Jesuitas son asesinados dentro de templo en Chihuahua

Los Jesuitas de México exigieron justicia y pidieron la recuperación de los cuerpos de sus hermanos sacerdotes.
Los jesuitas Joaquín Mora y Javier Campos fueron asesinados en Cerocahui, Chihuahua. Foto: JesuitsGlobal
Los jesuitas Joaquín Mora y Javier Campos fueron asesinados en Cerocahui, Chihuahua. Foto: JesuitsGlobal

Los jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín Mora Salazar fueron asesinados dentro de la iglesia de San Francisco Javier de la comunidad de Cerocahui, en Chihuahua.

El homicidio ocurrió la tarde del lunes dentro de la iglesia ubicada en el municipio de Urique y ha sido confirmado por los propios Jesuitas de México y la Diócesis de Tarahumara quienes a través de un comunicado exigieron justicia y pidieron la recuperación de los cuerpos, pues informaron que los asesinos se los llevaron. 

“Hechos como estos no son aislados, la Sierra Tarahumara, como muchas otras regiones del país enfrenta condiciones de violencia y olvido que no han sido revertidas. Todos los días, hombres y mujeres son privados arbitrariamente de la vida, como hoy fueron asesinados nuestros hermanos”, expresó la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús en el comunicado.




Estaban cumpliendo con su deber de ayudar

Los jesuitas atendían a un hombre que entró al templo herido y que era perseguido por personas armadas. Los sicarios ingresaron mataron al laico y a los dos sacerdotes.

La Diócesis de Tarahumara confirmó esta versión en un comunicado al señalar que padre Javier Campos y el padre Joaquín Mora “estaban cumpliendo con su deber de ayudar y socorrer física y espiritualmente a una persona que estaba perdiendo la vida” y fueron “acribillados en el mismo templo, sin más defensa que la fe en ese Dios al que sirvieron durante cincuenta años como sacerdotes”.

“No conformes con matarlos, los asesinos se han llevados sus cuerpos, sufriendo la misma suerte de tantos desaparecidos dejando estela de dolor, tristeza e indignación en todos los que los queremos y quisiéramos rendirles el homenaje que se merecen con unas exequias de cuerpo presente”, dijo Mons. Juan Manuel González Sandoval, obispo de Tarahumara.

En entrevista con Desde la fe, el padre Enrique Urzúa, encargado de comunicación de la Diócesis de Tarahumara informó que ambos sacerdotes eran muy queridos por la comunidad y para toda la diócesis.

“El padre Javier Campos tenía 48 años de vida misionera y el padre Joaquín 50, eran grandes sacerdotes y misioneros”.

El padre Urzúa informó que el obispo de Tarahumara Mons. Juan Manuel González presidió una Misa este martes en la casa parroquial de la Catedral de Guachochi, sede diocesana, por el eterno descanso de los sacerdotes. Buscan que los cuerpos sean entregados para realizar las exequias.

Sacerdotes culpan a ‘El Chueco’, líder criminal

En entrevista con Radio Fórmula, el padre Héctor Fernando Martínez, vicario general de la Diócesis de Tarahumara, dio detalles de lo ocurrido.

Informó que en la iglesia de San Francisco Javier había cinco sacerdotes, y los criminales mataron a dos y dejaron con vida a un tercero que presenció todo. Por ello, pueden asegurar que el asesino de sus hermanos sacerdotes es José Noel Portillo, “El Chueco”, reconocido líder criminal de la zona, a quien se le relaciona con las actividades del grupo Gente Nueva, brazo armado del cártel de Sinaloa.

“En la Sierra Tarahumara campean las organizaciones criminales tanto de la Línea de Juárez como del Grupo Gente Nueva (…)  La situación nosotros la hemos denunciado especialmente al gobierno del Estado”, declaró el sacerdote.

“Ellos mataron a un guía de turistas, lo matan en el atrio, lo venían persiguiendo y ellos mismos introdujeron el cuerpo al templo, el padre Joaquín al verlo en el altar, al ver que estaba falleciendo le pone los óleos. Llega este sujeto (El Chueco) y mata al padre. Sale el padre Javier, le dispara (también) a él y un tercer sacerdote se queda calmando la situación (…), finalmente deciden llevarse los cuerpos”.

“Estamos hablando de un padre de 88 años y otro de 79 (…) no hay ningún móvil simplemente El Chueco estaba drogado, sin control y realizó estas acciones tan dolorosas para todos”, declaró.

Piden protección para la comunidad

Los Jesuitas de México pidieron medidas de protección para toda la comunidad de Cerocahui y aseguraron que mantendrán su presencia ahí y seguirán trabajando por la misión de justicia, reconciliación y paz.

Obispos exigen seguridad para sacerdotes

Los Obispos de México se unieron al llamado de los jesuitas y pidieron que nuestro Señor Jesucristo reciba y premie a los sacerdotes asesinados.

“En medio de tanta muerte y crimen que se vive en el país, condenamos públicamente esta tragedia y exigimos una pronta investigación y seguridad para la comunidad y todos los sacerdotes del país”, expresaron Mons. Rogelio Cabrera López, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y Mons. Ramón Castro Castro, Secretario General.