Imágenes, música y luz: así busca una parroquia evangelizar a las nuevas generaciones en CDMX
Enlightenment transforma una iglesia en una experiencia de luz y música para acercar a nuevas generaciones a un encuentro con Dios a través del arte y la contemplación.
Primavera, verano, otoño e invierno se desplegaron en luz, color y música sobre la cúpula y los muros de la Parroquia de la Sagrada Familia. ¿Qué pensaría Antonio Vivaldi al ver que Las cuatro estaciones dejaron de ser solo una obra musical para convertirse en una experiencia inmersiva que envuelve al espectador y abre, a través del arte, un camino de evangelización?
Para el padre Gonzalo Rosas Morales, párroco de la Sagrada Familia, la experiencia no busca solo ofrecer un espectáculo visual, sino responder a un desafío pastoral urgente: acercar la fe a generaciones que hoy se relacionan con el mundo a través de imágenes, música y experiencias sensoriales.
“Las nuevas generaciones buscan luz, sonido y espacios especiales”, explicó, al señalar que iniciativas como esta pueden convertirse en un primer paso para reencontrarse con Dios. En entrevista con Desde la fe, aseguró que “el mundo en el que estamos está cambiando”, por lo que la Iglesia enfrenta el desafío de encontrar nuevos caminos para anunciar el Evangelio a personas que hoy viven su fe —o su búsqueda espiritual— en una cultura marcada por lo digital y lo visual.
La propuesta forma parte de Enlightenment, una experiencia internacional de arte inmersivo que combina videomapping y música clásica para transformar espacios arquitectónicos en ambientes de contemplación.
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El mensaje de Dios detrás de Enlightenment
Más allá del espectáculo visual y musical, el padre Gonzalo explicó que, para la comunidad católica, el verdadero propósito de la experiencia es espiritual. El deseo, afirmó, es que quienes asistan no solo disfruten del arte, sino que vivan un momento de encuentro, primero con Jesús y también consigo mismos.
Al hablar de la música que acompaña la experiencia, el párroco recordó que Antonio Vivaldi también fue sacerdote, por lo que consideró que probablemente estaría feliz de ver y escuchar a “Las Cuatro Estaciones” resonar dentro de un templo y servir como puente hacia la espiritualidad. Explicó que la música del compositor recorre simbólicamente la creación —las estaciones, el frío y el calor, la luz del sol, las hojas que caen— como distintas manifestaciones del amor de Dios presentes en el mundo.
Desde esta perspectiva, añadió, el recorrido musical también dialoga con una preocupación muy presente en las nuevas generaciones: el cuidado de la casa común. Contemplar la creación a través del arte y la música puede ayudar a reconocer su valor sagrado y recordar la responsabilidad compartida de protegerla.
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¿Cómo se cuidó el carácter sagrado de la iglesia?
Uno de los aspectos centrales para la parroquia fue garantizar que la experiencia inmersiva no afectara el sentido sagrado del templo. El padre Gonzalo explicó que, antes de iniciar el montaje, se tomaron decisiones concretas para preservar el respeto debido al espacio litúrgico.
Lo primero fue resguardar el Santísimo. Debido a que detrás de la parroquia se encuentra la capilla de la Inmaculada —un templo de dimensiones similares—, el Santísimo fue trasladado y colocado en el sagrario de ese espacio, permitiendo que la iglesia quedara preparada para la instalación técnica sin comprometer la presencia eucarística.
Además, se retiraron los elementos que indican la reserva eucarística, como las lámparas del sagrario, y se informó con anticipación a la comunidad parroquial sobre los cambios temporales. “Le estuvimos diciendo a la gente con mucho tiempo: hermanos, vamos a realizar un trabajo y después tendremos una experiencia que busca convocar a muchas personas a encontrarse con Jesús”, explicó el sacerdote.
La organización también contempló el ritmo habitual de la vida parroquial. Durante las mañanas, el templo continúa funcionando normalmente con sus celebraciones litúrgicas —misas, bodas y quince años ya programados—, mientras que la experiencia se realiza en horarios que no interfieren con las actividades ordinarias.
De esta manera, señaló el párroco, se buscó que la propuesta artística conviviera con la vida sacramental de la comunidad sin sustituirla, manteniendo claro que el templo sigue siendo, ante todo, un lugar de fe y oración.
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¿Cómo anunciar a Jesús en una cultura digital y visual?
Tenemos un tesoro que es Jesús, pero el desafío es cómo anunciar esa buena noticia en el mundo que estamos viviendo”, expresó el padre Gonzalo.
El sacerdote jesuita explicó que este desafío surge en medio de una transformación cultural profunda, en la que las nuevas generaciones se relacionan con el mundo principalmente a través de imágenes, experiencias digitales y lenguajes audiovisuales. En ese contexto, reconoció que muchas personas continúan en búsqueda de Dios, aunque ya no siempre encuentran en los espacios tradicionales de la Iglesia una forma cercana de vivir su fe.
Frente a esta realidad, señaló, las parroquias están llamadas a abrir nuevos caminos de encuentro y diálogo, capaces de conectar con quienes se han alejado sin renunciar al mensaje del Evangelio. Iniciativas como la experiencia inmersiva, afirmó, buscan precisamente tender ese puente entre la belleza, la cultura contemporánea y la experiencia espiritual.
“Queremos que quienes ya no vienen a la iglesia puedan entrar, vivir este momento y que Dios toque su corazón”, añadió.
¿Desvirtúa la fe realizar experiencias inmersivas dentro de una iglesia?
Ante quienes consideran que este tipo de iniciativas podrían desvirtuar el carácter religioso del templo, el padre Gonzalo explicó que hoy la Iglesia está llamada a salir hacia los llamados “nuevos areópagos”, es decir, los espacios donde se encuentra la gente, especialmente los jóvenes, que muchas veces ya no llegan espontáneamente al templo.
Desde esta perspectiva, la experiencia inmersiva no pretende reemplazar la vida litúrgica, sino convertirse en una oportunidad de encuentro.
A quienes sienten preocupación, añadió, se les ha explicado el sentido pastoral del proyecto y se les ha invitado a vivir la experiencia con confianza, apostando a que pueda ser algo positivo para quienes participen.
Para el sacerdote, incluso si una persona entra por primera vez a una iglesia motivada por un evento cultural, ese momento puede convertirse en un inicio inesperado de un camino espiritual. “Para nosotros ese es el objetivo”, afirmó, convencido de que el recinto puede abrir posibilidades para que quienes asistan salgan tocados por Dios.
¿Cómo asistir a Enlightenment en la Parroquia de la Sagrada Familia?
Las personas interesadas en asistir a Enlightenment pueden adquirir sus boletos de manera digital a través de plataformas oficiales.
Los accesos están disponibles en el sitio oficial del evento y en la plataforma Fever, donde los asistentes pueden elegir la fecha y el horario que mejor se adapte a su agenda. La experiencia se realiza en la Parroquia de la Sagrada Familia, ubicada en la colonia Roma Norte, y cuenta con varios horarios nocturnos —generalmente a partir de las 19:30 horas—.
Los boletos tienen un precio desde aproximadamente 225 pesos mexicanos, y cada recorrido tiene una duración cercana a 30 minutos.
- Ingresar a Fever o al sitio oficial de Enlightenment, CLIC AQUÍ
- Seleccionar fecha y horario,
- Realizar el pago en línea,
- Presentar el boleto digital el día de la experiencia.




