Lectio Divina

Cultura Bíblica: ¿Qué hizo Jesús para acreditarse como buen pastor?

Mons. Salvador Martínez

Este día nos plantearemos estas dos preguntas: ¿Qué tan importante es la imagen del pastor en el pueblo de Israel? ¿Qué hizo Jesús para acreditarse como buen pastor?

Desde el punto de vista de los hallazgos arqueológicos en la tierra de Israel, resulta que es muy probable que los hebreos más antiguos fueran tribus nómadas que se dedicaban al cuidado de ganado menor, como son las ovejas y los chivos. De acuerdo a los descubrimientos hechos en torno a las ciudades de Hazor y Meggido, ambas en Tierra Santa, poco a poco estos pueblos nómadas fueron convirtiéndose en pueblos sedentarios hasta llegar a constituir el reino que juntó a las doce tribus de Jacob en tiempos del rey David.

Un pueblo puede cambiar relativamente rápido de forma de ganarse la vida y sobrevivir, esto lo vemos testimoniado en los grupos de migrantes que dejan una nación en la cual eran agricultores, para ganarse la vida en otro país trabajando como obrero, sin embargo, no cambian tan fácilmente las tradiciones familiares ni el lenguaje ni la fe religiosa. Esto es lo que sucedió, y vemos testimoniado a lo largo del Antiguo Testamento.

El padre del pueblo de Dios en el Antiguo Testamento fue Abraham el cual era pastor, el pueblo siguió así hasta la época de los jueces tiempo en el cual conquistaron la tierra y consolidaron su posesión. La imagen del pastor entre Abraham y el tiempo de los jueces y reyes varió del sentido literal del pastoreo hasta usarse en sentido figurado.

Por medio de los libros proféticos constatamos que el título de pastor se aplica a tres tipos de dirigentes del pueblo: a los caudillos o reyes, a los sacerdotes y a los profetas. De entre los caudillos destaca el rey David, de quien dice el  salmo 89,21-23 “he encontrado a David mi siervo…”. Los sacerdotes, Aarón y sus descendientes también son catalogados como pastores, pues su correcto servicio conducía al pueblo a la correcta relación con Dios.

También Dios hizo surgir a los profetas, el primero de ellos fue Moisés, y su principal función era velar por el cumplimiento de la Alianza entre Dios y su pueblo. Es precisamente entre los profetas donde se nos insiste más en que Dios es pastor de su pueblo, y él suscita pastores para conducir a su pueblo. El mejor ejemplo de oráculo sobre los malos pastores es Ezequiel 34. La expresión de Jesús “vio al pueblo como ovejas sin pastor” viene a ser una seria acusación contra las autoridades del pueblo.

En tiempos del Señor Jesús, conducían al pueblo los sacerdotes de Jerusalén y los maestros o doctores de la Ley. De entre ellos los más cercanos al pueblo eran los Doctores de la Ley, cuya función era ayudar al pueblo a conocer y cumplir correctamente los preceptos de la Alianza contenidos básicamente en el Pentateuco (Cinco primeros libros de la Biblia).

En los evangelios se nos dice que las personas apreciaban a Jesús porque hablaba con autoridad, y no como los doctores de la Ley; esto nos hace pensar que los contenidos y la claridad del Señor iluminaban la vida de sus oyentes, y no eran discursos trillados, insulsos o inútiles. Por otra parte, Jesús realizaba señales poderosas, mismas que realizaron los discípulos enviados por Jesús. Pero la verdadera razón que acreditó a Jesús como buen pastor la dijo el mismo: “el buen pastor da la vida por sus ovejas” (Jn 10,11) y lo cumplió al morir en la cruz por la salvación de todos nosotros.