Viajó 1,600 km para cumplir su sueño de visitar a la Virgen de Guadalupe

Su delicado estado de salud no le impidió a Brandon viajar desde Yucatán hasta la CDMX para cumplir un sueño que tenía desde que escuchó hablar de la Morenita.
Brandos a los pies de la Virgen de Guadalupe (Foto:INBG)
Brandos a los pies de la Virgen de Guadalupe (Foto:INBG)

Su nombre es Brandon Alexis Tuyú Noh, tiene 12 años de edad y vive en Carrillo Puerto, Yucatán. Es un adolescente inteligente, entusiasta, bromista, pero sobre todo, con mucha fe.

Clínicamente tiene pocas esperanzas de vida, debido a un agresivo cáncer de páncreas, pero él sigue pensando en lo que será de grande: se imagina formando una familia y con un coche… específicamente un antiguo Cadillac.

Hace un mes, cuando la fundadora de la organización “Sueños de ángel”, Susana Troyo le preguntó si, además de sus ilusiones personales, tenía algún otro sueño en la vida, Brandon no dudó en exponérselo: “Sí, ya quiero trabajar para comprar mi pasaporte y poder ir a ver a la Virgen de Guadalupe a México”.


Para ir a la Basílica de Guadalupe no necesitas pasaporte, sólo un corazón limpio –le explicó Susana.

El vicerrector de la INBG bendice a Brandon (Foto:INBG)

El vicerrector de la INBG bendice a Brandon (Foto:INBG)

Desde hace 15 años, Susana se ha dedicado a cumplir los sueños de niños enfermos, particularmente con cáncer, pero jamás había escuchado que alguien tuviera este deseo.

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Por lo general –explica– quieren ir a la playa, conocer algún lugar o alguna personalidad, viajar en globo o conocer cierto parque de diversiones. Por ello, el de Brandon, era un sueño especial. Pero requería tiempo para Susana; quizás unos seis meses, a fin de reunir los recursos necesario y planear todo el itinerario del viaje, transporte y estancia.

Pero éste era el tiempo de Brandon –considera Susana– pues al día siguiente le llamó para decirle que ya había platicado con su doctora y le había permitido realizar el viaje a la Ciudad de México. Y tan era el tiempo de Brandon, que ese mismo día, al platicar con una benefactora sobre el deseo del chico, ésta le dijo: “No te preocupes, Susy, nos vamos a México”.

Meses atrás, Brandon había sufrido una fuerte recaída en su enfermedad. Su madre, Amalia, al enterarse de que le habían crecido al chico dos nuevos tumores en el páncreas, cayó en una depresión que la llevó a perder a su bebé de seis meses de gestación.

–Sabes Susy, desde allá donde está la nené, me va a ayudar a estar bien y a cumplir mi sueño de ver a la Virgen de Guadalupe– fueron las palabras de Brandon tras enterarse de la muerte de su hermanita, a quien, esperaba con mucha ilusión.

“Brandon es un chico muy espiritual”, explica Susana.

El esperado viaje

El viaje se programó para principios de junio. A través de Verónica de la Paz, de la Comisión de Misión y Línea de Vida de la Arquidiócesis de México, y de Mons. Héctor Pérez Villarreal, obispo auxiliar de la Arquidiócesis México, se informó a la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe de la visita de Brandon, y se hicieron los preparativos para ubicarlo muy cerca del Altar Mayor en la Misa de Corpus Christi, el pasado 3 de junio.

Con un ramo de flores, Brandon participó de la solemne celebración, y al final se le permitió acceder hasta los vitrales que separan el presbiterio de la Sagrada Imagen. Junto con su madre, Susana, y María José, su benefactora, oraron por su salud y por los niños enfermos de cáncer.

Brandon en la Villa de Guadalupe, con su madre y amigos. (Foto:INBG)

Brandon en la Villa de Guadalupe, con su madre y amigos. (Foto:INBG)

Fue así que el chico cumplió un sueño que inició cuando una tía lo comenzó a llevar a la iglesia, pero que creció en el catecismo, donde escuchaba con especial atención las apariciones de la Virgen a “San Juendieguito”, como él le llama.

“Actualmente, Brandon está en cuidados paliativos, que significa apoyarlo para que no sufra, y acaba de recibir esta semana otra quimioterapia. Los médicos nos dicen que no hay mucho qué hacer. Pero después de lo que hemos vivido al visitar a la Virgen de Guadalupe, podemos esperar un milagro…  o lo que sea mejor para Dios”, dice Susana.

La mamá d Brandon, Amalia, también espera el milagro, “pero si Papá Dios decide llevárselo con Él –dice– que se haga su voluntad, yo ya se lo entregué”.

Brandon colocando entregando flores a la Virgen de Guadalupe

Brandon y su benefactora ofrecen flores a la Virgen de Guadalupe (Foto: Roberto Alcántara)