Opinión

Constitución Moral: Reflexiones para una mejor convivencia

El Sr. Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, por medio de Diana Álvarez Maury, Subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos, organizó el primer foro para la elaboración de la Constitución Moral, señalando que es una reflexión para la elaboración de un documento que sirva de guía a fin de transformar los principios morales que guían la convivencia en nuestro país, por lo cual no será un documento jurídico coercitivo.

El evento fue inaugurado por la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien reiteró que la Cartilla Moral estará sustentada en valores que promuevan actitudes y normalicen principios perdidos como el respeto, la fraternidad, la generosidad y el cuidado mutuo.

El evento se realizó en el Salón Revolución de la Secretaría de Gobernación, y participamos integrantes de diversos sectores comprometidos con México, para reflexionar, de manera particular, sobre el respeto a la persona y el valor de la familia, aunque sabemos que en otros foros se analizarán puntos como: el respeto a la sociedad, patria, especie humana y ecología.

Los comentarios de los ponentes y personas participantes giró en torno a:

·      No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan.

·      La caridad no debe convertirse en sustituto de la justicia.

·      Trata a las demás especies con respeto.

·      No pases por alto el mal.

·      No te dejes guiar ciegamente por otros y cuestiona todo, desechando lo que te sea desagradable.

·      El concepto de familia es un hecho natural y perdurable.

·      Se deben analizar las nuevas formas de hacer familias y parejas con relación a la equidad, respeto y realidades como la migración y la pobreza.

·      El fortalecimiento de las familias nos lleva a un mejoramiento de la calidad de vida de las personas, entendiendo que los derechos humanos deben comenzar en casa.

·      Si el contexto social está contaminado, también las familias poco a poco se contaminan, por lo cual se debe fortalecer el diálogo y la educación.

·      La escuela y la familia deben ser espacios de contención y aprendizaje.

·      Obrar bien y hacer míos los valores, facilita y mejora la calidad de vida.

·      Debemos provocar un mayor compromiso y acción social de los mexicanos.

·      Fortalecer los valores a través de las virtudes, en especial de las virtudes cardinales, que tienen un sentido de raciocinio, entendiendo que la persona es un fin y nunca un medio.

·      La familia es la cuna de la decencia pero también de la delincuencia.

En nuestra participación señalamos, entre otras cosas, que si la vida es sagrada, ¿por qué entonces es tan poco respetada? puesto que  miles de personas mueren cada día y no de causas naturales. La vida es un valor prioritario; sin ella no se daría ningún otro derecho.

Debemos ser conscientes de que la vida humana es un don que rompe todos los límites, donde “persona” y “dignidad” son valores no negociables.

El ser humano es una realidad personal, y sólo la persona puede ser la única fundamentación de los valores morales; en este ámbito debemos señalar que la persona reclama un respeto incondicional y absoluto, es la “protocategoría” del universo ético y, como tal, es origen y meta de todo empeño moral.

Lo importante es, entonces, posibilitar una convivencia cada vez más humana, en función de las circunstancias siempre nuevas, pues las comunidades y las instituciones cambian y pasan, pero la persona permanece, por lo que debemos fortalecer a las familias, sabiendo que una sociedad fuerte tiene familias sólidas.

Desde el Magisterio de la Iglesia sabemos que la familia es formadora de personas y personalidades, sociedad natural y escuela de virtudes, transmisora de saberes y pautas culturales, lugar de canalización y aprendizaje de la sexualidad, sacramento de vida, amor y trascendencia, hábitat natural para el desarrollo del hijo, donde se encuentran los elementos necesario para desarrollarse e integrarse a la sociedad y la cultura.

Este ejercicio de consultas concluirá con una convención el 31 de julio de 2019, en la que se aprobará el texto final.

El autor de este texto es Vicario Episcopal de Laicos en el Mundo de la Arquidiócesis Primada de México.