Iglesia en el mundo

¿Qué quiere decir hambre y sed de justicia? El Papa nos explica

La celebración de la audiencia general de hoy ha sido histórica: a puerta cerrada y en streaming.
La Audiencia General del 11 de marzo 2020 fue celebrada a puerta cerrada. Foto: Vatican Media
La Audiencia General del 11 de marzo 2020 fue celebrada a puerta cerrada. Foto: Vatican Media

Este 11 de marzo, el Papa Francisco continuó su ciclo de catequesis sobre las Bienaventuranzas y reflexionó sobre la cuarta beatitud: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque serán saciados”.

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Este 11 de marzo de 2020, ante la crisis sanitaria provocada por la epidemia del coronavirus que sufre Italia, la celebración de la Audiencia General ha sido histórica: a puerta cerrada y transmitida vía streaming a todo el mundo.

“¿Qué quiere decir hambre y sed de justicia? No es la sed de venganza, tampoco es sólo el dolor de los pobres y de los oprimidos, que Dios conoce bien y que no le es indiferente. Es una justicia más grande que el derecho humano a la equidad, la verdad y la justicia social, más grande también que la perfección personal”, aseguró el Papa.

Según las Bienaventuranzas, “se trata de la justicia que viene de Dios: de esa inquietud, de ese anhelo que está presente en lo más hondo del corazón de toda persona humana, aún en el corazón del más corrupto y alejado del Señor”.

El Vaticano transmite el Ángelus del Papa desde pantallas debido al coronavirus Covid-19. Foto: Vatican News

El Vaticano transmite el Ángelus del Papa desde pantallas debido al coronavirus Covid-19. Foto: Vatican News

Es la “sed de bien y de verdad, que el mal no puede borrar”, ha indicado el Papa. Es la “sed de Dios, suscitada por el Espíritu Santo, que todos llevamos en lo más íntimo de nuestro ser”, que san Agustín nos recuerda cuando escribe: “para ti nos has hecho, Señor, y nuestro corazón está inquieto hasta que no descanse en ti”.

Por esto, subrayó el Santo Padre, la Iglesia es enviada a anunciar a todos la Palabra de Dios, impregnada del Espíritu Santo. Porque, de acuerdo con el Papa, el Evangelio de Jesucristo es la más grande justicia que se puede ofrecer al corazón de la humanidad.

“Pidamos al Señor Jesús que nunca nos haga faltar el agua viva del su Evangelio, única capaz de saciar nuestra sed de Dios, y nos conceda también su Espíritu Santo para poder cumplir la voluntad del Padre, con un corazón lleno del amor de Dios y bien dispuesto al servicio de los hermanos”, dijo el Papa al finalizar la Audiencia General.

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