Opinión

Angelus dominical: reír y criticar

LA SABIDURÍA POPULAR no es instantánea ni se sirve en sobrecitos de a tostón, no se despacha en pomadas milagrientas, ni atiende temas que deben pasar por la mirada seria y experimentada de conocedores; tampoco se expresa facilonamente levantando la mano a gusto del preguntón, ni está para ser obedecida a pie juntillas -¡tremendo error!-; la sabiduría popular se va gestando lento y se da de modo general, en pequeñas frases y dichos que siempre tienen su “asegún”…

“EL QUE QUIERA AZUL celeste que le cueste”, o “a caballo dado no se le mira el diente”, son expresiones populares que tienen su riqueza y practicidad, que nos sacan graciosamente de apuros y nos habilitan para enfrentar la vida con buen humor; pero de ahí a que las queramos aplicar para justificar errores o disfrazar nuestras metidas de pata, ¡pues no!, porque estaríamos deformando el sentido familiar y simple de cada expresión, y traicionaríamos el espíritu de la sabiduría que generó tales dichos…

EN EL TONO DE BROMA y de chanza debo leer y aceptar los tales “memes” y “momos”, viñetas y cartones, chistes y dichos en torno a la autoridad que sirven de desahogo, de válvula de escape, de proceso de catarsis ante la impotencia, y que son –también- expresión de una sabiduría popular que alivia, que relaja, que suaviza lo duro de las situaciones…

TAL VEZ NO HA HABIDO un pueblo que no se haya burlado de sus gobernantes y autoridades, pero tampoco faltan ciudadanos, empleados o súbditos que han sabido respetar y honrar a sus dirigentes, reyes, presidentes, patrones; para quienes respetan y aprecian -a pesar de todo- vaya mi reconocimiento y aplauso…

PERO LO PREOCUPANTE en la situación actual –local y nacional- es que se construya una relación viciada, en donde la autoridad no pasa de ser un pelele y los gobernados unos impotentes sumisos a la falta de lógica de quien ejerce el poder ineptamente; creo que estamos ante el rostro sutil de la dictadura más dura: la que no se siente…

CON TODA CONCIENCIA –y a pesar mío- me uno a las burlas que hacemos los ciudadanos hacia la autoridad, y lo hago en un afán de ver más allá de la cruda realidad, lo hago con la esperanza de que las cosas cambien y mejoren del modo menos violento, menos agresivo, menos perjudicial: un buen ideal es que nadie salga dañado, nadie pierda, nadie quede al margen de un beneficio; soy de la opinión que el esquema ganador-perdedor es muy pobre y de por sí limitado…

ME PONGO A PENSAR en el sufrimiento de un enfermo que sale a brote -muchas ocasiones- en el llanto y el quejido; pero cuando el dolor se manifiesta en alucinaciones, en pérdidas de conciencia, en insensibilidad o en evasión de la realidad, significa que la situación del enfermo es muy crítica…

ME REIRÉ CON LOS MEMES que brotan de la desilusión de un pueblo pensante –sin duda- pero que se siente atado e impotente ante las tácticas erráticas y acuerdos que no son acuerdos, desabastos que no desabastos y las autoridades que no tienen autoridad; y yo no quiero vivir –ni morir- anestesiado ni dormido, de ahí que me detengo para escribir al menos unas líneas que puedan ayudar a clarificar la esperanza que no defrauda, la que se funda en el esfuerzo honesto de tantos hombres y mujeres que ni se quejan ni se quedan en la sorna…

QUE SI EL NUEVO TIPO de combustible va a ser “la GANSOlina”, que si para combatir la obesidad el criterio será el cierre de torterías, que si ya nos estamos “venezualizando”, que si el programa “hoy no circula” será más fácil porque los que si tengan gasolina circularán y los que no, pues no; éstos y todos los chistes que están generándose son expresión de una creatividad que sabrá hacer frente a las crisis –presentes y futuras- con mejores herramientas y no con armas…

EN UNA OCASIÓN los fariseos quisieron prevenir a Jesús de Herodes, porque el gobernante lo vio como amenaza y lo quería matar, pero Él respondió firMEMEnte: “Vayan y díganle a ese zorro que hoy y mañana hago curaciones y expulso demonios, y que al tercer día cumpliré mi misión” (Lc 13,31-32); y me atrevo a decir su palabra fue una burla directa, abierta y clara a uno que no pasaba de ser un monigote, pero también fue la afirmación consciente de su tarea, que llevó a cabo a pesar de todo, a pesar de que el horizonte pintaba muy, muy gris…

ASÍ QUE TE RECOMIENDO que en mayor medida de lo que te ríes y criticas la situación, en esa mayor medida pongas atención a tu propio compromiso, a que no dejes de “curar enfermos y expulsar demonios”; ¡ya nos veremos con Jesús al tercer día!..