Así es Cerocahui, la comunidad donde asesinaron a dos jesuitas

La historia de este poblado está ligada a la presencia de los jesuitas y en los últimos años se ha registrado un aumento del crimen organizado.
La iglesia de san Francisco Javier en Cerocahui, Chihuahua. Foto: Hotel Misión.
La iglesia de san Francisco Javier en Cerocahui, Chihuahua. Foto: Hotel Misión.

El poblado de Cerocahui está dentro del municipio de Urique en la Sierra Tarahumara de Chihuahua, destaca por su iglesia de San Francisco Javier, en la que lamentablemente fueron asesinados dos sacerdotes jesuitas este 20 de junio.

Los padres Javier Campos Morales y Joaquín Mora Salazar sirvieron casi 50 años como misionerosz y fueron asesinados cuando asistían espiritualmente a un hombre herido que entró al templo y que era perseguido por hombres armados.

Los asesinos los mataron a los tres y se llevaron los cuerpos, denunció la Diócesis de Tarahumara.




"<yoastmark

El padre Joaquín César Mora, S.J. y el padre Javier Campos Morales S.J., asesinados en el templo de San Francisco Javier en Cerocahui, Chihuahua

Puedes leer: Jesuitas son asesinados dentro de templo en Chihuahua

La misión jesuita dio origen a la comunidad

La historia de Cerocahui va de la mano con las actividades de los jesuitas. En 1680, el jesuita italiano Juan María de Salvatierra comenzó en este lugar la enseñanza del cristianismo.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Cultura, el sacerdote permaneció ahí por diez años y luego se trasladó a Loreto, en donde construyó la primera misión establecida en Baja California.

Los jesuitas continuaron su trabajo en Cerocahui hasta el año 1767, sin embargo, desde la Ciudad de México se enviaron órdenes para que fuera clausurada.

En 1939, la congregación religiosa regresó encabezada por el padre Andrés Lara, a él se le atribuye la construcción de la actual parroquia de san Francisco Javier, el centro de evangelización en la comunidad.

Vista aérea de Cerocahui, Chihuahua.

Vista aérea de Cerocahui, Chihuahua.

De acuerdo con Secretaría de Cultura, el padre Lara también fundó el internado Santa María de Guadalupe para los tarahumaras que hasta la fecha continúa en funcionamiento.

Cerocahui está a 105 km de Creel, antes se podía llegar ahí solo por tren, ahora las opciones de transporte terrestre han incrementado. Es conocido por estar cerca de Bahuichivo, estación donde el famoso tren Chepe hace una parada diaria.

Según la Secretaría de Cultura, Creel, Divisadero, Areponápuchi, Cusárare y Cerocahui son las poblaciones que cuentan con la mejor infraestructura de toda la Sierra Tarahumara.

El crimen ha cambiado la zona 

Esta bella región destaca por las formaciones rocosas de la Sierra Madre, cascadas, viñedos, huertos de manzana y en la región se ha desarrollado el ecoturismo, pero a la par, en los últimos años, también ha presenciado el aumento del crimen.

La periodista Patricia Mayorga realizó un reportaje en 2021 que documenta el crimen organizado en la Sierra Tarahumara. Aunque en cada municipio de la región, los grupos delictivos operan de manera distinta lo que se ha visto son homicidios, tala clandestina, incendios forestales provocados y trasiego de droga.

De acuerdo con el trabajo publicado por la periodista en Proceso, 30 líderes indígenas han sido asesinados en los últimos 20 años y cientos de familias han tenido de migrar de forma forzada.

Según cifras de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del Estado de Chihuahua (CEAVE), más de 420 personas en la Sierra Tarahumara han sido desplazadas de 2014 a la fecha.

El terror de ‘El Chueco’

En entrevista con Radio Fórmula, el padre Héctor Fernando Martínez, vicario general de la Diócesis de Tarahumara, dio detalles de lo ocurrido con sus hermanos sacerdotes.

Informó que en la iglesia de San Francisco Javier había cinco sacerdotes, y los criminales mataron a dos y dejaron con vida a un tercero que presenció todo. Por ello, aseguran que el asesino de sus hermanos sacerdotes es José Noel Portillo, “El Chueco”, reconocido líder criminal de la zona, a quien se le relaciona con las actividades del grupo Gente Nueva, brazo armado del cártel de Sinaloa.

“En la Sierra Tarahumara campean las organizaciones criminales tanto de la Línea de Juárez como del Grupo Gente Nueva del cártel de Sinaloa (…)  La situación nosotros la hemos denunciado especialmente al gobierno del estado”, declaró el sacerdote.

“Estamos hablando de un padre de 88 años y otro de 79 (…) no hay ningún móvil simplemente El Chueco estaba drogado, sin control y realizó estas acciones tan dolorosas para todos”.

Los Jesuitas de México han pedido medidas de protección para toda la comunidad de Cerocahui y aseguraron que mantendrán su presencia ahí y seguirán trabajando por la misión de justicia, reconciliación y paz.