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¿Qué es la Oración de Primavera con la Creación por la paz?

Una oración que une la fe cristiana y la sabiduría indígena para pedir por la paz. Descubre la Oración de Primavera con la Creación.

24 marzo, 2026
¿Qué es la Oración de Primavera con la Creación por la paz?
¿Qué es la Oración de Primavera con la Creación? Conoce su significado, sus elementos y cómo esta tradición une la fe cristiana con la espiritualidad indígena para pedir por la paz.

En medio de un mundo marcado por la violencia y la incertidumbre, la Iglesia nos invita a volver la mirada a Dios a través de la oración. Pero también, a redescubrir que toda la creación es un lenguaje vivo que nos habla de Él.

La Oración de Primavera con la Creación surge como un momento de encuentro con Dios, en el que la fe cristiana dialoga con la riqueza de los pueblos originarios para elevar una súplica por la paz.

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¿Qué es la Oración de Primavera con la Creación?

La primavera nos recuerda que Dios hace brotar la vida de nuevo. Foto: Luis Aldana.

El padre Jacobo Jiménez, encargado de la Pastoral Indígena de la Arquidiócesis Primada de México, explica que esta oración tiene como objetivo invocar a Dios, junto con toda la creación, para pedir por la paz en nuestro país y en el mundo entero.

“Para la visión indígena, la Pascua y la primavera tienen un sentido de vida y plenitud”.

Este rito busca propiciar un momento de espiritualidad y reflexión en torno a la llegada de la primavera. Se trata de dirigir una súplica a Dios, creador del universo, en comunión con todo lo creado, integrando palabras y signos que poseen un sentido simbólico tanto en la tradición cristiana como en la herencia prehispánica.

¿Con qué elementos cuenta esta oración y qué significan?

La ofrenda formada por una cruz y que representa a los Cuatro Vientos y el Corazón del Mundo. Foto: Luis Aldana

La Oración de Primavera con la Creación se desarrolla en cuatro momentos, cada uno con un significado espiritual particular.

1. Catequesis: contemplar a Dios en la creación

El primer momento es una catequesis que invita a reconocer cómo la creación puede inspirarnos y convertirse en un camino de encuentro con Dios.

“Se trata de orar con la creación, porque en este tiempo de primavera nos recuerda la gracia de la vida, la posibilidad de recomenzar, lo cual también tiene un profundo sentido de fe”, explica el padre Jacobo.

2. Oración de los Cuatro Vientos y al Corazón del Mundo

Después de la catequesis, se realiza la Oración de los Cuatro Vientos y al Corazón del Mundo, proclamada en lenguas indígenas como mazahua, otomí, totonaco y náhuatl.

Este momento no solo eleva una súplica a Dios por la creación, sino que también reconoce la riqueza espiritual de los pueblos originarios.

“Desde nuestra experiencia como pueblos indígenas, dirigimos esta oración a los cuatro puntos cardinales y al centro. Esto nos permite hacer conciencia de lo que nos heredaron nuestros antepasados: al orar, se dirigían a estos cinco rumbos para vivir en armonía con la creación”, señala.

Esta oración retoma el sentido simbólico de cada rumbo y lo integra con la tradición cristiana a través del Nican Mopohua, donde se mencionan los títulos de la Virgen de Guadalupe:

Perfecta Virgen Santa María, Madre de Dios, Nuestra Reina, Niña Mía y Virgen del Tepeyac.

Cada uno de estos nombres se proclama en un rumbo distinto, reconociendo a Santa María de Guadalupe como madre del Verdaderísimo Dios por quien se vive.

3. Ofrenda: gratitud y petición

El tercer momento consiste en la presentación de una ofrenda, formada por flores y semillas, siguiendo la tradición de los pueblos indígenas.

Durante este momento, los participantes colocan un puñito de semillas de maíz y, en conjunto, forman una cruz como signo de fe y unidad.

Esta ofrenda es llevada ante Dios y se pide al sacerdote su bendición, como signo de gratitud por la vida y súplica por la paz.

La oración concluye de este modo:

Dueño de la Tierra, a Ti dirijo mi oración,
que sepamos acariciar con nuestra manos y trabajos
todo aquello que los abuelos y abuelas
nos dejaron como herencia y encargo.
Concédenos la gracia de saber compartir nuestra vida,
de vivir profundamente nuestras tradiciones
Y apreciar cada esfuerzo humano,
cada vida, y los frutos de la Madre Tierra
Y el ingenio de los hombres y mujeres mis hermanos y hermanas
porque somos obra maravillosa de tus manos
responsables del cuidado de la creación.
Amén.

4. Envío: compartir el don recibido

Finalmente, en el cuarto momento, la ofrenda se levanta y las flores se reparten entre los participantes.

Este gesto simboliza que lo recibido en la oración no se queda en uno mismo, sino que se comparte como signo de comunión, esperanza y paz.

La Oración de Primavera con la Creación nos recuerda que la paz también se cultiva. Y en ese camino, la creación entera se convierte en aliada para reconocer la presencia de Dios que da vida, renueva y reconcilia.

Al unir la fe cristiana con la riqueza espiritual de los pueblos originarios, esta oración nos invita a vivir en armonía con Dios, con los demás y con toda la creación.



Autor

Lic. en Lengua y literaturas hispánicas por la UNAM, con experiencia en edición digital y redes sociales. Ha sido editora de los sitios web Padres e hijos, Cocina Fácil y colaborado en National Geographic y Muy Interesante. Actualmente es editora en la Diócesis de Azcapotzalco y es reportera en Desde la Fe.