Catedral: arte y cultura

Historia de la primera Catedral de México

La primera Catedral de México –anterior a nuestra suntuosa Catedral Metropolitana actual, fue una iglesia levantada por Hernán Cortés en la Plaza Mayor, utilizando para sus cimientos y bases de columnas, las gigantescas piedras de monolitos esculpidas de los adoratorios indígenas.

Esta iglesia, conocida con el nombre de Iglesia Mayor, fue edificada de 1524 a 1532; fue terminada por el primer obispo Fray Juan de Zumárraga y dedicada a la Virgen en su Gloriosa Asunción a los Cielos.

El 12 diciembre de 1527 se creó la Diócesis de México – Tenochtitlán, y en 1528 llegó Fray Juan de Zumárraga como obispo electo.


En 1530 la primera Iglesia Mayor fue elevada a la dignidad de Catedral por el Papa Clemente VII, y a Metropolitana en 1547, sólo después de que Zumárraga fuera nombrado Arzobispo Metropolitano, en 1546, por el Papa Pablo III.

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La Iglesia Mayor estuvo situada en el atrio de la actual Catedral, en la esquina sur-poniente, frente al hoy Monte de Piedad; ahí se pueden observar enormes piedras con restos de relieves indígenas en la parte baja; son bases de columnas de la Primitiva Catedral; en ese sitio se levantaba y esas piedras formaban parte de ella.

Piedras de la Primera Catedral de México

Piedras de la Primera Catedral de México

Las excavaciones realizadas permitieron verificar el sitio exacto donde se encontraban los cimientos, y reconstruir su planta. La Iglesia tenía planta basilical con tres naves separadas con columnas ochavadas, techo central de dos aguas y laterales de vigas planas. Su puerta principal llamada del Perdón, situada al poniente, y otra lateral, viendo hacia la Plaza Mayor.

Al poco tiempo esta iglesia fue considerada como pequeña e inadecuada para una ciudad tan opulenta como iba siendo la capital de la Nueva España, y se pensó en construir otra más grande y hermosa para gloria y honra de Dios; por lo tanto, una primera cédula expedida en 1544 ordenaba construir una nueva Catedral de mucha suntuosidad y grandeza.

La vieja iglesia fue demolida en 1626 para despejar el atrio de la nueva, cuya Sacristía ya terminada, se habilitó para colocar el Santísimo Sacramento y celebrar los oficios divinos, mientras se terminaba el edificio y se acondicionaba para uso ceremonial.

Como la conclusión del nuevo templo se hacía muy larga, en 1584 el Arzobispo Pedro Moya de Contreras decidió reparar totalmente la Catedral vieja, para celebrar en ella el tercer Concilio Mexicano.

Las cuentas de la reparación permitieron conocer cómo fue ese templo y su hermoso arte: Portada de estilo clásico, la nave central cubierta con artesón de tijera dorado, seguramente de arte mudejar y las naves laterales con sus vigas pintadas de amarillo jalde. Así la Catedral vieja resistió otros cuarenta años hasta que fue demolida, dejando en el sitio los basamentos de sus columnas y las piedras del gran teocalli con que fueron edificadas.

También se pueden observar vestigios de ésta antigua Iglesia en las cuatro ventanas arqueológicas que se ubican en el atrio; están cubiertas por grandes vidrios que permiten ver lo que hay bajo el piso: varios muros pintados de rojo y algunos peldaños de escalinatas decorados con mosaicos, adornados con ángeles, aunque algunos parecen diabólicos.

Ventanas desde donde se aprecia la Primera Catedral de México

Ventanas en el atrio por donde se aprecian los vestigios de la Primera Catedral de México

Además, los datos históricos cuentan que las autoridades novohispanas decidieron preservar la portada principal de la primera Catedral, ya que ésta fue vendida al Convento de Santa Teresa la Antigua para que adornara su fachada, y fue llevada piedra por piedra, un par de cuadras, hasta llegar al Convento.

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En 1691 esta portada nuevamente fue desmontada; esta vez para ser colocada en la puerta principal de la Iglesia de la Limpia Concepción y Jesús Nazareno. La entrada principal de entonces hoy se ha convertido en entrada lateral, y ahí se puede admirar la extraordinaria portada de la Primitiva Catedral de México que se creía desaparecida.

El Convento de Santa Teresa la Antigua está ubicado en la Calle de Licenciado Primo Verdad.

La  Limpia Concepción y Jesús Nazareno se encuentra en República del Salvador y Pino Suárez.

*María del Socorro Sentíes Corona es guía de la Catedral de México. 

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