Editorial

Trabajar juntos

Nuestro país demanda de cada uno de los mexicanos un compromiso del tamaño de la tierra que los vio nacer.

Las sinergias son un elemento constitutivo del auténtico deseo de colaboración, que la Iglesia católica promueve activamente en beneficio de la sociedad; muestra de ello, son los incontables acuerdos de cooperación que celebra día con día en los más diversos ámbitos: religioso, educativo, cultural, social, político, etcétera.

En el contexto en el que se encuentra el país, la Iglesia está llamada no sólo a dar continuidad y apuntalar las acciones conjuntas que ha venido realizando a lo largo de los últimos años con diferentes actores sociales, sino también a explorar nuevas rutas de colaboración con otros sectores, que favorezcan el desarrollo integral de México, sobre todo de los más desprotegidos.

De manera particular, la colaboración entre la Iglesia y el Estado debe seguir manifestándose especialmente en el fomento a una Cultura de la Legalidad, sensibilizando, concientizando y comprometiendo a los fieles, en el sentido de que la delincuencia, la corrupción, la impunidad, y cualquier otra acción que corrompa la dignidad del ser humano, no son compatibles con el Evangelio. De esta manera, la Iglesia también contribuye a la consecución del Estado de derecho.

Pero las sinergias deben ir más allá, y permear en todos los ámbitos de la sociedad, desde el más sencillo hasta el más complejo, siendo capaces de desterrar las “sinergias del mal”, e ir en busca de lo que nos une y fortalece, y creando la confianza necesaria que anime a la colaboración de todos en un solo proyecto de nación.

Por ello, México espera de sus autoridades de gobierno, asociaciones civiles y religiosas, instituciones educativas, empresarios y demás sectores sociales, una mayor disposición –libre de ideologías y resentimientos– para convenir, en un marco de respeto, lo que cada uno pueda aportar para salir adelante.

Nuestro país merece más, y hoy más que nunca demanda de cada uno de los mexicanos un compromiso del tamaño de la tierra que los vio nacer. Es tiempo de aportar, de hacer sinergias, y dar un golpe de timón que nos lleve a alcanzar el México que todos deseamos.