La inesperada relación entre El Señor de los Anillos y la IA que explicó el Papa en Magnifica Humanitas
León XIV citó a El Señor de los Anillos en Magnifica Humanitas para reflexionar sobre la inteligencia artificial y la deshumanización.
Entre referencias a inteligencia artificial, algoritmos y deshumanización, el Papa León XIV sorprendió al citar a J.R.R. Tolkien en Magnifica Humanitas, la primera encíclica de su pontificado. En el documento, el Pontífice retomó una frase pronunciada por Gandalf en El retorno del Rey (2003):
“No nos atañe a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir”, se lee en la encíclica.
La escena ocurre cuando Frodo se siente sobrepasado por el mal que amenaza a la Tierra Media. Abrumado por la guerra, el miedo y el peso del Anillo, Frodo desearía no tener que vivir ese momento histórico.
Entonces Gandalf le responde algo que terminó convirtiéndose en una de las ideas más recordadas de toda la obra de Tolkien: nadie elige el tiempo que le toca vivir, pero sí puede decidir qué hacer con él.

¿Qué tiene que ver El Señor de los Anillos con Magnfica Humanitas?
Ahí está la conexión con Magnifica Humanitas. A lo largo de la encíclica, el Santo Padre reconoce que la humanidad atraviesa un cambio histórico marcado por la inteligencia artificial. Un momento donde los algoritmos ya influyen en la política, el trabajo, la educación, la economía, las guerras e incluso en la forma en que las personas se relacionan entre sí.
El Papa advierte que este avance tecnológico puede traer grandes beneficios, pero también puede terminar deshumanizando a la sociedad si todo comienza a medirse únicamente por productividad, eficiencia, rendimiento o datos.
Por eso habla de una posible “Babel tecnológica”: un mundo donde el poder técnico termine estando por encima de la dignidad humana.
Sin embargo, León XIV no plantea una visión pesimista. Igual que Gandalf en la obra de Tolkien, el Papa insiste en que incluso en tiempos oscuros las personas siguen teniendo libertad y responsabilidad.
Es decir, quizá nadie puede detener por completo el avance de la inteligencia artificial o controlar el rumbo total del mundo digital, pero sí es posible decidir cómo usar la tecnología, qué valores defender y qué tipo de sociedad construir.
La referencia a Tolkien también ayuda a entender otra idea central de la encíclica: la “civilización del amor”.
Después de citar El Señor de los Anillos, León XIV explica que esta civilización no nace de actos heroicos espectaculares, sino de pequeñas fidelidades cotidianas capaces de resistir la deshumanización.
Algo muy parecido a lo que ocurre en la obra de Tolkien, donde no son los personajes más poderosos quienes sostienen la esperanza, sino personas pequeñas que deciden no rendirse frente al mal.
5 vías para construir la civilización del amor
León XIV propone en Magnifica Humanitas cinco caminos concretos para no perder la humanidad en medio de la era digital.
El Papa advierte que el verdadero reto no es sólo tecnológico, sino humano: aprender a usar el poder, las palabras y la inteligencia artificial sin destruir la dignidad de las personas. Frente a ello, plantea cinco vías de responsabilidad para construir una “civilización del amor”:
- Desarmar las palabras
- Construir la paz en la justicia
- Asumir la mirada de las víctimas
- Cultivar un sano realismo
- Relanzar el diálogo y el multilateralismo.
¿De qué trata Magnifica Humanitas?
Magnifica Humanitas es la primera encíclica del Papa León XIV y está centrada en uno de los temas más importantes y debatidos de nuestro tiempo: la inteligencia artificial.
A lo largo del documento, el Pontífice reflexiona sobre cómo las nuevas tecnologías están transformando la manera en que vivimos, trabajamos, nos comunicamos e incluso entendemos lo que significa ser humanos.
Aunque reconoce que la IA puede ayudar a curar enfermedades, mejorar la educación y facilitar muchas tareas cotidianas, León XIV también advierte sobre el riesgo de construir una sociedad donde todo se mida por productividad, eficiencia o datos.
Frente a ello, insiste en que ninguna tecnología puede reemplazar la dignidad humana, la conciencia, la capacidad de amar ni el cuidado de los demás.
A lo largo de cinco capítulos, Magnifica Humanitas aborda temas como el trabajo humano, la educación digital, la manipulación algorítmica, el transhumanismo, las guerras tecnológicas, la crisis de la democracia y la necesidad de reconstruir una “civilización del amor” en tiempos de polarización y automatización creciente.




