Ángelus Dominical

Bienaventurados los que trabajan por la paz

ENTRE LOS NOMBRES de mujeres hay muchos que hacen referencia a la Virgen María: algunos por el lugar de tal devoción, otros por una actitud o virtud característica de la Madre de Cristo, aquellos por un preciso momento de su vida en torno de Jesús… HE CONOCIDO DAMAS que se llaman Fátima, Lourdes, Almudena o Nazaret, también María Pueblito, María Juquila o María Zapopan; hay quienes se llaman Belén, Natividad, Encarnación, Visitación o Asunción; en torno a la cruz de Jesús tenemos a Piedad, Dolores, Consuelo, Soledad, Esperanza, y hasta hay quien se llama Angustias, en honor al tremendo dolor de la Madre de Jesús… TAMBIÉN SON CLÁSICOS nombres como Pilar, Candelaria, Concepción, Monserrat, Socorro, Amparo, Rocío, Auxilio, Refugio, Mercedes, Salud, Sanjuana, Carmen, Paz, Peregrina o Remedios, nombres como Aparecida, Guadalupe, Caridad, Suyapa o Loreto, hacen referencia a países como Brasil, México, Cuba, Honduras, Italia… EL 8 DE SEPTIEMBRE tienen cabida muchas advocaciones de la Virgen María en razón que celebramos el nacimiento de la reina del cielo (en latín se dice “Nativitas Regina Coeli”), justamente nueve meses después de su Inmaculada Concepción; en tal día quien se llama Regina o Natividad hace honor a la que fue aclamada como Bendita entre las mujeres… LUEGO DE 9 HORAS de viaje en avión desde Roma, el Santo Padre aterrizará el martes 13 de septiembre en Kazajistán (¿en dónde es eso?) para una visita de dos días, cuyo motivo central es el VII Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales; por supuesto que también se encontrará con diversas comunidades católicas, así que nadie se espante… LO POCO QUE CONOZCO de tal país, se centra en un cantante contemporáneo de música pop llamado Dimash (28 de edad), poseedor de una tesitura inusitada, que abarca poco más de siete octavas (¡¡¿tanto?!!), cuando el común de los mortales apenas logramos alcanzar dos y cachito, o sea: es una excepción musical que va desde lo bajo más bajo hasta lo alto más alto… EN EL ISLAM HAY DEVOCIÓN especial a la Virgen María por ser Madre de Jesús, y Dimash –siendo musulmán- no tiene ningún problema en interpretar el Ave María no sólo con calidad musical sino también con calidez religiosa, cosa que le aplaudo y le admiro; si lo buscas en internet te anticipo que no lo escucharás con la clásica letra en latín, sino sólo vocalizado…

TE RECOMIENDO UN PAR de canciones: una que interpreta en francés y se titula “SOS d’un terrien en détresse”; o si prefieres algo más romántico tiene una en inglés -“Sinful passion”-, y si te entusiasma el italiano pues escucha “Olimpico”;  en fin, tiene tantas otras con las que disfrutarás el privilegio y cualidad que Dios le concedió; y más allá de su quehacer musical también tiene su faceta filantrópica digna de ser emulada… VUELVO AL VIAJE del Santo Padre y estoy seguro de no equivocarme si afirmo que su presencia en la patria de Dimash resultará con amplios dividendos en favor de la paz, ya que el mismo pueblo kazajo (multiétnico) como sus autoridades (promotoras de la libertad religiosa) y como los líderes que se congregarán en el Palacio de la Paz y la Reconciliación (¡edificio bello desde su nombre mismo!), aseguran una especial conclusión… LA LETANÍA LAURETANA es la secuencia de piropos respetuosos y hermosos que gozosos y piadosos recitamos o cantamos cuando rezamos y alabamos a la Virgen María al final del Santo Rosario; y siempre me ha llamado la atención que antes de concluir suplicando al Cordero de Dios que tenga piedad y misericordia de nosotros, nos dirigimos a María como Reina de la Paz… SI REVISAS CADA MOMENTO en la vida de María descubrirás la paz que le llena el corazón, desde la anunciación hasta la ascensión, pasando por el templo de Jerusalén o la desolación del calvario, sin olvidar el posible repudio de José o el inicio de la vida pública de Jesús, amén de la espera en la resurrección o de la venida del Espíritu Santo: un corazón en paz es porque siempre tiene a Dios…

Y TERMINO INVITÁNDOTE a que repases y vuelvas a repasar el “Sermón del Monte”, donde Jesús pronunció aquella palabra que nos une –como el resto- a todos los hombres de buena voluntad: Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios (Mt 5,9), y así re-paz-ando no te olvides ni de Nicaragua, ni de Zacatecas, ni de Ucrania, ni de tantos lugares donde falta la paz…

“Si revisas cada momento

en la vida de María descubrirás

la paz que le llena el corazón”.

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Los textos de nuestra sección de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.

 

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