Lavar el alma y planchar la mente

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COLUMNA

Ángelus Dominical

Lavar el alma y planchar la mente

Si oportunidad de algún retiro de fin de semana o unos días de ejercicios espirituales, considéralo como ganancia por adelantado, que siempre será buen gasto el que reporta beneficio a largo plazo, pues gastar en algo fugaz casi constituye pérdida irremediable

2 agosto, 2026
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SIEMPRE BIEN DICHO que “la ropa sucia se lava en casa”; así fue como hice maleta -no tan apretada- con mis trapillos “mojosos” (así decía mi tía María, en el rancho) y volví a la rutina normal luego de cinco días de ejercicios espirituales, en un rinconcito cercano a El Oro, en el Estado de México…TUVE OPORTUNIDAD de compartir experiencia y reflexión cercana con Francisco Javier, José Luis, Israel y Rafael, presbíteros a quienes la dinámica propuesta por el predicador nos unió en diálogo fraterno; sí: ellos mismos me ayudaron a plantear tema para compartir hoy contigo -amable lector- y así involucrarte en tu oración por quienes volvimos de allá luego de mucho lavar el alma y planchar un poco la mente…
A MÁS DE SER PRIVILEGIO, es responsabilidad de cualquier profesional o artesano la renovación y actualización, la búsqueda de nuevos caminos y la corrección de errores: en eso consiste -en el fondo- cualquier curso o revisión que unos y otros hacemos de cada en cuando, siempre para más y mejor…
MAL NOS QUEDARÍAMOS si nos abandonamos a un conformismo que rápido deriva en esclerotización: de plano que eso de “dormirse en los laureles” debería quedar proscrito como si fuera basura radioactiva o RPBI (¿y eso qué es?, ¡fácil!: residuos peligrosos biológico-infecciosos)…YA SEA UN VETERINARIO o ingeniero, un panadero o astronauta, ¡hasta un lava-coches o pasea-perros!, todos hemos de ponernos bien “almejas” y buscar mejorar la rutina de servicio, el programa de atención, el protocolo o “modus operandi” de lo que hacemos, y no por sola actualización competitiva, ni por flaco modo de asegurar ganancias, sino por el egregio deber que se remonta al mandato del Génesis: crezcan y multiplíquense…
EN EFECTO, AL MENOS unos días para revisar, reciclar, renovar, restablecer, reparar, reacomodar, redirigir, revitalizar (¡ups, estaban de oferta las erres!) nos hemos de tomar tú y yo y todos, para seguir adelante con mejores ganas y bella entrega… EN EL CASO DE LOS ASÍ llamados “ejercicios espirituales”, más que ser una actualización teológica o una proyección pastoral, más que ser un curso de desarrollo humano o de manejo de qué habilidades, se trata de un encuentro focalizado con quien es el centro y razón de nuestro ministerio sacerdotal, de nuestra vida como bautizados y como ministros ordenados: con Jesús, Buen Pastor… SI ACASO TIENES oportunidad de algún retiro de fin de semana o unos días de ejercicios espirituales, considéralo como ganancia por adelantado, que siempre será buen gasto el que reporta beneficio a largo plazo, pues gastar en algo fugaz casi constituye pérdida irremediable…

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