Historias de Fe

El padre de La Voz México: “Cantando quiero llevar el mensaje de Jesús”

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El padre Guillermo asegura que su más grande pasión es el sacerdocio y usa su talento para acercar la Iglesia a las personas. Aunque reconoce que su ingreso a La Voz México -uno de los programas más vistos de la televisión nacional- le ha cambiado la vida, el Padre Guillermo Mendoza asegura que hay algo que nunca cambiará: su vocación sacerdotal.

“Nunca me imaginé que mi participación en La Voz México trajera todo este boom que estoy experimentando”, dijo en entrevista con Desde la Fe.

El llamado “padre Memo” recuerda que desde niño le ha gustado cantar, y también desde muy pequeño sintió el llamado al sacerdocio. Con esta oportunidad ha logrado cumplir un sueño personal, pero tiene muy claro para qué utilizará los reflectores que llegan con la fama: “Evangelizar a la gente cantando”.

“No tengo otra intención que llegar a millones de personas a través de este medio para llevar este mensaje de amor y de esperanza que se llama Jesucristo”.

“Cuánto nos ha repetido esto el Papa y yo lo aplico en mi ministerio y en mi propia vida como un reto. La Iglesia de hoy nos pide respuestas nuevas para llevar el mensaje de Jesús y, al tener la oportunidad de participar en La Voz México, veo una enorme oportunidad”.

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Muchas cosas han cambiado a su alrededor y él asegura ser el mismo. Por ello continúa como formador de seminaristas en la Arquidiócesis de México y como sacerdote de la Parroquia de Santa María de los Apóstoles, donde celebra misa todos los días.

“He tenido mucho apoyo de los seminaristas, de mi comunidad, de mi gente. No por estar en La Voz México dejaré de ser lo que soy. Soy sacerdote y siempre lo seré, mi más grande pasión es el sacerdocio de Jesús, esa vocación que yo sentí desde muy pequeño”.

El Padre Guillermo reconoce que el papado de Francisco ha marcado su vida y su ministerio, sobre todo su llamado a evangelizar en las periferias geográficas y existenciales.

Parte de su formación como sacerdote transcurrió en Roma, donde tuvo la oportunidad de conocer brevemente al Santo Padre, a quien dio una carta en la que le agradecía su labor y la transformación que ha emprendido en la Iglesia.

“El Papa la leyó y me llamó esa misma tarde por teléfono al Colegio Mexicano. Puedo decir que fueron los minutos más valiosos y maravillosos que pude vivir en Roma” recuerda emocionado.

Además de su pasión por la música y su amor por el sacerdocio, el padre Guillermo tiene otro motor en su vida: su hermano menor Esteban, quien tiene parálisis cerebral.

“Él sigue siendo mi mayor preocupación, su salud, su avance, a veces su retroceso. Yo le pedí al Papa que ore por mi hermano y en nombre de él por tantos niños enfermos por los que yo quiero hacer algo también en mi ministerio”.

¿Por qué eligió al cantante Carlos Rivera como su coach en el programa? El sacerdote reconoce que admira su carrera, pero sobre todo, le llamó la atención su humildad.