Así comenzó la gira del Papa León XIV en África: su fuerte mensaje desde el aire hasta Argelia
El Papa León XIV inició su viaje apostólico por África con un fuerte llamado a la paz, el perdón y la reconciliación, asegurando que Dios desea la paz para cada país.
Con un reiterado llamado a la paz y la reconciliación en todo el mundo, el Papa León XIV inició su Viaje Apostólico de 10 días que lo llevará a visitar once ciudades de cuatro países de África en los que tendrá al menos una 25 intervenciones entre discursos, saludos y homilías.
13 de abril: día 1 del viaje del Papa León
De hecho, la primera etapa del viaje del Pontífice estuvo marcada por un insistente llamado a la paz y a la reconciliación que arrancó durante en el vuelo que lo llevó a su primer parada en Argelia cuando se dirigió a la sección del avión donde viajan los periodistas para saludarlos.
En un breve mensaje a los representantes de los medios de comunicación, León XIV aseguró que siempre se debe buscar construir los puentes que permitan reconstruir la paz y la reconciliación entre las naciones que enfrentan conflictos.
“Así, este viaje representa realmente una oportunidad muy valiosa para mantener una misma voz, el mismo mensaje que queremos transmitir: promover la paz, la reconciliación, el respeto y la consideración por todos los pueblos”, aseveró el Pontífice.
“Dios desea la paz para cada país”: León XIV
Luego de su arribo al Aeropuerto Internacional de Argelia “Houari Boumédiène”, el Papa se dirigió al Memorial de los Mártires “Maqam Echahid”, que rinde homenaje a aquellos que perdieron la vida en la lucha por la independencia de la Francia colonial, en donde el Santo Padre lanzó un fuerte llamado a la paz, al perdón y la fraternidad entre los pueblos.
“En este lugar recordamos que Dios desea la paz para cada país; una paz que no es sólo ausencia de conflicto, sino expresión de justicia y de dignidad. Esta paz, que permite enfrentar el futuro con ánimo reconciliado, es posible solamente con el perdón. La lucha verdadera por la liberación será ganada definitivamente sólo cuando la paz se haya conquistado finalmente en los corazones.
“Sé cuán difícil sea perdonar. Sin embargo, mientras los conflictos se multiplican continuamente en todo el mundo, no se puede añadir resentimiento al resentimiento, de generación en generación. El futuro pertenece a los hombres y a las mujeres de paz. Al final, la justicia triunfará siempre sobre la injusticia, así como la violencia, más allá de toda apariencia, no tendrá nunca la última palabra”, subrayó.
El Obispo de Roma indicó que un pueblo que ama a Dios posee la riqueza más verdadera y el mundo necesita en este momento a ese “tipo de creyentes, hombres y mujeres de fe, sedientos de justicia y de unidad”, porque ante una humanidad anhelante de fraternidad y de reconciliación, “es un gran don y un bendito compromiso el declararnos con fuerza y ser siempre, juntos, hermanos entre nosotros e hijos de Dios”.
“A quien busca riquezas que se desvanecen, que engañan y decepcionan, y que, lamentablemente, a menudo terminan corrompiendo el corazón humano y generando envidias, rivalidades y conflictos, Jesús repite, una vez más, la pregunta que hizo hace dos mil años: «¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida?» (Mt 16,26)”, cuestionó.
“Soy testigo de la paz y de la esperanza”
En su segundo discurso, pronunciado en el Centro de Convenciones Djamaa el Djazair de Argel ante las autoridades, los representantes de la sociedad civil y el Cuerpo diplomático, el Papa León XIV se presentó como un “peregrino de paz” y aseguró que en la justicia, más que en el equilibrio de intereses, se encuentra la condición para alcanzar una convivencia duradera.
“En un mundo lleno de enfrentamientos e incomprensiones, ¡encontrémonos y tratemos de comprendernos, reconociendo que somos una sola familia! Hoy, la sencillez de esta certeza es la llave para abrir muchas puertas cerradas. Queridos hermanos y hermanas, vengo entre ustedes como testigo de la paz y la esperanza que el mundo anhela ardientemente”, subrayó.
En otra parte de su mensaje, el Vicario de Cristo manifestó que la verdadera fuerza de un país reside en la cooperación de todos para la realización del bien común, por ello afirmó que “las autoridades están llamadas no a dominar, sino a servir al pueblo y a su desarrollo. La acción política encuentra, por tanto, su criterio en la justicia, sin la cual no hay paz auténtica, y se expresa en la promoción de condiciones equitativas y dignas para todos”.
Debemos aprender a respetarnos y vivir en armonía
Al continuar con sus actividades en su primer día de visita a esta nación africana, el Papa León XIV visitó la Gran Mezquita de Argel, en donde fue recibido por el rector Mohamed Mamoun Al Qasimi, con quien sostuvo un breve diálogo en el que el Pontífice subrayó que “es importante que los seres humanos desarrollen la capacidad intelectual que Dios nos ha dado, para que podamos descubrir la grandeza de la creación”.
Por ello, el Obispo de Roma manifestó que es fundamental animar a la gente a “buscar la verdad”, “a través del estudio” y “a través de la capacidad de reconocer la dignidad de cada ser humano” para “aprender a respetarnos, vivir en armonía y construir un mundo de paz”.
En este tenor, el Papa aseguró sus oraciones “por el pueblo de Argelia” y “por todos los pueblos de la tierra”, para que “la paz y la justicia del Reino de Dios estén también entre nosotros, y para que todos estemos cada vez más convencidos de la necesidad de promover la paz, la reconciliación, el perdón y lo que verdaderamente es la voluntad de Dios para toda su creación”.
Tras recordar que Argelia es “la tierra de mi padre espiritual, San Agustín”, León XIV señaló que debemos seguir el ejemplo del santo de Hipona, quien nos enseñó que a través de la búsqueda de la verdad, la búsqueda de Dios, podemos reconocer la dignidad de todo ser humano y la importancia de construir la paz.
“Buscar a Dios”, afirmó el Pontífice, “es también reconocer la imagen de Dios en cada criatura, un hijo de Dios, en cada hombre y mujer creados a imagen y semejanza de Dios”. Por lo tanto, es importante “aprender a convivir con respeto a la dignidad de cada persona”.
“La fe no aisla”
Por la tarde, en su última actividad de su primer día de visita a Argelia, el Papa León sostuvo un encuentro con los miembros de la comunidad argelina en la Basílica de Nuestra Señora de África, el Vicario de Cristo comentó que “la paz y la armonía han sido características fundamentales de la comunidad cristiana desde sus orígenes”, por deseo mismo de Jesús, quien dijo que todos reconocerán a sus discípulos por “el amor que se tengan los unos a los otros” (Jn 13,35).
“La fe no aísla, sino que abre; une, pero no confunde; acerca sin uniformar y hace crecer una verdadera fraternidad… En un mundo donde las divisiones y las guerras siembran dolor y muerte entre las naciones, en las comunidades e incluso en las familias cristianas, su forma de vivir juntos, unidos y en paz es un gran signo”, concluyó el Santo Padre.
La Visita Apostólica del Papa continuará el martes 14 de abril en Argelia y en la que se contempla visitar Annaba, la antigua Hipona, de la que san Agustín fue obispo, y el yacimiento arqueológico y la casa de acogida para personas mayores de las Pequeñas Hermanas de los Pobres; asimismo se tiene planeada una reunión con los miembros de la Orden Agustina y una Santa Misa dedicada a San Agustín.



