“El pan nuestro de cada día”
Desde hace varios años algunos científicos están hablando de la “prueba científica” de la existencia de Dios, siempre veo yo una “prueba no-científica” de Dios providente y misericordioso
Pbro., Maestro en Ciencias, Eduardo J. Corral Merino, Sacerdote de la Arquidiócesis de Morelia y Asesor de la Dimensión para la Cultura y la Educación de la CEM.
HOY COMERÉ DOS TACOS flacos de chilorio, un poco de frijoles de la olla (caldosos, pues), algunas rebanadas de aguacate, dos guayabas, agua-pura-agua y acaso un café con galletas como postre; y yo sé que a nadie –en absoluto- le preocupa qué comeré, más bien hay muchos que se preocupan porque de verdad coma: sabroso, nutritivo, a mis horas y en paz… ESO DE PEDIR A DIOS “el pan nuestro de cada día” puede ser tan normal y hasta rutinario, que no reparamos en tooooodo lo que hay detrás de cada alimento que tú y yo y tantos llegamos a ingerir; yo quisiera preocuparme más de que a nadie falte de comer sabroso, nutritivo, a tiempo y en paz, así que al menos te exhorto a que no te malpases ni te conformes con alguna chatarrilla… HACIENDO CUENTAS con detalle fino, desde hace varios años algunos científicos de renombre y calidad están hablando de la “prueba científica” de la existencia de Dios, y rápido puedo decirte que en mi menú cotidiano (a veces más sencillo, a veces más rebuscado) siempre veo yo una “prueba no-científica” de Dios providente y misericordioso… ADEMÁS DE SER una constancia del proceso de civilización al que hemos llegado, cada menú casero u hotelero puede verse como consecuencia cercana (a una cuchara de distancia) de lo que sucedió haya en los tiempos primigenios, en lo remoto de este Universo tremendo (y no conoceremos otros), de modo que si hubiera habido un mínimo cambio por demás insignificante, sencillamente no estaríamos aquí… TE LO DIGO DE OTRO MODO: en los cálculos matemáticos que hacen los tales sabios, afirman que si la temperatura inicial del cosmos hubiera sido de X.000001 en lugar de haber sido X.000002 (y conste que abrevié muchos ceros intermedios), todo lo que vemos no sería tal como lo vemos; es decir, hubo una mano precisa que ajustó al máximo detalle todo desde el principio… SÍ, PIDE EL PAN COTIDIANO sabiendo que este inmenso horno que se llama Universo fue diseñado con todo el amor y precisión posibles por Dios, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible…

