Iglesia en el mundo

Vaticano: Muerte de Vincent Lambert es una derrota para la humanidad

El Papa Francisco pidió no construir una civilización que elimine a las personas cuya vida consideramos que ya no es digna de ser vivida.
Manifestantes por Vincent Lambert. Foto: Vatican Media
Manifestantes por Vincent Lambert. Foto: Vatican Media

Tras 9 días privado de alimentación e hidratación, Vincent Lambert ha muerto. El enfermo francés se encontraba en estado vegetativo o de mínima conciencia tras un accidente de tráfico en 2008.

Leer: Papa Francisco: recemos por los enfermos que son abandonados

La detención de la hidratación y la nutrición el 2 de julio se produjo después de que la sentencia de Casación anulara la decisión del Tribunal de Apelación de continuar el tratamiento en espera del dictamen del Comité de los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas.

Sus padres, Jean y Viviane, lideraron una batalla legal para evitar que su hijo fuera interrumpido de la alimentación y la hidratación que le mantenía con vida. En cambio, su esposa Rachel y los médicos que lo atendieron tenían una opinión contraria. Los profesionales de la salud consideraban como “obstinación irracional” mantenerlo vivo, mientras que para otros, ha sido una obstinación irracional dejarle morir.

El Director interino de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Alessandro Gisotti, aseguró que el Vaticano recibe con dolor la noticia, y expresó su cercanía a sus seres queridos y a todos los que se dedicaron a asistirlo con amor y entrega. “Custodiemos siempre la vida, don de Dios, desde el inicio hasta su fin natural. No cedamos a la cultura del descarte”, dijo.

Por su parte, la Academia Pontificia para la Vida aseguró que la historia y muerte de Vincent Lambert representan una derrota para nuestra humanidad.

El Papa Francisco, a través de su cuenta de Twitter, pidió no construir una civilización que elimine a las personas cuya vida consideramos que ya no es digna de ser vivida.

La historia de Vincent Lambert

Tras años de litigios y la decisión judicial del Tribunal de Casación, que anulaba la sentencia del Tribunal de Apelaciones de París que se pronunció en mayo contra la desconexión de los aparatos que mantenían con vida a Lambert, el pasado 2 de julio, el equipo médico del Hospital de Reims en el que estaba ingresado interrumpió el soporte vital del paciente.

La mujer de este enfermero francés apoyó la decisión del equipo médico de desconectarle, mientras que los padres y dos de sus hermanos agotaron todas las vías judiciales para impedir que se detengan dichos cuidados fundamentales.

Sobre este caso, en los últimos meses, tanto el arzobispo de Reims, como el Dicasterio para los Laicos y la Familia y la Vida y la Pontificia Academia para la Vida y el Observatorio de Bioética de la Universidad Católica de Valencia han defendido en sus respectivas intervenciones la dignidad de la vida de Vincent Lambert, así como el deber de mantener los cuidados básicos de alimentación e hidratación.

El Papa Francisco, por su parte, también ha hecho referencia en varias ocasiones a la importancia radical de la custodia de la vida. Ayer mismo lo hizo nuevamente a través de un tweet publicado en su cuenta oficial en el que expresaba: “Oremos por los enfermos que son abandonados hasta dejarlos morir. Una sociedad es humana si protege la vida, toda vida, desde el inicio hasta su fin natural, sin decidir quién es digno o no de vivir. ¡Que los médicos ayuden la vida, no la quiten!”.

Con información de Zenit y Vatican News