Tapar hoyos con pintura

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COLUMNA

Ángelus Dominical

Tapar hoyos con pintura

Una reflexión sobre la responsabilidad social y la urgencia de enfrentar las causas profundas de la corrupción, la violencia y el deterioro moral.

8 marzo, 2026
Tapar hoyos con pintura
Una persona aplica pintura sobre una pared con una grieta profunda. La escena ilustra la metáfora de “tapar los hoyos con pintura”, que advierte sobre el riesgo de ocultar problemas sociales, políticos o personales sin enfrentar sus causas reales.

EN EL DICHO POPULAR que se mofa de algo tonto o inútil -“tapar los hoyos con pintura”- se resume la urgencia de hacer las cosas en serio y bien, de modo que desaparezca el hoyo y luzca bonita la pintura: ¡así de fácil!…LOS HOYOS DOMÉSTICOS desparecerán con un resane leve, los baches necesitarán material más consistente y durable, pero los socavones deben ser intervenidos muy en serio, analizando la profundidad, comprobando la estabilidad del suelo y subsuelo, atacando causas profundas, reforzando a conciencia y cabalidad…QUE NO SE ENGAÑE NADIE pensando que basta con volver a hacer –nuevamente- transitables las carreteras, o con que se reanude el ritmo escolar, o decir que “el resto del país funciona con normalidad”; el tremendo socavón –casi abismo- crecido con la irresponsabilidad sospechosa de complicidad en que se convirtieron los grupos criminales, no será fácil de resolver…
SI AL MENOS RESERVARAMOS el nombre de “organización” a lo que está en función de un beneficio común y llamáramos mafias o grupos criminales a los que provocan tanto mal, ya la llevaríamos de gane; pero si endulzamos la comunicación nombrándolos “delincuencia organizada”, ya no podemos llamar así a los malos políticos que están bien organizados…EN LA VIDA FAMILIAR y en el trabajo suelen ir apareciendo fisuras, grietas, rendijas, debidas a algún descuido en la comunicación, a suponer que todo iba bien, acaso por una tolerancia mal entendida, a una permisividad creciente, tal vez por minimizar algo indebido y hasta diciendo “no pasa nada”; pero ¡cuidado!, no te acostumbres a cuáles irregularidades que luego llegarás a justificar y no podrás tapar los hoyos por muy espesa que esté la pintura…PREPÁRATE BIEN y disponte mejor para que en la vida social y pública, en las responsabilidades civiles y tareas políticas no nos acostumbremos ni a las deficiencias ni a los contubernios, ni a las mafias ni a las patuleas de cuello blanco, verde, morado, azul, rojo, descoloridos o desteñidos: ¡nada!…SÍ, LO SÉ MUY BIEN: es muy difícil arrancar y desterrar los males cuando se afectan cuántos bienes, y Jesús lo enseñó con la parábola de la cizaña que siempre ha desconcertado (Mt 13, 24-30): más cuando el arraigo es añejo, peor cuando crecen amparados a la sombra de YSQ (esas siglas significan “yerbas salvajes quantiosas” -¡já!-)…