La “Iglesia es chida”, y más que eso

Con la Visita Pastoral se busca conocer las distintas realidades que coexisten en la CDMX y animar a las comunidades parroquiales a ser Iglesia en salida.
Visita Pastoral de la Arquidiócesis de México
Mons. Salvador González con jóvenes durante la Visita Pastoral de la Arquidiócesis Primada de México.

Ésta ha sido una intensa semana de trabajo en la Arquidiócesis Primada de México, tras el inicio de la Visita Pastoral del cardenal Carlos Aguiar Retes y de sus Obispos Auxiliares, con la cual esta Iglesia particular busca conocer y acercarse a distintas realidades que todos los días coexisten en nuestra sociedad, pero sobre todo, animar a las comunidades parroquiales a ser Iglesia en salida.

En estos días, el arzobispo y los obispos han acompañado a varios sacerdotes para entrar en diálogo con los ambientes que rodean a las parroquias. Así fue como el cardenal Carlos Aguiar, lo mismo estuvo conviviendo con los niños de una guardería, como con los directivos de una empresa trasnacional; estuvo visitando casas en una unidad habitacional y dialogando con grupos de jóvenes.

Por su parte, los obispos auxiliares también visitaron escuelas, donde escucharon diversas inquietudes de niños y adolescentes, acudieron a mercados populares, platicaron con empleados de algunas empresas, se acercaron a la gente que encontraron a su paso en las calles y animaron a los ancianos de dos asilos a mantener la esperanza. “Cada anciano es un tesoro que tiene que enseñar a los más jóvenes. Ustedes son un pulmón espiritual para la humanidad”, les dijo Mons. Luis Manuel Pérez Raygoza a los residentes del Asilo Mundet.


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Pero la visita pastoral no es solo la convivencia con los ambientes que rodean las parroquias, también es una oportunidad para encontrarse con la comunidad eclesial, con los laicos comprometidos que trabajan en la pastoral parroquial. Y en este sentido, los obispos han orientado, pero también han escuchado y aprendido, como le aseguró monseñor Salvador González Morales, a un grupo de jóvenes: “Los obispos no sólo venimos a aportar, venimos a aprender de ustedes”.

La visita pastoral también es una oportunidad para recordar que debemos trabajar unidos para construir mejores comunidades, y así lo hizo saber monseñor Héctor Mario Pérez en un encuentro con consejos parroquiales: “Esta reunión no es para llenar tres pizarrones de lo que tiene que hacer la Iglesia, sino para descubrir qué podemos hacer por nuestras parroquias, vecinos o familia para que el amor de Dios pueda seguirse experimentando en medio de nosotros”.

Esta visita pastoral tiene un propósito claro: el arzobispo, los obispos y los sacerdotes quieren escuchar a las personas, católicas y no católicas, sin importar ideologías, quieren decirles que no están solas, tender un puente de diálogo, y a partir de ahí, reforzar sus estrategias pastorales para continuar anunciando el Evangelio y atendiendo a quienes más lo necesitan, y hacerlo mejor, juntos.

Un joven de la comunidad de la parroquia de San Jacinto, en San Ángel, le decía a monseñor Andrés Luis García Jasso: “Queremos que los sacerdotes nos permitan estar cerca de ellos, queremos que nos contagien de su alegría, que los jóvenes veamos que la Iglesia es chida”.

Durante este tiempo de visita pastoral, que durará lo que resta de 2021 y todo el año 2022, la Iglesia quiere contagiar a la sociedad con un grito de alegría: “Cristo vive en medio de nosotros”, que más que una porra, como explicó Mons. Carlos Samaniego a la comunidad de San José del Altillo, es la convicción de que nuestra Iglesia está viva y en movimiento. Este es el llamado que queremos que retumbe cada vez con más fuerza en la Arquidiócesis Primada de México