¡Buen día!

Leer más

¿Qué hacer si viste un ritual de brujería por accidente? Un exorcista responde

Encontrarse accidentalmente con un ritual de brujería puede provocar miedo. El P. Medel explica qué debe hacer un católico y cómo responder desde la fe.

14 agosto, 2026
¿Qué hacer si viste un ritual de brujería por accidente? Un exorcista responde
Encontrarse accidentalmente con un ritual puede generar miedo, pero la fe católica invita a responder con prudencia y confianza en Dios. Foto: Desde la fe IA
Agréganos como tu fuente favorita en Google
Agrega Desde la Fe en

Puede ocurrir en un parque, en la calle, durante un viaje o incluso en algún espectáculo o espacio público. De pronto, una persona puede encontrarse con veladoras, objetos, símbolos e incluso animales que forman parte de prácticas asociadas con un ritual de brujería.

Sin duda que puede ser un momento de temor o inquietud que pueden provocar preguntas. ¿Me puede pasar algo por haberlo visto? ¿Tengo que rezar inmediatamente? ¿Debo echarme agua bendita? ¿Tengo que confesarme?

De acuerdo con el Pbro. José Alberto Medel, Liturgista de la Diócesis de Xochimilco ante una situación así lo primero es no dejarse dominar por el miedo.

adivinacion y magia, puerta de entrada al demonio
La Iglesia Católica rechaza la superstición, la adivinación, la magia y la hechicería. Foto: Archivo Desde la fe.

Ver un ritual no significa participar en él

La Iglesia Católica rechaza la superstición, la adivinación, la magia y la hechicería. El Catecismo de la Iglesia Católica, en el numeral 2117, explica que las prácticas de magia y hechicería mediante las cuales se pretende dominar fuerzas ocultas son gravemente contrarias a la virtud de la religión.

Sin embargo, encontrarse accidentalmente con una de estas prácticas no equivale a participar en ella, aclara el padre Medel.

“Existe una diferencia entre quien deliberadamente busca una práctica de ocultismo y quien simplemente pasa por un lugar y se encuentra con ella. Por eso, si un católico descubre que algunas personas están realizando un ritual, no necesita pensar que por haberlo visto ya cometió una falta o quedó espiritualmente marcado”, señala.

La recomendación del sacerdote es mantener la calma, no involucrarse y, cuando sea necesario, alejarse del lugar si la persona lo considera necesario.

¿Qué debe hacer un católico si presencia un ritual?

El presbítero y exorcista miembro de la Asociación Internacional de Exorcistas, explica que un cristiano debe aprender a respetar a las personas sin tener que aprobar sus actos. En una sociedad plural es posible encontrarse con expresiones religiosas, espirituales o culturales que no corresponden a la fe católica. Esto no significa que el creyente tenga que confrontar a quienes las practican.

Si el ritual ocurre en un espacio público y no existe una situación de peligro, lo más prudente es no participar, no intervenir y continuar con las propias actividades. El cristiano puede reconocer que una práctica contradice su fe sin convertir ese rechazo en una confrontación con quienes la realizan.

El p. Medel considera que la respuesta también debe estar marcada por la caridad, pues detrás de esas prácticas hay personas que necesitan conocer la verdad y acercarse a Dios.

Te recomendamos: ¿Qué son los sacramentales en la Iglesia Católica?

El miedo puede alimentar la superstición

Para el sacerdote, uno de los problemas más importantes es la relación entre miedo, ignorancia y superstición.

El p. Medel describe la superstición como “hija del miedo y de la ignorancia” y añade que “cuando una persona desconoce su fe, explica, puede tener más dificultades para interpretar correctamente aquello que la asusta y terminar reaccionando de manera irracional”.

Añade que la formación cristiana permite enfrentar ese temor desde una perspectiva diferente. Por eso, ante un ritual extraño, el católico no necesita comenzar a preguntarse si quedó “contaminado”, si algún objeto tiene poderes especiales o si todo lo que ocurra después será consecuencia de aquello que presenció.

“La fe ayuda a recuperar la perspectiva y a recordar que la confianza del cristiano está puesta en Dios“.

San Pablo expresa esta confianza en la Carta a los Romanos cuando afirma que, si Dios está con nosotros, nadie puede prevalecer contra nosotros. “Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?” (Romanos 8,31).

Rezar
La oración cristiana no funciona como una fórmula para neutralizar automáticamente un supuesto mal. Foto: Especial

¿Tengo que rezar después de ver un ritual?

Un católico puede rezar después de presenciar una situación que le produjo miedo o inquietud. Sin embargo, es importante comprender por qué reza, señala el presbítero.

La oración cristiana no funciona como una fórmula para neutralizar automáticamente un supuesto mal; al respecto, el Catecismo de la Iglesia Católica, advierte en el numeral 2111, que “la superstición es una desviación del sentimiento religioso y de las prácticas que este impone, advirtiendo que ocurre al atribuir un poder mágico a actos o signos sagrados sin la debida disposición interior”.

Esto significa que tampoco sería correcto convertir la oración, el agua bendita, las medallas o cualquier otro elemento de la vida cristiana en una especie de amuleto.

A decir del exorcista, una persona con poca formación religiosa puede caer en una reacción semejante a la que intenta evitar. Ante el miedo a un supuesto mal, puede recurrir a objetos religiosos como si tuvieran poderes mágicos.

“La diferencia está en que la fe no busca manipular fuerzas sobrenaturales. El cristiano o católico reza porque confía en Dios”.

Te recomendamos: 10 ‘superalimentos’ espirituales para los sacerdotes

El agua bendita es un sacramental.
El agua bendita es un sacramental. Foto: Archivo Desde la fe

¿Debo utilizar agua bendita?

No es necesario utilizar agua bendita para “quitar” algo simplemente porque se presenció un ritual. El agua bendita es un sacramental de la Iglesia y puede acompañar la oración y la vida de fe, pero no es un amuleto.

Atribuirle una eficacia automática para neutralizar cualquier supuesto mal sería caer precisamente en aquello que la Iglesia llama superstición.

“Por eso, si una persona ve accidentalmente un ritual, no necesita regresar a casa para realizar una serie de acciones destinadas a ‘limpiarse’ espiritualmente. Puede simplemente hacer una oración, encomendarse a Dios y continuar con su vida”, afirma el sacerdote.

¿Tengo que confesarme?

Ver accidentalmente una práctica de brujería no es, por sí mismo, un pecado que requiera confesión. El Catecismo distingue entre encontrarse con una práctica y buscar deliberadamente recurrir a ella.

La Iglesia rechaza la adivinación, la magia y la hechicería porque implican una búsqueda de poderes ocultos y una actitud contraria a la confianza que corresponde a Dios.

Por eso, la situación sería diferente si una persona hubiera participado voluntariamente en prácticas de ocultismo o hubiera recurrido deliberadamente a ellas, explica el padre Medel.

“En ese caso puede ser conveniente acudir al sacramento de la Reconciliación y conversar con un sacerdote, especialmente si existen dudas sobre la responsabilidad personal”.

Te recomendamos: Agua bendita: mitos y realidades

Objetos de un ritual
No responder a la superstición utilizando objetos religiosos como si fueran amuletos. Foto: Especial

¿Qué pasa si encuentro objetos de un ritual?

También puede ocurrir que una persona no vea el ritual, pero encuentre posteriormente algunos objetos que parecen haber sido utilizados para realizarlo. Veladoras, fotografías, recipientes, animales muertos u otros elementos pueden provocar temor, especialmente cuando se desconoce su origen.

“En esos casos, lo prudente es no manipularlos innecesariamente ni llevarlos a casa. Si representan un riesgo sanitario o físico, se debe recurrir a las autoridades o servicios correspondientes”, detalla.

Desde la perspectiva de la fe, tampoco es necesario atribuir automáticamente un poder sobrenatural a todo objeto extraño que aparezca en un lugar.

El padre Alberto Medel, explica que el conocimiento de la doctrina católica ayuda precisamente a disminuir ese miedo y evita que la persona responda a una posible superstición con otra superstición.

El cristiano no necesita vivir con miedo

La Iglesia toma en serio la existencia de prácticas de magia, hechicería y ocultismo y enseña que son incompatibles con la fe cristiana. Sin embargo, esto no significa que el católico deba vivir atemorizado ante cualquier símbolo, objeto o ritual que encuentre, comenta el sacerdote.

Al respecto, la Primera Carta de Juan recuerda la confianza que debe caracterizar al creyente. “Ustedes son de Dios y han vencido a esos falsos profetas, porque el que está en ustedes es más poderoso que el que está en el mundo”. (Jn 4,4)

Esta confianza no significa ignorar el mal ni participar en prácticas contrarias a la fe. Significa no permitir que el miedo ocupe el lugar que corresponde a Dios.

El padre Medel insiste en que una buena formación cristiana ayuda a que los fieles no sean manipulables por el miedo y puedan distinguir entre una fe auténtica y las respuestas supersticiosas. En ese sentido, afirma que

“el primer demonio que tenemos que exorcizar es el de la ignorancia”.

¿Qué hacer si vuelvo a encontrarme con un ritual?

  • Si alguna vez un católico presencia accidentalmente una práctica de brujería, puede seguir unas pautas sencillas.
  • No participar en el ritual ni repetir sus palabras o gestos.
  • Mantener la distancia si la situación genera incomodidad o existe algún riesgo.
  • No alimentar el miedo atribuyendo poderes automáticos a objetos, palabras o símbolos.
  • No responder con superstición, utilizando objetos religiosos como si fueran amuletos.
  • Rezar con confianza en Dios, no como una fórmula mágica, sino como una expresión de fe.
  • Actuar con caridad, recordando que las personas que realizan esas prácticas también necesitan conocer a Cristo.

La respuesta cristiana ante una situación así no es el pánico. Es la prudencia, la formación en la fe, la oración y la confianza en Dios.

Como recuerda el Salmo 23, incluso ante situaciones que provocan temor, el creyente puede decir: “Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo”. (Salmo 23,4)

Agréganos como tu fuente favorita en Google
Agrega Desde la Fe en


Autor

Periodista con más de 20 años de trayectoria, titulada de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. A lo largo de su carrera ha colaborado en reconocidos medios nacionales como Milenio, El Universal, Revista Alto Nivel, entre otros. Su trabajo se ha enfocado en temas sociales, culturales y de interés humano.