Ángelus

Una oportunidad para crecer y reconformarse

EL PRIMER INSTANTE de mi vida está marcado por la voluntad y la presencia de Dios; fuera de Él, nadie -ni siquiera mis propios padres- sabe o conoce el momento en que fui concebido y se inició ese proceso que cuenta ya muchos años y que se prolongará no sé cuántos más: mi propia vida…

EL ACTA DE NACIMIENTO dice que nací tal día y que fui registrado tal otro, ahí se contienen los nombres de mis padres y abuelos así como el lugar en que vi la luz por vez primera; finalmente es en tal día que mi organismo inició un camino autónomo y completo, arropado -¡sí!- por el cuidado y cariño de mis padres y cuantos con ellos colaboraron, cosa que jamás terminaré de agradecer…

Y NO QUIERO agobiarte con datos y señas personales, sino más bien hacer una analogía con la fecha recién pasada y que -según veo- no marcará repercusión en lo somos y queremos: el 13 de agosto se han cumplido 500 años de un momento crucial en nuestra identidad como mexicanos…


MÍRALE POR DONDE tú quieras pero los hechos son irrepetibles, únicos, y -duélale a quien le duela- lo que sucedió ya no puede ser de otro modo; advierto que ni me jacto ni chillo por lo sucedido, sencillamente es parte de la historia y quiero asumirla en lo que soy y quiero ser: un mexicano que mira el pasado con misericordia, que asume el presente con responsabilidad y que se asoma al futuro con esperanza…

MI PATRIA NO INICIÓ su caminar histórico en 1810, ni en 1521, ni en 1325, ni con la Revolución, ni con el cambio de milenio, ni en otra fecha que alguien quiera proponer, inventar, justificar o imaginar: bien puedo decir que sólo Dios estuvo en el preciso instante de su origen, nadie más…

LAMENTO QUE NO se hayan dado ni elementales condiciones para sacar provecho grande y ventaja bella de tal efeméride, y que nadie me diga que el armatoste de fierro y madera que se levantó en unos pocos días -como por arte de magia-, sirva siquiera para distraer y divertir a una sociedad herida hasta el cansancio y hoy agobiada -tremendamente- por la pandemia…

RÁPIDO DEJO mis quejas y vuelvo a lo que dicta la esperanza: las diversas fechas que han marcado el crecimiento de mi patria son eso: una oportunidad para crecer y reconformarse, para darle vuelta a una página del mismo libro y comenzar a escribir la siguiente…

AL CUMPLIR LOS 18 hice trámites para obtener mi credencial de elector, pero no fue el cambio de una fecha en el calendario lo que provocó que yo llegara a ser un adulto; han influido tantos momentos de educación y confrontación con mi entorno, fueron tantas relaciones con mis familiares y amigos, fue todo un proceso enriquecido por encuentros y choques -muy humanos- los que me ayudaron a alcanzar un status de adulto y actuar con un grado de madurez que sigue construyéndose…

ASÍ TAMBIÉN VEO que por más que se cacaree o se trajine una ideología, o que se nos repita y repita y repita y repita un slogan político, vamos a alcanzar una nueva situación social ni llegaremos en automático a un grado de desarrollo y progreso deseado; seguirá siendo lo discreto y pequeño de un ladrillo que puedes tocar y cargar con tus dos manos, lo que nos permitirá construir -poco a poco- el gran edificio de nuestra nación…

LAS EFEMÉRIDES QUE se han sucedido desde el año 2019 y que seguirán todavía por algunos meses más (500 ó 200 años de encuentros y choques, de círculos que se cerraron y otros que se abrieron), no las hemos aprovechado -es mi personal opinión- para otear horizontes venideros, sino para seguir rascando heridas que ya debieron estar totalmente sanadas…

SE ME HARÍA FÁCIL culpar a tales o cuáles autoridades de no haber organizado -con madurez y equilibrio- encuentros y conferencias, ciclos de cine o teatro, jornadas de reflexión, mesas de análisis histórico o simposios futuristas con ocasión de dichas efemérides, pero también sé que tales o cuáles autoridades más bien se entretienen en fantasear sucesiones, inflar transformaciones, maquillar datos, torear críticas, inventar acusaciones, levantar patíbulos mediáticos y/o vanagloriarse en el pañoso y deformado espejo de su miserable vanidad…

TAL PARECE QUE estos días de agosto pasarán a la historia no por cumplirse 500 años de qué cosa ni por lo efímero de una maqueta con lucecitas multicolores, sino por alcanzar picos tremendos en las gráficas que -por tanto dolor acumulado- ya ni nos duelen socialmente ni nos preocupan políticamente…

TE ANIMO Y RETO para que desde lo mínimo de tu acción (trabajo cotidiano y cubrebocas responsable), desde lo sencillo de entorno (distanciamiento social o trabajo en casa), desde lo rutinario de tu vida (hábitos domésticos y calidez del hogar), desde la esperanza al alcance de la mano (búsqueda de la salud y confianza en tu prójimo y en Dios), sigas construyendo la Patria que no nace en un día, que no se construye por decreto, que no llega a ser feliz por ocurrencia ni alcanzará la paz con besos de papel…

POR AHORA CONCLUYO dándole vuelta a una página más del mismo libro que nos involucra a muchos, a nacionales y extranjeros, a estudiados e ignorantes, a creyentes y ateos, a ricos y pobres; una nueva página -aunque pequeña- con la bella esperanza de seguir escribiendo con mayor orden y equilibrio, con mejores ánimos y con la paz que se origina en tu hogar y tu corazón…

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