Sacerdotes del Congo hablan de la difícil situación de su país

Carlos Villa Roiz

En la República Mexicana existen unos 200 sacerdotes provenientes de la República Democrática del Congo (RDC), según platicó en entrevista al semanario Desde la fe el padre Jean Pierre Bandowueshe, quien explicó la difícil situación por la que atraviesa su país.

La capital del Congo es Kinshasa, ubicada en el corazón de África Subsahariana, en la zona de los Grandes Lagos. Tiene fronteras con Centro África, Congo Brazzaville, Uganda, Rwanda, Burundi, Tanzania, Angola, Zambia, Sudán, y es uno de los países más grandes de África con 2 millones 345 mil kilómetros cuadrados; complejo en cuanto a su cultura y su historia, posee una población cercana a los 80 millones de habitantes.


La RDC posee gran riqueza en recursos naturales y minerales como el oro, marfil y diamantes, diversos tipos de maderas y combustibles como el gas y petróleo, lo que ha generado graves conflictos vinculados a su pertenencia y control.
Entre estos bienes destaca el coltan, el mineral más codiciado por numerosos actores ya que, en el mundo, el 80% de este recurso se encuentra en la RDC, y esto es motivo de una permanente disputa, que ha llegado a desencadenar lo que muchos denominan la “guerra del coltan”.

Este mineral es importante para la tecnología actual, y esto involucra a varias empresas multinacionales que fabrican componentes claves en los celulares, computadoras y otros aparatos. Mientras la producción de estos instrumentos tecnológicos siga en ascenso, el coltan será cada vez más codiciado.

Los problemas se agravan con el comercio de armas, por lo que se considera que el conflicto en el país es provocado y sostenido por los grandes mercados.
En los discursos de la ONU se encuentran la propuesta de que se lleven a cabo el acuerdo de paz y cese el fuego, pero nada dicen del comercio de armas.
La Iglesia católica ha estado siempre al lado del pueblo, por su liberación e independencia, y la Conferencia del Episcopado del Congo ha mediado en el conflicto y pide que se respete el Acuerdo de San Silvestre, referente a las elecciones que tuvieron que haber sido en el 2017; también ha pedido al pueblo tomar en sus manos su propio destino por vías pacíficas. Los sacerdotes consideran que al darle difusión a la violencia que ocurre en el Congo, estarán contribuyendo a orientar a la opinión pública internacional como un camino para alcanzar la paz.

Los sacerdotes nacidos en Congo y radicados en México invitan a los fieles a unir sus plegarias con la Iglesia de la República Democrática del Congo para que pronto se alcance la paz.