Las Calendas de Navidad y la Epifanía del Señor
En la Solemnidad de la Epifanía, la Iglesia celebra la primera manifestación del Hijo de Dios hecho Hombre al mundo pagano
Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México desde el 24 de agosto de 2021. Es el primer obispo mexicano emanado del Camino Neocatecumenal.
Hemos visto salir la estrella del Señor y venimos con regalos a adorarlo.
Hoy celebramos la Epifanía del Señor, que significa manifestación, misma que hace presente la universalidad de la Redención. La luz de Belén, aquella que se anuncio en la Misa de Navidad, brilla para todos los hombres y su fulgor se divisa en toda la tierra. En la noche de Navidad se entona un pregón que narra la historia de la humanidad y la esperanza de la salvación realizada en Cristo.
La “calenda” o anuncio de la Navidad es un texto del “martirologio romano” (el calendario de las fiestas de la Iglesia), a veces se escribe “Kalenda”, porque es una palabra latina, que indica el primer día del mes lunar, cuando llegaba la luna nueva. De ahí deriva la palabra “calendario”. El texto litúrgico incorpora la vocación de todos los pueblos con una interesante referencia al calendario de los griegos y romanos, culturas en la que se acogió históricamente el acontecimiento de la Encarnación.
La Calenda tal como figura en la edición tradicional del Martirologio parece tener como antecesora la mención que hace del Nacimiento de Cristo el manuscrito del Chalki de Hipólito (que, es auténtico, supone ya la celebración romana de la Navidad a comienzos del siglo III).
El texto de la Calenda en español para la navidad del 2025 fue el siguiente:
“Octava Calenda de Enero. Luna quinta. Habiendo transcurrido innumerables años desde la creación del mundo, cuando en el principio Dios creó el cielo y la tierra y formó al hombre a su imagen; pasados siglos y siglos desde que, tras el diluvio, el Altísimo puso en las nubes su arco como signo de alianza y paz; en el siglo veintiuno desde que Abraham, nuestro padre en la fe, salió de Ur de los Caldeos; transcurridos trece siglos desde que el Pueblo de Israel fue guiado por Moisés para salir de Egipto; cerca del año mil desde que David fue ungido rey; en la sexagésima quinta semana de la profecía de Daniel; en la centésima nonagésima cuarta Olimpíada; en el año setecientos cincuenta y dos desde la fundación de Roma; en el año cuadragésimo segundo del imperio del César Octaviano Augusto, estando todo el mundo en paz, Jesucristo, eterno Dios e Hijo del Eterno Padre, queriendo santificar el mundo por su advenimiento, fue concebido por obra del Espíritu Santo, y transcurridos nueve meses después de ser engendrado, en Belén de Judea nació de la Virgen María hecho hombre. La Natividad de Nuestro Señor Jesucristo según la carne.”
En la Solemnidad de la Epifanía, la Iglesia celebra la primera manifestación del Hijo de Dios hecho Hombre al mundo pagano. La fiesta proclama el alcance universal de la misión de Cristo, que viene al mundo para cumplir las promesas hechas a Israel y llevar a cabo la salvación de todos los hombres.

