La coronación de la Virgen de Zapopan: una victoria entre dificultades

A 100 años, recordamos la coronación de la Virgen de Zapopan el 18 de enero de 1921.
La Virgen de Zapopan. Facebook: Basílica de Zapopan.
La Virgen de Zapopan. Facebook: Basílica de Zapopan.

Nota del editor: Este 18 de enero de 2021 se cumplen 100 años de la coronación de la Virgen de Zapopan.

Por P. Armando González Escoto

La idea de coronar con autoridad pontificia la Imagen de Nuestra Señora de Zapopan surgió en 1886, con ocasión de la coronación de la Imagen de Nuestra Señora de la Esperanza, patrona de Zamora, primera Imagen coronada en México.


Puedes leer: Centenario de la Virgen de Zapopan, eventos y transmisión en vivo 

La iniciativa nació entre los padres franciscanos, pero su propuesta siempre se venía posponiendo para mejores tiempos por diversas razones, así, la crisis económica de los últimos años del porfiriato, el estallido de la Revolución Mexicana, la persecución religiosa iniciada en 1914, el comienzo de la Primera Guerra Mundial en ese mismo año, de tal modo que los mejores tiempos no llegaban.

Fue el célebre Arzobispo don Francisco Orozco y Jiménez, originario de Zamora, quien tomó la decisión irrevocable de coronar la Imagen de la Virgen, fueran los tiempos que fueran, propósito para el cual él mismo asumió el liderazgo, apenas llegado de uno de sus destierros.

La intención original fue coronar a la Virgen de Zapopan en 1920, luego del singular triunfo logrado por el movimiento de resistencia pacífica, encabezado por Anacleto González Flores de 1918 a 1919, pero para que la celebración tuviese todo el esplendor requerido, se fijó la fecha para el 18 de enero de 1921.

¿Cómo fueron los preparativos para la coronación de la Virgen de Zapopan?

El señor Arzobispo estableció 16 comisiones para preparar y desarrollar la ceremonia sin descuidar el más mínimo detalle, siendo presidida por él mismo la gran comisión central.

Entre los integrantes de comisiones, se destacaron los Padres: José María Esparza, Antonio Correa, José Garibi Rivera, José Villaseñor Plancarte, José de la Mora, Arnulfo Jiménez, Feliciano Cortés, Manuel Alvarado, José María Figueroa, Silviano Carrillo, Vicente M. Camacho, Armando J. de Alba; así como el Padre Provincial de los franciscanos, el Padre Guardián, y la singular figura de fray Luis del Refugio Palacio.

Entre los miembros laicos se destacaron el Lic. Anacleto González Flores, don Luis Beltrán, don Efraín González Luna, don Ramón Garibay, don Miguel Palomar y Vizcarra, don Pedro Vázquez Cisneros, don Ramón Castañeda Palomar, don Rafael Orozco, don Enrique Arriola, don Ángel Orozco, doña Elisa Gómez del Castillo Negrete, y doña Catalina Palomar de Verea, entre otros muchos.

Peregrinaciones previas a la celebración

Los preparativos inmediatos incluyeron una semana de misiones populares previa al 18 de enero, a cargo de sacerdotes diocesanos y de religiosos de diversas órdenes, que se distribuyeron por los diversos sectores de la ciudad; la famosa semana de pastoral social centrada en los problemas de los trabajadores del campo, diversas veladas literario musicales, y peregrinaciones de todas las foranías (hoy vicarías episcopales) del Arzobispado, así como de las parroquias de la ciudad, a la Catedral tapatía, donde ya se encontraba la Imagen original de la Virgen en espera del gran día.

Fueron muy destacadas por su numerosa participación y fervor las peregrinaciones venidas de las foranías de Tepatitlán, Arandas, Tequila, Ameca, Sayula, y de la de Ciudad Guzmán, y considerando el tiempo y esfuerzo invertidos en trasladarse, se debe admirar la peregrinación procedente de Totatiche.

Entre los quince Obispos asistentes, y en atención al papel que desempeñaron cuando se agravó la persecución religiosa, se destaca la presencia de los señores Amador Velasco, de Colima, Juan Navarrete, de Sonora y Leopoldo Ruiz y Flores, de Michoacán.

 

Este artículo se publicó originalmente en el Seminario de la Arquidiócesis de Guadalajara. 

 

Comentarios