Opinión

Ángelus dominical: Mayores oportunidades, numerosas caídas

HAGO UN BREVE ECO de lo dicho en otros lugares (lo ha subrayado el Papa Francisco, se repite en “youtube” como si fueran verdolagas en verano, se copia en infinidad de mensajes “güatsaperos”, y solo faltaría que nos lo ladraran los perros): resulta injustificable que cuando tenemos mayores oportunidades de crecimiento y desarrollo, son más numerosas las caídas y fracasos hasta en situaciones más elementales…

Y AQUÍ VAN UN PAR de ejemplos -veloces y contundentes- para ilustrar lo anterior: tenemos mayores posibilidades de estar sanos y el número de enfermos aumenta por razones casi absurdas como el cáncer por cigarro o la obesidad por falta de equilibrio nutricional; tenemos mayores posibilidades de comunicarnos y los hechos demuestran que no sabemos expresarnos, no ponemos atención al mensaje y terminamos por entender lo que nos conviene…


TENEMOS MAYORES MEDIOS para lograr una auténtica democracia y tanto la tiranía como la anarquía parecen tener visos de darse en maceta; se subraya tanto la libertad de expresión, y más rápido que de prisa nos hacemos esclavos de nuestras expresiones disparatadas; contamos con herramientas para el diálogo y el entendimiento pero no nos bajamos de un monólogo que se cierra a escuchar al que piensa diferente…

AQUEL AXIOMA POPULAR que en su elemental contradicción afirma que “no es lo mismo pero es igual”, nos lleva a decir que no tenemos enemigos sino adversarios, que es muy diferente que el vaso esté medio vacío o que esté medio lleno; ¡bueno!, hasta los letreros traseros de transportes motorizados con exceso de largura se dice: “Precaución, doble semirremolque” (¡no!, jamás ha sido lo mismo tener dos medias partes que un entero completo!)…

DESDE QUE EL HOMBRE es hombre y el mundo es mundo, nos ha invadido la terrible posibilidad de no dar pie con bola, de estar hablando y hablando y seguir hablando sin decir nada, de trabajar y trabajar y trabajar para no poder descansar nunca, de afanarnos por algo que sabemos es tan pasajero y darle trato como si fuera algo eterno, y ahora -con las tecnologías actuales- hasta contamos por millones los seguidores en redes sociales y no contamos con un amigo real, de carne y hueso…

PONTE COMO LECTURA imprescindible – por no decir obligada- lo que el Papa Francisco ha firmado el pasado 4 de octubre, su encíclica “Fratelli tutti”, que se engarza con las dos anteriores y nos vincula con todos los hombres y mujeres de buena voluntad; muy cierto que lo han criticado porque el lenguaje y método que utiliza no es el de documentos de pontífices anteriores (en donde el dato bíblico y la argumentación teológica dominaban el texto), pero en justicia hemos de subrayar que de todos modos rezuma Evangelio puro, Buena Noticia auténtica, Palabra Viva para todos, Profecía actual para propios y ajenos…

ME LLEGAN NOTICIAS sobre la posibilidad de regresar a un confinamiento con medidas o parecidas o más extremas que las ya vividas; y que el dato sea para llenarnos de pánico y dar oídos a merolicos de desgracias, pero tampoco para ufanarnos de haber domesticado la pandemia: considero que la prudencia y la sensatez nos ayudarán y fortalecerán mucho más que la prohibición desesperada o la jactancia de quien siembra cifras alegres -y, por supuesto, falsas-…

RECIBO CON ALEGRÍA de corazón – aunque con cierta nostalgia exterior- que la Basílica de Guadalupe está promoviendo las celebraciones a la Virgen en los templos y ermitas, en las parroquias y comunidades en donde se mueven ordinariamente tantos devotos y peregrinos: serán festejos di-fe-ren-tes y deben ser mu-cho-me-jo-res, porque finalmente la fiesta no debe radicar en llegar hasta el Tepeyac, sino que el Tepeyac se materialice en la cercanía de todos los que amamos a María, Madre de Cristo y Madre nuestra…

NUESTROS DIFUNTOS -padres, abuelos, hijos, amigos, vecinos, maestros, y más- reciben el homenaje y gratitud de quienes seguimos en este mundo, por eso la ofrenda y la plegaria que elevamos en los primeros días de noviembre va mucho más allá de un ritual folclórico, de una tradición que corre el riesgo de contaminarse, de banalizarse: si tales costumbres no están marcadas por la gratitud y el afecto, pueden devenir en ruidosa pachanga y en ruinosa chunga…

ES PRECIOSO Y BELLO tener un amigo que nos respalde, que nos aconseje, que con corrija, y con la misma preciosura y belleza elevamos a Dios nuestra plegaria en favor de nuestro fieles difuntos; pues bien, el Papa Francisco ha extendido a todo el mes de noviembre, la posibilidad de ofrecer nuestra oración en favor de los difuntos como si todo el mes fuera día 2, es decir, el valor y alcance de nuestros sufragios los presentamos ante Dios -y como Iglesia que somos- de manera extraordinaria y cariñosa, pues Dios mismo no se cansará de recibirnos en sus brazos ahora y en la hora de nuestra muerte…

TERMINO INVITÁNDOTE a que estés atento a las voces autorizadas, a los contenidos verdaderos, a las palabras saludables, a las actitudes constructivas, a la solidaridad honesta, a la alegría perfecta, a la paz auténtica, al trabajo fecundo, a la libertad de expresión, al respeto sin cortapisas, a la prudencia saludable, a la sana distancia, a pagar tus deudas y a un sano y delicioso plato compartido…

¡Ábrete a las voces autorizadas, a los contenidos verdaderos, a las palabras saludables, a las actitudes constructivas! Di no a la ruidosa pachanga y a la ruinosa chunga.

 

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