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La Pasión de Cristo quedó reflejada en la Sábana Santa

Para el Centro Mexicano de Sindonología “fuera de la Sábana Santa, no hay otro documento que nos muestre cuánto sufrió Jesucristo por nosotros”.
Sábana Santa
Sábana Santa

El Centro Mexicano de Sindonología (CMS), la institución mexicana con más autoridad para explicar la Sábana Santa, afirma que “no se conoce otro documento que ‘relate’ la Pasión con tanto detalle, ni que muestre cómo era una crucifixión romana ni cuánto sufrió Jesucristo por nosotros, como lo hace la Síndone”.

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A lo largo de casi 36 años de existencia, el CMS ha recabado los resultados de todas las investigaciones realizadas a la Sábana Santa, por lo que describe con precisión lo que en ella se puede observar:

“Unas 700 heridas causadas por unos 120 azotes, propinados por dos verdugos armados con ‘flagrum’ de tres correas, terminando cada una en dos bolitas de plomo, múltiples heridas de la corona en forma de casco de espinas; heridas de tres clavos y una lanza; abrasiones del patíbulo que acarreó del Pretorio hacia el Gólgota, heridas en sus rodillas de sus caídas; el cartílago de la nariz roto por un bastonazo, sin romper ningún hueso”.

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De acuerdo con Gerardo Halbinger, Secretario del CMS, el Papa Pío XI quedó convencido de la autenticidad de la tela gracias al libro La Pasión vista por un cirujano, del Dr. Pierre Barbet quien, entre otras cosas, colgó cadáveres de las palmas de las manos para demostrar que Jesucristo no había sido colgado así, sino de las muñecas.

El Dr. Pierre Barbet –explica Halbinger– analizó también el recorrido de diferentes coágulos, su origen, como en el caso de la herida oblicua del costado derecho, causada por una lanza romana, de la que salió sangre y agua, como relata el evangelista san Juan. “El cirujano quedó perplejo por el realismo de los coágulos, como el coágulo en forma de ‘3 invertido’ en la frente, que se formó con sangre venosa, escurriendo lentamente, sorteando las arrugas de la frente que se producían por el dolor”.

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