudadanos de buena voluntad podemos ser aliados. ¡No perdamos esta oportunidad!”.

 

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