Todos somos pastores
Yo soy el buen pastor, ¡lo dijo Jesús!, ¡ahora repítelo tú!, y que la repetición no se quede en palabras sino en hechos, tal como Jesús lo hizo hasta dar la vida por todo el rebaño.
EL CUARTO DOMINGO de Pascua es conocido como Domingo del Buen Pastor: basta con poner atención a las lecturas propias de la Santa Misa, en donde Jesús se presenta con la calidez y cercanía de quien conoce, llama, vela y cuida de cada una de sus ovejas… NO NOS QUEDEMOS en una faceta dulzona de dicha comparación quedándonos como ovejitas acurrucadas en sus brazos y soñando con que no sucede cosa adversa; más bien retomemos las palabras de Jesús como invitación a imitarlo con todas sus consecuencias, pues tú y yo y cada cuál, hemos de ser pastores a ejemplo de Jesús, al punto de dar la vida por el rebaño…EL CICLO PROPIO DE LA VIDA nos lleva de ser pequeños y necesitados, a ser adultos con responsabilidades ante las siguientes generaciones, y de ahí a pasar nuevamente –si el ciclo llega a tal edad o condición- a ser nuevamente dependientes de quienes tienen fuerza y juventud; o sea: de ovejas a pastores, y nuevamente a ovejas…YO SOY EL BUEN PASTOR, ¡lo dijo Jesús!, ¡ahora repítelo tú!, y que la repetición no se quede en palabras sino en hechos, tal como Jesús lo hizo hasta dar la vida por todo el rebaño; en efecto: eres pastor de tus hijos o esposa, de tus padres o compañeros, de tus empleados y hasta de tus directivos o jefes…ME QUEDO OJICUADRADO cuando constato la madurez y gran responsabilidad de un pequeño de siete ú ocho años, adquirida –acaso- por la necesidad de cuidar de su hermano menor, o urgido por las enseñanzas de sus padres que le han capacitado para administrarse con qué calidad a edad tan temprana…EN MEDIO DE LOS DOCTORES y maestros del Templo de Jerusalén, Jesús apenas púber les habla con autoridad y seriedad, y no atribuyas su sabiduría a mera proyección apantallante de su divinidad, también mírala como fruto del cuidado de José y María que sin duda le enseñaban en casa y le consolidaban con su propio testimonio: ¡de ellos aprendió a ser Pastor!…SI JESÚS HUBIERA DICHO lo que dijo y hubiera hecho lo que hizo, sólo para apantallar y dejarnos impresionados, ya podríamos condecorarlo como héroe o meterlo en una vitrina para admiración; dijo e hizo para darnos ejemplo, para que reprodujéramos en nosotros su propio actuar, para que fuéramos buenos pastores a su modo; como escribió San Juan: el que dice que está en Él, debe andar como Él anduvo (1 Jn 2, 6)…
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