"Canta y no llores": El rostro de un México unido

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COLUMNA

Desde la familia

“Canta y no llores”: El rostro de un México unido

 Ojalá que, al terminar el mundial, la realidad política y social que vivimos no sea, como no lo ha sido en estos días, el obstáculo que rompa nuestros sueños, nuestra alegría y nuestro futuro

9 julio, 2026
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Consuelo Mendoza es conferencista y la presidenta de la Alianza Iberoamericana de la Familia. Es la primera mujer que ha presidido la Unión Nacional de Padres de Familia, a nivel estatal en Jalisco (2001 – 2008) y después a nivel nacional (2009 – 2017). Estudió la licenciatura en Derecho en la UNAM, licenciatura en Ciencias de la Educación en el Instituto de Enlaces Educativos, maestría de Ciencias de la Educación en la Universidad de Santiago de Compostela España y maestría en Neurocognición y Aprendizaje en el Instituto de Enlaces Educativos. 

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Con motivo del Mundial de futbol, se percibe un ambiente diferente en nuestro país. Días antes de la inauguración, los noticieros nos mostraban que la ciudad de México aún no estaba lista para recibir a los miles de turistas nacionales e internacionales que se esperaban, por una serie de inconvenientes sin resolver que harían difícil su estancia y desplazamiento; había una justificada preocupación de no estar a la altura y no cumplir con los requerimientos necesarios para ser una sede digna, que además estaría ante los ojos de todo el mundo.

 A pesar de esas deficiencias, lo que el mundo ha visto y en México se ha vivido, es una alegría desbordada, festejos multitudinarios, apoyo total en la cancha no solo a la selección nacional, también a las de los otros países; mexicanos que acogen, consuelan, abrazan, incluyen y convierten la tristeza en júbilo: “canta y no llores”, mexicanos que ondean la bandera y portan con orgullo la playera verde.

Éste es el otro rostro de México, algunos no lo conocían todavía y otros ya lo habíamos olvidado, es el mismo que mostró en las anteriores Copas del Mundo celebradas aquí, pero también es el mismo rostro que lo ha unido en las grandes tragedias, como los sismos de 1985 o del 2017, en que miles de personas, sin convocatoria alguna, salieron a las calles para darse a los demás, rescatando entre los escombros, alimentando, acogiendo, vistiendo a los damnificados, ayudando en los hospitales, orando y organizándose en las iglesias… dando y dándose a los demás, practicando sin descanso las obras de misericordia.

Nos ha venido muy bien ser sede del mundial en un momento de grandes crisis políticas y sociales; poder olvidar las diferencias y las divisiones para unirnos en un solo grito: “México”, y en un ideal en común: triunfar. Hemos tenido la oportunidad de mostrar al mundo que México y los mexicanos no somos lo mismo que su gobierno, no somos el crimen organizado y no queremos la inseguridad ni la violencia; de recordar que como nación somos grandes cuando queremos.

 Ojalá que, al terminar el mundial, la realidad política y social que vivimos no sea, como no lo ha sido en estos días, el obstáculo que rompa nuestros sueños, nuestra alegría y nuestro futuro, porque nos hemos demostrado de lo que somos capaces y podemos lograr un cambio ampliando nuestros horizontes, manteniendo la unidad, y participando con esperanza y decisión en el gran juego de la construcción de la paz.

Como en todo torneo, podemos comenzar metiendo goles por decisión personal, a favor de nuestra familia, luego en la escuela, en la comunidad y transformar de una vez por todas a nuestro México.

Parece una utopía… pero ¿y si sí? Dios hará el resto.

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Consuelo Mendoza es conferencista y la presidenta de la Alianza Iberoamericana de la Familia. Es la primera mujer que ha presidido la Unión Nacional de Padres de Familia, a nivel estatal en Jalisco (2001 – 2008) y después a nivel nacional (2009 – 2017). Estudió la licenciatura en Derecho en la UNAM, licenciatura en Ciencias de la Educación en el Instituto de Enlaces Educativos, maestría de Ciencias de la Educación en la Universidad de Santiago de Compostela España y maestría en Neurocognición y Aprendizaje en el Instituto de Enlaces Educativos.