Jóvenes de “Corazón contento” reparten despensas a comerciantes

La despensa está acompañada por un ramillete espiritual y un mensaje de fe del donante, y por una imagen del Sagrado Corazón.
Corazón contento reparte despensas a trabajadores del comercio informal que vieron afectados sus ingresos. Foto: Cortesía Corazón contento
Corazón contento reparte despensas a trabajadores del comercio informal que vieron afectados sus ingresos. Foto: Cortesía Corazón contento

Cada 15 días, un grupo de jóvenes integrantes del proyecto Corazón Contento, reparten despensas a familias mexicanas cuyos ingresos dependen del comercio informal y que, debido a la pandemia, no cuentan con los recursos para alimentarse.

Afrontar los días de la pandemia no son sencillos, es por ello que este proyecto busca que las familias tengan “la barriga llena y el corazón contento”.

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“Las despensas contienen sopa, arroz, frijol, leche en polvo, alimento enlatado, papel higiénico, artículos de higiene de personal y un par de guantes y un cubrebocas por persona. Estos alimentos abastecerán a una familia de cuatro integrantes por 15 días”, comenta a Desde la fe, María Ruesga, coordinadora y una de las fundadoras de Corazón Contento.

La despensa ha sido diseñada junto con Luz María Archundia Corona, nutrióloga clínica. Foto: Cortesía Corazón Contento

La despensa ha sido diseñada junto con Luz María Archundia Corona, nutrióloga clínica. Foto: Cortesía Corazón Contento

Alimentar a uno es ayudar

Corazón Contento nació a comienzos de abril, cuando la pandemia ya comenzaba a hacer estragos en la economía de muchas familias mexicanas y María observó que algunas personas cercanas a ella comenzaban a tener problemas económicos muy graves, pues habían perdido su empleo.

“Platiqué con mi amiga Estefanía Figueroa que hacía diversos apostolados de ayuda y veía la misma situación que yo. No sabíamos por dónde comenzar. De repente recordé una frase de la madre Teresa de Calcuta: ‘si no puedes alimentar a un millón de personas, entonces alimenta sólo a uno'”, y ese fue el catalizador que impulsó el apostolado de María y Estefanía.

“Comenzamos a buscar quién nos podía orientar y Dios nos puso en camino a Mons. Eloy Díaz, quien nos apoyó en arrancar el proyecto. Posteriormente el P. Horacio Palacios y el P. Manuel Sánchez nos ayudaron y guiaron a la Arquidiócesis de México, quienes nos mostraron la parroquia donde llegarían las despensas a quienes más lo necesitaban”.

Poco a poco, amigos y voluntarios se unieron  a la causa de Corazón Contento para recaudar fondos y armar las despensas para las familias que comprenden la IV Vicaría (zona del Centro Histórico), es decir, Tepito, Centro Histórico, etc.

Las despensas las hacemos llegar con los párrocos inscritos que nos indica la Arquidiócesis, pues ellos saben y conocen a las familias que les hace falta esta ayuda“, explica Ruesga.

Las familias también recibe una imagen del Sagrado Corazón y un mensaje de esperanza de sus donantes. Foto: Cortesía Maru Ruesga

Las familias también recibe una imagen del Sagrado Corazón y un mensaje de esperanza de sus donantes. Foto: Cortesía Maru Ruesga

Alimento espiritual

A través de nuestra página www.corazoncontentomx.com y de nuestra página de Facebook, la gente puede hacer aportaciones económicas voluntarias, en especie o también, una donación espiritual”.

Si el donante quiere hacerlo, puede llenar el formulario donde se compromete a hacer un ramillete espiritual por una familia que se verá beneficiada con su donativo; el equipo de voluntarios le hace llegar el apellido de la familia, la cual está en una lista de espera para recibir el apoyo, y por último, el donante les redacta un mensaje de esperanza.

“La finalidad del acompañamiento espiritual es darle aliento a la familia y hacerles ver que no están solos en esta crisis, así como sensibilizar sobre la ayuda que se les está dando, la cual es para pedirles que se queden en casa y hay alguien que nunca los va a abandonar y ese es Dios”, asegura Maru.

“Dios obra a través de nosotros”

“Al inicio de este apostolado obviamente había muchas dudas e incertidumbre. La primera vez que comenzamos a organizar la despensas para entregarlas nos llegó un donativo de estampas del Sagrado Corazón de Jesús, para todos fue un aliciente y un mensaje claro: ‘Jesús quiere llegar a las familias mexicanas’; no nos queda duda de que Dios obra a través de nosotros”.

Este proyecto se ha difundido de boca en boca, lo cual les ha dado la confianza para que la gente siga donando. Además, a través del sitio de internet, publican las fotos de la entrega de cada una de las despensas.

“Obviamente hay mucha necesidad, pues nadie se esperaba que esta cuarentena se prolongaría por tanto tiempo, pero la gente y su buen corazón han hecho posible que este proyecto siga ayudando a la gente. El gran corazón de los mexicanos nuevamente se vuelca para ayudar, tal cual sucedió en el sismo de 2017, por ello todos nos sentimos muy agradecidos con cada uno de los donantes”.

“La primera despensa que entregué fue a una señora con Parkinson, quien vivía con su hijo y su nieta. Ella estaba muy emocionada y con los ojos llenos de lágrimas volteó a ver a su nieta y le dijo ‘ya ves como Dios nunca nos deja’. La gente es muy agradecida, tanto con el equipo y con los donantes, es ahí cuando veo la mano de Dios metida en todo esto”, fianliza Maru.

Los donativos en efectivo se realizan a través de su página: www.corazoncontentomx.com , o bien, para mayor información comuncarse por e-mail a [email protected]

 

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