La Virgen de los Dolores en la cultura nacional

Nuestra Señora de los Dolores. Foto: Archivo
Nuestra Señora de los Dolores. Foto: Archivo

• En México es costumbre colocar en los templos y en algunas instituciones culturales, como son los museos, un altar dedicado a esta advocación.

Carlos Villa Roiz

La celebración del Viernes de Dolores que tiene lugar antes de la Semana Santa, es una de las tradiciones religiosas con gran arraigo en nuestra cultura, en parte por la devoción que se tiene hacia la Virgen María, pero además, porque guarda una relación indirecta con nuestras fiestas patrias, pues hay que recordar que el iniciador del proceso de Independencia, el cura Miguel Hidalgo y Costilla, era párroco precisamente en el pueblo de Dolores, y la campana con la que llamó al pueblo para convocarlo a la lucha aquel 15 de septiembre de 1810, estaba dedicada precisamente a san José. El 15 de septiembre, la Iglesia universal celebra a la Virgen de los Dolores.


La Dolorosa, como llaman a la Virgen María en su representación más sufriente, es representada con siete espadas o puñales que le traspasan su corazón y simbolizan momentos dolorosos narrados en distintos pasajes bíblicos: La profecía de Simeón (Lc. 2, 22-35) quien anunció a la Virgen: “este Niño está puesto para ruina y resurrección de muchos de Israel, y una espada traspasará tu alma”; la Persecución del Rey Herodes y la huida a Egipto de la Sagrada Familia (Mt. 2, 13-15); cuando Jesús se perdió por tres días en el Templo de Jerusalén (Lc. 2, 41-50); la cuarta estación del Vía Crucis, es decir, cuando María encuentra a Jesús con la cruz a cuestas; la crucifixión presenciada por la Virgen y San Juan (Jn. 19, 17-30); el momento en el que la Virgen María recibe a Jesús cuando fue bajado de la Cruz (Mc. 15, 42-46) y finalmente, la sepultura de Jesús (Jn. 19, 38-42).

Durante la Semana Santa, es costumbre llevar en andas en procesiones algunas imágenes famosas de la Virgen Dolorosa, práctica religiosa que proviene de España. En Sevilla, por ejemplo, la Virgen de la Macarena recorre las calles de la ciudad, como lo hace en Valladolid, la llamada Virgen de las Angustias. La Dolorosa es muy venerada en Colombia, Argentina, Panamá, Italia y Portugal, y es la patrona de Eslovaquia.

En México es costumbre colocar en los templos y en algunas instituciones culturales como son los museos, un altar dedicado a la Virgen de Dolores que se adorna con esferas coloridas de cristal que representan sus lágrimas, toronjas, jícaras, banderitas de papel picado que aluden a su amargura, jarrones con aguas frescas, semillas germinadas de trigo o amaranto que evocan la esperanza en la Resurrección. Por supuesto, no puede faltar la imagen de la Virgen, ya sea en bulto o en pintura.

En la República Mexicana hay templos e imágenes famosas ligadas a esta devoción, como la Basílica Menor de Soriano, Colón (Querétaro); San Andrés Huayapam, Oaxaca; Teocaltiche,  Jalisco; Jerez de García Salinas en Zacatecas; Mascota, Jalisco; la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, Querétaro; la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, Guanajuato; San Pablo Chimalpa, en Cuajimalpa CDMX. y la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, en Xaltocan, Xochimilco.

Hay otras imágenes de la Dolorosa ligadas a la historia patria, como es el caso de la Virgen de la Soledad que se venera en Córdoba, Veracruz, que data de 1675, y que fue mandada a hacer por el párroco local sin sospechar que al paso de los años el pueblo entero se encomendaría a su maternal protección durante la Revolución Mexicana.

La Virgen de los Dolores ha inspirado varias obras artísticas, desde la célebre escultura La Piedad de Miguel Ángel; pinturas y hasta piezas musicales, como es el caso de la zarzuela La Dolorosa, del compositor español José Serrano.

Los fieles acostumbran visitar los templos este día, y acompañar a la Virgen en los Dolores por todas las penas que sufrió en su vida.

Comentarios