Es falso el derecho al aborto

Los jueces de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos pueden tomar una decisión histórica a favor de la vida.
Una manifestante provida afuera de la Suprema Corte de Estados Unidos. Foto: The Epoch Times.
Una manifestante provida afuera de la Suprema Corte de Estados Unidos. Foto: The Epoch Times.

En días pasados nos enteramos de una filtración de la Corte Suprema de los Estados Unidos, un proyecto que anularía la sentencia de 1973 de Roe vs. Wade, que en ese momento, mediante mentiras ahora ya públicas, determinó que la decisión de abortar estaba amparada por la Constitución de ese país vecino.

Durante estos ya casi 50 años, han sido millones de vidas las que se han perdido por ese falso derecho; por ello es sorprendente que la Corte Suprema de ese país esté preparando una sentencia que anularía esa interpretación incorrecta de los derechos humanos, así como es sorprendente que se haya filtrado el borrador de esa iniciativa – cuestión inédita – misma que tendría el respaldo de por lo menos 5 ministros de la Corte, lo cual le garantizaría mayoría.

Sin dejar de lado que se trata de una filtración y no de un documento oficial, es sorprendente también la reacción de políticos, columnistas, asociaciones pro aborto y comunicadores, que de inmediato han condenado el sentido de la sentencia, alegando un “retroceso en derechos”. Pero, de llevarse a efecto, nos confirmaría que el aborto ha sido artificialmente elevado al grado de derecho humano, pues las leyes no pueden jugar con los derechos humanos.


El aborto es un tema que sigue discutiéndose en una sociedad que tiende fácilmente hacia la cultura del desecho, pero la realidad está a los ojos de todos: el aborto significa desechar una vida humana.

El borrador de proyecto de sentencia de la Corte de los Estados Unidos, reconoce que el aborto es un tema de profundidad moral, por lo que no es posible que la Constitución lo ampare como un derecho humano.  Con ello se estaría permitiendo que cada estado de los Estados Unidos decida libremente si penaliza o no el aborto, y por supuesto no sería obligatorio para los estados pagar los abortos con recursos públicos.

Además de los efectos en las leyes de nuestro país vecino, esa resolución se convertiría en un punto de quiebre en la historia de la humanidad, pues el tema ha sido promovido de manera más fuerte por una agenda eugenésica después de la segunda mitad del siglo XX; todo esto bajo el argumento de la “revolución sexual” y llamándolo un derecho que debe ser reconocido por todos los países, pero ahora sería desenmascarado como lo que es: una agenda ideológica del descarte que se ha buscado imponer en las leyes y la cultura. El precedente a nivel internacional significará que el aborto no tiene por qué ser considerado un derecho, y el análisis serio de los derechos humanos, la ciencia, así como la historia del derecho, demuestran que no cuenta con los elementos para ser considerado en ese rango.

En México, el tema de la protección a la vida humana está próximo a discutirse nuevamente por la Suprema Corte de Justicia, pues aún existen acciones de inconstitucionalidad sobre la protección a la vida humana desde la concepción, pendientes de resolverse. Esperamos que este precedente jurídico que se vislumbra desde los Estados Unidos, país que siempre ha exaltado su respeto por las libertades, agregue elementos de análisis a los ministros de la Corte y concluyan en sentencias favorables para el ser humano.

Reconocer el derecho a la vida del ser humano desde su inicio no puede atentar contra los derechos de la mujer; todo lo contrario, fortalece en la estructura legal y en el contexto cultural, las herramientas de protección a toda vida, sobre todo en estos momentos de nuestro país en el que las vidas de jovencitas han sido cortadas trágicamente por diversas causas, lo que ha causado tanta indignación y dolor social. También fortalece los derechos de la mujer embarazada, que tiene la necesidad y el derecho de ser protegida por la sociedad y el estado, en su maternidad. Recordemos que la mujer debe ser protegida tanto fuera como dentro del vientre materno.”

Por último, recordemos la Escritura, en Jeremías 1:5, donde Dios nos dice: “Antes de haberte formado en el vientre, te conocía”. Pidamos a Santa María de Guadalupe que, con su ejemplo de aceptación y alegría en su maternidad, proteja a todas las embarazadas y nos enseñe como sociedad, a hombres y mujeres, a valorar el Don de la Vida que Dios nos envía a través de la mujer.

La filtración del proyecto de sentencia en Estados Unidos parece un atentado para presionar a los jueces de desistir a tomar una decisión histórica. Como católicos podemos reforzar la oración, el ayuno y tener presente esta intención en nuestras oraciones, para que los jueces tengan la fortaleza y el valor para revertir de manera oficial la sentencia que ha cobrado la vida de millones de inocentes.